Dúas Cantigas de Amigo
I
Amigo falso, a fe, escuchad:
sé yo que vos mucho queréis
a otra mujer, y no podéis
pensar en mí, mas, si es verdad,
en adelante haced aquí
burla de otra, mas no de mí.
Cuando el otro día os hallé
hablando como desleal
con otra, me sentí muy mal,
pero, pues que es así ya sé,
en adelante haced aquí
burla de otra, mas no de mí.
Y desde que os vi hablar
con otra, allí pronto vi yo
que ya erais suyo y mío no;
mas yo os quiero desengañar:
en adelante haced aquí
burla de otra, mas no de mí.
II
Madre: os vengo yo a rogar
como ruega hija a señor:
al que muere por mí de amor,
dejadme con él ir a hablar;
cuanta pena él consigo tiene
sé que toda por mí le viene.
Y aun sois vos tan despiadada
que no os queréis compadecer
de mi amigo, al que puedo ver
yo morir, y estoy apenada;
cuanta pena él consigo tiene
sé que toda por mí le viene.
Lo veré hoy, en verdad pues,
y le diré tan gran placer
que él me lo ha de agradecer,
porque su mal ya el mío es;
cuanta pena él consigo tiene
sé que toda por mí le viene.
☛ Universo Cantigas. Afonso Mendez de Besteiros
☛ B. D. Lírica Profana Galego-Portuguesa. Afonso Meendez de Besteiros
☛ Cantigas Medievais Galego Portuguesas. Afonso Mendes de Besteiros
☛ Rip Cohen, 500 Cantigas d’ Amigo: Edição Crítica / Critical Edition
Trad. E. Gutiérrez Miranda 2014
∼
I
Fals’ amigo, per boa fe,
m’ eu sei que queredes gran ben
outra molher, e por mí ren
non dades, mais, pois assí é,
oimais fazede des aquí
capa d’ outra, ca non de mí.
Ca noutro día vos achei
falar no voss’ e non en al
con outra e foim’ ende mal,
mais, pois que a verdade sei,
oimais fazede des aquí
capa d’ outra, ca non de mí.
E quando vos eu vi falar
con outra, log’ i ben vi eu
que seu erades, ca non meu;
mais quero vos eu desenganar:
oimais fazede des aquí
capa d’ outra, ca non de mí.
II
Mha madre: venho vos rogar
como roga filh’ a senhor:
o que morre por mí d’ amor,
leixádem’ ir con el falar;
quanta coita el sigo ten
sei que toda lhi por mí vén.
E sodes desmesurada
que vos non queredes doer
do meu amigo, que morrer
vejo e and’ eu coitada;
quanta coita el sigo ten
sei que toda lhi por mí vén.
Veelo ei eu, per boa fe,
e direilhi tan gran prazer
perque m’ el dev’ a gradecer,
poi-lo seu mal cedo meu é;
quanta coita el sigo ten
sei que toda lhi por mí vén.
Catro Cantigas de Amigo
I
Vuestro amigo, amiga, en otra ocasión
sí que deseaba en su corazón
a otra mujer, mas en vuestra prisión
hoy está, libre de ningún vaivén,
y, pues no quiere si no es vuestro don,
bueno sería que le tratéis bien.
Él a otra dama solía querer
mucho, amiga, mas él os llegó a ver
y ahora no puede tener placer
si no es de vos, y a todo hace desdén,
y, pues está así en vuestro poder,
bueno sería que le tratéis bien.
Él de otra dama tenía el favor,
y ahora Dios, por hacerle mayor
pena sufrir mientras viva, o peor,
le hizo perder el juicio también,
y, pues lo fuerza así vuestro amor,
bueno sería que le tratéis bien.
II
Si yo, amiga, deseo hacerle bien
a mi amigo, que no quiere a otra tal
más que a mí, me dicen que eso está mal
mis amigas y un error allí ven;
mas no las creo, y algo sé también:
ya que mi amigo muere por querer
morir por mí, bien está a él bien hacer.
Ellas no saben qué gusto tendré
de hacerle yo bien en mi corazón
y puedo hacérselo con gran razón,
y aún dicen que un error cometeré
mis amigas, pero una cosa sé:
ya que mi amigo muere por querer
morir por mí, bien está a él bien hacer.
Mas yo le haré bien y ellas vendrán
a preguntarme por qué lo hice así
y yo les diré: «¿Quién lo dice ahí?»
Y al oírme me lo concederán,
pues les diré: «Mis amigas: verán,
ya que mi amigo muere por querer
morir por mí, bien está a él bien hacer».
Y antes le quiero algún bien yo hacer
que dejarle estar muriendo querer;
por no hablarle bien o no irle a ver
no quiero dejarle muerte tener.
III
Mi amigo no tiene de mí señal
más que gran dolor, que no lo hay igual,
y, amiga, en el corazón ansia tal
tiene en verme, que decidme, o quien
sepa: si él me quiere, aunque le haga mal,
¿qué haría si yo le hiciera bien?
Desde que nací no le di placer
y todo el mal que yo le pude hacer
se lo hice, amiga, y quiero saber
de vos, si este mal le causa desdén,
y le doy mal y muere por mi ser,
¿qué haría si yo le hiciera bien?
Libre es de otra dama obtener favor
y lo trato cada día peor,
mas él, amiga, me quiere mejor
que a nadie, y, si así es, decidme también,
si yo mal le hago y él me tiene amor,
¿qué haría si yo le hiciera bien?
IV
Estas mis penas que yo sufriré,
mi amigo, muchas y muy graves son
e igual vos hace tiempo, y sin razón,
penas sufrís, y por eso no sé
quién, yo por vasallo y vos por señor,
de ambos cuál sufre más pena de amor.
Penas sufrimos, así yo también
por vos, amigo, como vos por mí
y Dios de los dos sabe que es así,
y de estas penas no sé yo muy bien
quién, yo por vasallo y vos por señor,
de ambos cuál sufre más pena de amor.
Seguros están que no han de perder
pena mis ojos y mi corazón,
y estas penas, señor, bien mías son,
mas de este asunto no puedo entender
quién, yo por vasallo y vos por señor,
de ambos cuál sufre más pena de amor.
Nota
Cantiga III, cassi: Ver nota → Vasco Gil.
☛ Universo Cantigas. Rodrig'Eanes de Vasconcelos
☛ B. D. Lírica Profana Galego-Portuguesa. Rodrigu' Eanes de Vasconcelos
☛ Real Academia de la Historia. Rodrigo Eanes de Vasconcelos
☛ Cantigas Medievais Galego Portuguesas. Rodrigo Anes de Vasconcelos
☛ Rip Cohen, 500 Cantigas d’ Amigo: Edição Crítica / Critical Edition
Trad. E. Gutiérrez Miranda 2014
∼
I
O voss’ amig’, amiga, foi sazón
que desejava no seu coraçón
outra molher, mais en vossa prisón
est’ ora, quite por vós doutra ren,
e, pois al non deseja se vós non,
ben sería de lhi fazerdes ben.
El outra dona soía querer
gran ben, amiga, e foi vos veer
e ora ja non pod’ aver prazer
de si nen d’ al, se lhi per vós non vén,
e, pois assí é no vosso poder,
ben sería de lhi fazerdes ben.
El outra dona avía por senhor,
e ora Deus, por lhi fazer maior
coita sofrer ja mentre vivo for,
mostroulhi vós, porque el perd’ o sén,
e, poi-lo assí força voss’ amor,
ben sería de lhi fazerdes ben.
II
Se eu, amiga, quero fazer ben
a meu amigo, que ben non quer al
senón a mí, dízenme que é mal
mhas amigas e que faço mal sén,
mais non as creo, ca sei unha ren:
pois meu amigo morre por morrer
por mí, meu ben é de lhi ben fazer.
Elas non saben qual sabor eu ei
de lhi fazer ben no meu coraçón
e posso lho fazer mui con razón,
mais dizen logo que mal sén farei
mhas amigas, mais unha cousa sei:
pois meu amigo morre por morrer
por mí, meu ben é de lhi ben fazer.
Eu lhi farei ben e elas verrán
preguntarm’ ante vós por que o fiz
e direi eu «Qual est’ a que o diz?»
E, pois m’ oíren, outorgarmho an,
ca lhis direi: «Mhas amigas, de pran,
pois meu amigo morre por morrer
por mí, meu ben é de lhi ben fazer».
E ante lhi quer’ algun ben fazer
ca o leixar como morre morrer;
por lhi falar ben ou polo veer
non lhi quer’ eu leixar morte prender.
III
O meu amigo non á de mí al
senón gran coita, que lhi nunca fal,
e, amiga, o coraçón lhi sal
por me veer, e dized’ unha ren:
pois m’ el ben quer, e que lh’ eu faça mal,
que faría se lh’ eu fezesse ben?
Des que nací nunca lhi fiz prazer
e o máis mal que lh’ eu pudi fazer
lhi fiz, amiga, e quero saber
de vós, pois este mal por mal non ten,
e lh’ eu mal faç’ e por mí quer morrer,
que faría se lh’ eu fezesse ben?
El é quite por mí doutra senhor
e fáçolh’ eu cada día peior,
pero, amiga, a min quer melhor
cassi nen al, e, pois lh’ assí avén
que lh’ eu mal faç’ e m’ el á tal amor,
que faría se lh’ eu fezesse ben?
IV
Aquestas coitas que de sofrer ei,
meu amigo, muitas e graves son
e vós mui graves, á i gran sazón,
coitas sofredes, e por én non sei,
d’ eu por vassalo e vós por senhor,
de nós qual sofre máis coita d’ amor.
Coitas sofremos, e assí nos avén,
eu por vós, amigo, e vós por mí,
e sabe Deus de nós que est’ assí,
e destas coitas non sei eu mui ben,
d’ eu por vassalo e vós por senhor,
de nós qual sofre máis coita d’ amor.
Guisado teen de nunca perder
coita meus olhos e meu coraçón,
e estas coitas, senhor, minhas son,
e deste feito non poss’ entender,
d’ eu por vassalo e vós por senhor,
de nós qual sofre máis coita d ‘amor.
Catro Cantigas de Amigo
I
Os ruego, amiga, que preguntéis
por mi amigo que no viene aquí,
y siempre yo os querré bien si así
por Dios, amiga, vos eso hacéis,
pues no oso hoy yo por él preguntar
por miedo a que me causen pesar.
Enseguida, amiga, por mi amor,
preguntad a los que aquí llegaron
cómo o de qué forma lo dejaron
y decidme, por Nuestro Señor,
pues no oso hoy yo por él preguntar
por miedo a que me causen pesar.
Y preguntad vos a vuestro amigo,
pues sé yo muy bien que él os dirá
si está muerto o vivo o dónde está,
y, por Dios, luego habladlo conmigo,
pues no oso hoy yo por él preguntar
por miedo a que me causen pesar.
II
Amigas: cuando se marchó
mi amigo aquel día de aquí,
pese a que yo triste lo vi
y él antes mucho me rogó
que lo perdonara; no lo hice,
y porque no quise, mal hice.
Temo que se pueda alejar
de aquí, que Dios me dé perdón,
y lo hará con mucha razón
pues me vino antes a rogar
que lo perdonara; no lo hice,
y porque no quise, mal hice.
Me llamaba luz de sus dos
ojos y su bien y su mal,
y si no hago cosa tal
por él, que lo hiciera por Dios,
que lo perdonara; no lo hice,
y porque no quise, mal hice.
Y si así perdido lo he
nunca mayor derecho vi,
pues vino a llorar ante mí
y me dijo lo que os diré:
que lo perdonara; no lo hice,
y porque no quise, mal hice.
Y así mal yo siempre estaré
porque a él no lo perdoné,
pues si lo perdonase allí
no hubiera partido de aquí.
III
Si a mi amigo ya le dijera
todo lo que por él yo quise hacer
aquella vez que él me vino a ver,
cuando él la verdad de esto supiera,
no tendría queja alguna de mí,
como hoy tiene, ni se iría de aquí.
Y si supiera cuán sin agrado
no hice lo que él entonces quería,
amiga, y Dios me perdonaría,
por cómo pienso, y pienso acertado,
no tendría queja alguna de mí,
como hoy tiene, ni se iría de aquí.
IV
Me dicen, amiga, que si bien
no trato a mi amigo, él sufrirá
muerte por mí, y aunque él tiene ya
por mí gran pena y me quiere bien,
más le valdrá, por no morir aquí,
no hacerle yo bien que hacérselo así.
Pero, amiga, una cosa bien sé
de mi amigo: que él pronto tendrá
muerte, si mi bien no gana ya,
mas, por lo que hoy de mí misma sé,
más le valdrá, por no morir aquí,
no hacerle yo bien que hacérselo así.
☛ Universo Cantigas. Estevan Travanca
☛ B. D. Lírica Profana Galego-Portuguesa. Estevan Travanca
☛ Cantigas Medievais Galego Portuguesas. Estêvão Travanca
☛ Rip Cohen, 500 Cantigas d’ Amigo: Edição Crítica / Critical Edition
Trad. E. Gutiérrez Miranda 2014
∼
I
Por Deus, amiga: que preguntedes
por meu amigo que aquí non vén,
e sempre vos eu por én querrei ben,
por Deus, amiga, se o fazedes,
ca non ous’ oj’ eu por el preguntar
con medo de mi dizeren pesar.
Log’ oj’, amiga, polo meu amor,
preguntad’ os que aquí chegaron
com’ ou de qual guisa o leixaron
e dizédemho, por Nostro Senhor,
ca non ous’ oj’ eu por el preguntar
con medo de mi dizeren pesar.
Preguntade vó’ lo voss’ amigo,
ca sei eu mui ben ca vo-lo dirá
se era mort’ ou viv’ ou que fará,
e, por Deus, faládeo comigo,
ca non ous’ oj’ eu por el preguntar
con medo de mi dizeren pesar.
II
Amigas: quando se quitou
meu amig’ un día d’ aquí,
pero mho eu cuitado vi
e m’ el ante muito rogou
que lhi perdoasse; non quix,
e fiz mal porque o non fiz.
E pavor ei de s’ alongar
d’ aquí, assí Deus mi perdón,
e farao con gran razón
ca me veo ante rogar
que lhi perdoasse; non quix,
e fiz mal porque o non fiz.
Chamábam’ el lume dos seus
olhos e seu ben e seu mal,
poi-lo non fazía por al
que o eu fezesse por Deus,
que lhi perdoasse; non quix,
e fiz mal porque o non fiz.
E se o por én perdud’ ei
nunca maior dereito vi,
ca veo chorar ante mí
e díssemi o que vos direi:
que lhi perdoasse; non quix,
e fiz mal porque o non fiz.
E sempre m’ en mal acharei
porque lh’ entón non perdoei,
ca se lh’ eu perdoass’ alí
nunca s’ el partira d’ aquí.
III
Se eu a meu amigo dissesse
quant’ eu ja por el quisera fazer
unha vez quando m’ el veo veer,
des que end’ el verdade soubesse,
non avería queixume de mí,
com’ oj’ el á, nen s’ iría d’ aquí.
E se soubesse quan sen meu grado
non fiz por el quant’ eu quisera entón
fazer, amiga, se Deus mi perdón,
per com’ eu cuid’, e cuid’ aguisado,
non avería queixume de mí,
com’ oj’ el á, nen s’ iría d’ aquí.
IV
Dízenmi, amiga, se non fezer ben
a meu amigo, que el prenderá
morte por mí, e pero que el á
por min gran coita e me quer gran ben,
máis lhe valrría, pera non morrer,
non lhe fazer ben ca de lho fazer.
Mais, amiga, unha cousa ben sei
de meu amigo: que el averá
morte mui cedo, se meu ben non á,
e, per quant’ oj’ eu de mha fazenda sei,
máis lhe valrría, pera non morrer,
non lhe fazer ben ca de lho fazer.
Dúas Cantigas de Amigo
I
Estaba la hermosa su seda tejiendo,
con voz muy suave hermoso diciendo
cantigas de amigo.
Estaba la hermosa su seda bordando,
con voz muy suave hermoso cantando
cantigas de amigo.
—Por Dios santo, dama, yo sé que sufrís
amor desdichado, que tan bien decís
cantigas de amigo.
Por Dios santo, dama, yo bien sé que andáis
de amor desdichada, que tan bien cantáis
cantigas de amigo.
—Buitre comisteis, pues adivináis.
II
Si hoy esto mi amigo
supiera, iba conmigo:
al río me voy a bañar,
al mar.
Si hoy, en este día,
supiera, aquí vendría;
al río me voy a bañar,
al mar.
Quién le dijera tanto,
pues ya me puse el manto:
al río me voy a bañar,
al mar.
Nota
Cantiga I: Era creencia popular, al parecer, que quien comía carne de buitre adquiría el don de la adivinación.
☛ Universo Cantigas. Estevan Coelho
☛ B. D. Lírica Profana Galego-Portuguesa. Estevan Coelho
☛ Cantigas Medievais Galego Portuguesas. Estevão Coelho
☛ Rip Cohen, 500 Cantigas d’ Amigo: Edição Crítica / Critical Edition
Trad. E. Gutiérrez Miranda 2014
∼
I
Sedía la fremosa seu sirgo torcendo,
sa voz manselinha fremoso dizendo
cantigas d’ amigo.
Sedía la fremosa seu sirgo lavrando,
sa voz manselinha fremoso cantando
cantigas d’ amigo.
—Par Deus de cruz, dona, sei eu que avedes
amor mui coitado, que tan ben dizedes
cantigas d’ amigo.
Par Deus de cruz, dona, sei eu que andades
d’ amor mui coitada, que tan ben cantades
cantigas d’ amigo.
—Avuitor comestes, que adevinhades.
II
Se oj’ o meu amigo
soubess’, iría migo;
eu al río me vou banhar,
al mar.
Se oj’ el este día
soubesse, migo iría;
eu al río me vou banhar,
al mar.
Quen lhi dissess’ atanto:
ca ja filhei o manto
eu al río me vou banhar,
al mar.
Catro Cantigas de Amigo
I
Pues os quiero mucho y con bien,
amigo, y os quiero cumplir
cuanto vos me roguéis, decir
quiero algo y rogaros también:
que vos nunca, amigo, tengáis
amigo al que se lo digáis,
ni yo quiero tener amiga,
amigo, a la que se lo diga.
Cuanto me quisierais mandar
que por vos haga, bien sabed
que así lo haré, y vos haced
por mí lo que os voy a rogar:
que vos nunca, amigo, tengáis
amigo al que se lo digáis,
ni yo quiero tener amiga,
amigo, a la que se lo diga.
Pues yo os tengo tan grande amor
que no sé en lo mío pensar,
os quiero antes suplicar,
amigo, por Nuestro Señor,
que vos nunca, amigo, tengáis
amigo al que se lo digáis,
ni yo quiero tener amiga,
amigo, a la que se lo diga.
II
—Amigo: pues que me queréis,
según decís, vos tanto a mí,
cuando ahora partáis de aquí,
decidme ¿qué es lo que haréis?
—Señora hermosa, os lo diré:
volveré pronto o moriré.
—Si, y Nuestro Señor salve a vos,
ya que aquí sois apenado,
cuando ya estéis alejado,
¿qué haréis entonces, por Dios?
—Señora hermosa, os lo diré:
volveré pronto o moriré.
III
Que os marcháis, amigo, de aquí por bien
me decís, y que yo con vos queréis
que arregle que antes conmigo habléis,
y, amigo, una cosa diréis también:
¿cómo le haré yo un tan gran placer
a quien tan gran pesar me quiere hacer?
Vos me rogáis, y muy de corazón,
que os hable, y nada más pase allí,
y queréis, amigo, iros de aquí;
mas decid ya, y Dios os dé perdón:
¿cómo le haré yo un tan gran placer
a quien tan gran pesar me quiere hacer?
Me decís que hable con vos, de poder
yo hacerlo, pero vos queréis partir,
mas, y Dios os deje pronto venir,
decidme, amigo, si pudiera ser:
¿cómo le haré yo un tan gran placer
a quien tan gran pesar me quiere hacer?
IV
Un caballero hoy me quiso decir,
amigas, que me quería con bien,
y se lo prohibí, y sé algo también,
por lo que yo de él pude advertir:
se quedó muy triste, y yo le entendí
que le pesó porque se lo prohibí.
Quiso decirme, y Dios me dé perdón,
lo bien que me quiere con gran temor
y quiso entonces hablar de su amor,
y se lo prohibí, y él con razón
se quedó muy triste, y yo le entendí
que le pesó porque se lo prohibí.
Hablaba conmigo y me quiso hablar
de cuanto él me decía querer,
y le dije que no era menester
que me hablara más, y él con gran pesar
se quedó muy triste, y yo le entendí
que le pesó porque se lo prohibí.
Y sé que gran crueldad le hice allí
porque de aquello nada respondí.
☛ Universo Cantigas. Meen Rodriguez Tenoiro
☛ B. D. Lírica Profana Galego-Portuguesa. Men Rodriguez Tenoiro
☛ Real Academia de la Historia. Men Rodríguez Tenorio
☛ Cantigas Medievais Galego Portuguesas. Mem Rodrigues Tenoiro
☛ Rip Cohen, 500 Cantigas d’ Amigo: Edição Crítica / Critical Edition
Trad. E. Gutiérrez Miranda 2014
∼
I
Pois que vos eu quero mui gran ben,
amig’, e quero por vós fazer
quanto me vós rogades, dizer
vos quer’ eu e rogar unha ren:
que nunca vós, amig’, ajades
amig’ a que o digades,
nen eu non quer’ aver amiga,
meu amig’, a que o diga.
Quanto me vós quiserdes mandar
que por vós faça, ben sabede
que o farei, e vós fazede
por mí o que vos quero rogar:
que nunca vós, amig’, ajades
amig’ a que o digades,
nen eu non quer’ aver amiga,
meu amig’, a que o diga.
Pois vos eu faço tan grand’ amor
que non quero ao meu catar,
quero vos ante muito rogar,
meu amigo, por Nostro Senhor,
que nunca vós, amig’, ajades
amig’ a que o digades,
nen eu non quer’ aver amiga,
meu amig’, a que o diga.
II
—Amigo: pois mi dizedes
ca mi queredes mui gran ben,
quand’ ora vos fordes d’ aquén,
dizédemi, que faredes?
—Senhor fremosa, eu vo-lo direi:
tornarm’ ei ced’ ou morrerei.
—Se, Nostro Senhor vos perdón,
pois aquí sodes coitado,
quando fordes alongado,
por Deus, que faredes entón?
—Senhor fremosa, eu vo-lo direi:
tornarm’ ei ced’ ou morrerei.
III
Irvos queredes, amigo, d’ aquén
e dizédesmi vós que vos guis’ eu
que faledes ante comig’, e, meu
amigo, dizede ora unha ren:
como farei eu atán gran prazer
a quen mi tan gran pesar quer fazer?
Rogádesme vós mui de coraçón
que fale vosc’ e al non aja i,
e queredes vos, amig’, ir d’ aquí;
mais dized’ ora, se Deus vos perdón,
como farei eu atán gran prazer
a quen mi tan gran pesar quer fazer?
Queredes que vos fale, se poder,
e dizedes que vos queredes ir,
mais, se Deus vos leixe cedo viir,
dized’, amigo, se o eu fezer,
como farei eu atán gran prazer
a quen mi tan gran pesar quer fazer?
IV
Quiso m’ oj’ un cavaleiro dizer,
amigas, ca me quería gran ben,
e defendilho eu, e unha ren
sei, per quant’ eu i del pud’ aprender:
tornou mui trist’, e eu ben lh’ entendí
que lhi pesou porque lho defendí.
Quis m’ el dizer, assí Deus mi perdón,
o ben que mi quer a mui gran pavor
e quiso me logo chamar senhor,
e defendilho eu, e el entón
tornou mui trist’, e eu ben lh’ entendí
que lhi pesou porque lho defendí.
Falava mig’ e quiso me falar
no mui gran ben que m’ el diz ca mi quer,
e díxilh’ eu que non lh’ era mester
de falar i, e el con gran pesar
tornou mui trist’, e eu ben lh’ entendí
que lhi pesou porque lho defendí.
E tenho que desmesura fiz i
porque lh’ end’ algunha ren non tornei i.
Catro Cantigas de Amigo
I
Mi amigo, que con bien me quiere, a fe,
se enojó el otro día contra mí
muy en vano; pero de aquel que así
se enoja conmigo una cosa sé:
si supiera él cuán poco daría
yo por su enojo, no se enojaría.
Y porque no quise con él hablar
cuando él quiso, pues no me coincidió,
se enojó él; mas en verdad pensó
que me mataba, pero, a mi pensar,
si supiera él cuán poco daría
yo por su enojo, no se enojaría.
Porque me quiere muy de corazón,
se enojó, y pensó que me iba a hacer
un gran pesar; pero debéis creer
que quien se enoja, Dios me dé perdón,
si supiera él cuán poco daría
yo por su enojo, no se enojaría.
II
Mi amigo a quien, ay amiga,
tanto favor le buscasteis
cuando por él me rogasteis,
aunque una vez más os diga
que por él vos me roguéis,
nunca por él me roguéis.
Él vendrá, bien lo sepáis,
a decir que está apenado,
mas, que ni os sea pensado,
aunque morir lo veáis,
que por él vos me roguéis,
nunca por él me roguéis.
Que él cuanto quiera more
mi amigo en lejana tierra
y que ande conmigo en guerra,
mas, aunque ante vos llore,
que por él vos me roguéis,
nunca por él me roguéis.
III
Cuando mi amigo conociera
que me enojé por él tardar
tanto y, pues aquí ha de llegar,
cuando yo hablarle no quiera,
entenderá pronto que actuó
muy mal porque tanto tardó.
No sabe ahora él muy bien
el gran enojo que tendré;
cuando él vea como estaré
enojada, y bella también,
entenderá pronto que actuó
muy mal porque tanto tardó.
Cuando él vea mi mirar cruel
y vea mi buen figurar
y que no le quiera mirar
ni que ose mirarme él,
entenderá pronto que actuó
muy mal porque tanto tardó.
Si él me ve hermosa venir,
como hoy yo sé que me verá,
de la gran pena que tendrá
no me osará nada decir:
entenderá pronto que actuó
muy mal porque tanto tardó.
IV
Me dicen hoy que no vendrá
mi amigo, por el gran querer
que le tiene a otra mujer;
pero esto nadie lo creerá:
que mucho a otra mujer amó
de corazón, pero a mí no.
Puede mi amigo hacer
que ama a otra más casi aquí
que a cosa alguna, y más que a mí,
pero esto no es de creer:
que mucho a otra mujer amó
de corazón, pero a mí no.
Jactancia hace él, bien lo sé,
de morir por otra de amor
y que no es mi servidor,
pero yo esto no lo creeré:
que mucho a otra mujer amó
de corazón, pero a mí no.
☛ Universo Cantigas. Roi Queimado
☛ B. D. Lírica Profana Galego-Portuguesa. Roi Queimado
☛ Cantigas Medievais Galego Portuguesas. Rui Queimado
☛ Rip Cohen, 500 Cantigas d’ Amigo: Edição Crítica / Critical Edition
Trad. E. Gutiérrez Miranda 2014
∼
I
O meu amigo, que me mui gran ben
quer, assanhous’ un día contra mí
muit’ endoado, mais el, que s’ assí
a min assanha, sei eu unha ren:
se soubess’ el quan pouc’ eu daría
por sa sanha, non s’ assanharía.
E porque non quij’ eu con el falar
quand’ el quisera, nen se mi aguisou,
assanhous’ el, mais de pran ben cuidou
que me matava, mais, a meu cuidar,
se soubess’ el quan pouc’ eu daría
por sa sanha, non s’ assanharía.
Porque me quer gran ben de coraçón,
assanhous’ el, e cuidou m’ a fazer
mui gran pesar, mais devedes creer
del, que s’ assanha, se Deus me perdón,
se soubess’ el quan pouc’ eu daría
por sa sanha, non s’ assanharía.
II
O meu amig’, ai amiga,
a que muita prol buscastes
quando me por el rogastes,
pero vos outra vez diga
que me vós por el roguedes,
nunca me por el roguedes.
El verrá, ben o sabiades,
dizervos que é coitado,
mais, sol non seja pensado,
pero o morrer vejades,
que me vós por el roguedes
nunca me por el roguedes.
Quanto quiser tanto more
meu amigo en outra terra
e ande comigo a guerra,
mais, pero ante vós chore
que me vós por el roguedes,
nunca me por el roguedes.
III
Quando meu amigo souber
que m’ assanhei por el tardar
tan muito, quand’ aquí chegar
e que lh’ eu falar non quiser,
muito terrá que baratou
mal porque tan muito tardou.
Nen ten agora el en ren
mui gran sanha que eu del ei;
quando el veer com’ eu serei
sanhuda, parecendo ben,
muito terrá que baratou
mal porque tan muito tardou.
E quand’ el vir os olhos meus
e vir o meu bon semelhar,
e o eu non quiser catar
nen m’ ousar el catar dos seus,
muito terrá que baratou
mal porque tan muito tardou.
Quando m’ el vir ben parecer,
com’ oj’ eu sei que m’ el verá,
e da coita que por min á
non m’ ousar nulha ren dizer,
muito terrá que baratou
mal porque tan muito tardou.
IV
Dízenmi ora que non verrá
o meu amigo porque quer
mui gran ben a outra molher,
mais esto quen o creerá,
que nunca el de coraçón
molher muit’ ame, se min non.
Pode meu amigo dizer
que ama outrén máis cassí
nen que outra ren nen ca mí,
mais esto non é de creer,
que nunca el de coraçón
molher muit’ ame, se min non.
Enfinta faz el, eu o sei,
que morre por outra d’ amor
e que non á min por senhor,
mais eu esto non creerei,
que nunca el de coraçón
molher muit’ ame, se min non.
Sete Cantigas de Amigo
I
Qué alegre que hoy me veo
porque me mandó decir
que no viene, y con deseo,
de allá adonde fue a vivir,
ay damas, ya mi amigo,
sino por hablar conmigo,
ni viene por más mi amigo
sino por hablar conmigo.
Él me envió su recado
decir, y gran razón tiene,
pues él no vendrá, apenado,
de tan lejos como viene,
ay damas, ya mi amigo,
sino por hablar conmigo,
ni viene por más mi amigo
sino por hablar conmigo.
Otra pena no tenía,
ninguna, y creedme a mí,
ni a otra cosa él venía,
pues, por qué vendría aquí,
ay damas, ya mi amigo,
sino por hablar conmigo,
ni viene por más mi amigo
sino por hablar conmigo.
II
Por Dios, amiga, lo que recelé
de mi amigo, hoy sucede y lo ven;
pues recelé que me quisiera bien,
como él me quiere, por lo que os diré:
yo, desde que nací, no tuve amor
ni quise amigo en tal modo tener,
y porque a la fuerza me tomó por
señora, él ha de morir también.
Y no se puede alejar, yo lo sé,
de los que a mí me hablan, ni fingir
que no les habla solo por oír
lo que dicen de mí, y ya me enojé
con él por hacerlo, y nunca mayor
pesar oyó, y más no puede hacer,
pero, mientras vivo esté, aún peor
le haré yo de lo que él me hace sentir.
Y Dios sabe el dolor que yo pasé,
mas no se puede nadie de un pesar
guardar, si no es que él se quiera guardar;
y siempre de tal cosa me guardé
cuanto pude, mas me causó dolor,
y él me mata por de verdad querer
morir por mí y, lo que me es peor,
no puede el corazón de esto apartar.
Y con tan gran ansia me quiere ver
que todos este asunto han de saber.
III
Cuando subí a las torres sobre el mar
y vi donde solía bohordar
mi amigo, ay amigas, tan gran pesar
tuve entonces de él en mi corazón,
cuando vi a los otros por allí andar,
que yo por él muriera con razón.
Cuando desde allí miré en derredor
y no vi a mi amigo y mi señor,
que hoy vive por mí en tan gran dolor,
tuve así tal pena en mi corazón,
cuando me acordé de él y de su amor,
que yo por él muriera con razón.
Cuando vi esta cinta que él me dejó
llorando muy triste, y me recordó
el cordón de mi blusa que él llevó,
tuve de él tal pena en mi corazón,
pues me recuerda cuando me nombró,
que yo por él muriera con razón.
Nunca tan gran pena sufrió mujer
como yo al recordar el gran placer
que tuvo al poder mi cinta traer,
y creció tal pena en mi corazón,
cuando subí a las torres por lo ver,
que yo por él muriera con razón.
IV
Mi amigo, que me quiere con gran bien,
ya nunca de mí tendrá sino mal;
y morirá, y así será al final,
y que él muera, amiga, es mi placer
y os diré por qué esto así ha de ser:
no piensa en que le trato con desdén
y tan solo en que soy bella de ver.
Y a ese hombre, amigas, ¿yo qué le haré?
Pues así muere y quiere así morir
por un bien que no puede conseguir
ni conseguirá, pues se le impidió,
porque lo que le mandé no cumplió:
no piensa en el mal que le causaré
y tan solo en lo bella que él me vio.
Y de amores tantas penas le dan
por mí que muy cerca a la muerte está
y de él sé yo que pronto morirá,
y si muere yo no tendré pesar
pues no supo de la muerte escapar:
no piensa en cuál es su verdadero afán
y solo en que soy bella de mirar.
V
Amiga: por Dios, os vengo hoy a rogar
que no pidáis que quiera perdonar
a mi amigo, que me dio gran pesar,
y no me lo roguéis, pues no lo haré
hasta que él venga ante mí a llorar,
pues se enojó, no lo perdonaré.
Pues ya sabéis que me quiere servir
más que a nada, se lo quiero cumplir,
mas no lo quiero aun así consentir,
y no me lo roguéis, pues no lo haré
hasta que él me venga a merced pedir;
pues se enojó, no lo perdonaré.
Gran pesar le haré, no se vio peor,
pues no me cuidó, ni a mí ni a mi amor,
y enojarme fue mi placer mayor,
y no me lo roguéis, pues no lo haré
hasta que él sienta de señora el furor;
pues se enojó, no lo perdonaré.
Y, pues nunca vivir ha de saber
donde él no pudiera mis ojos ver,
haré que entienda cuál es mi poder,
y no me lo roguéis, pues no lo haré
hasta que él muere pueda yo creer;
pues se enojó, no lo perdonaré.
Mas, si todo esto él llegara a hacer,
haré yo por vos cuanto haya de ser,
si no, por nada lo perdonaré.
VI
Mi amigo dice gran queja de mí,
amiga, y que yo no le hago bien
y que por mí perdió el juicio y también
que yo lo puedo desenloquecer,
y no sé si él dice verdad aquí,
mas no quiero por él mi mal hacer.
Se queja él mucho porque no le hice
bien, amiga, y aun le da temor
que me culpen, si muere por mi amor,
pues de morir lo puedo proteger,
y no sé si él aquí verdad dice,
mas no quiero por él mi mal hacer.
VII
Mi amigo de aquí se ha ido,
amiga, mi buen amigo:
me dicen, esto os lo digo,
que de mí ya se ha partido;
mas, qué caso tan logrado.
Aunque visteis que lloraba
cuando de mí se partía,
me dijeron que moría
por otra con quien tornaba;
mas, qué caso tan logrado.
Y no me traiciona, y corre
tras de mí, lo sé de cierto:
ya me dicen que está muerto
si la otra no le socorre;
mas, qué caso tan logrado.
Nota
Cantiga I, vinhía: Ver nota → Pero García Burgalés.
☛ Universo Cantigas. Gonçal'Eanes do Vinhal
☛ B. D. Lírica Profana Galego-Portuguesa. Gonçal' Eanes do Vinhal
☛ Cantigas Medievais Galego Portuguesas. Gonçalo Anes do Vinhal
☛ Rip Cohen, 500 Cantigas d’ Amigo: Edição Crítica / Critical Edition
Trad. E. Gutiérrez Miranda 2014
∼
I
Que leda que oj’ eu sejo
porque m’ enviou dizer
ca non vén, con gran desejo,
coitado, d’ u foi viver,
ai dona’, lo meu amigo,
senón por falar comigo,
nen vén por al meu amigo
senón por falar comigo.
Envioumi seu mandado
dizer, qual eu creo ben,
ca non vén por al, coitado,
de tan longi com’ el vén,
ai dona’, lo meu amigo,
senón por falar comigo,
nen vén por al meu amigo
senón por falar comigo.
Nulha coita non avía,
tanto creede per mí,
outra, nen el non vinhía,
mais, por que verría aquí,
ai dona’, lo meu amigo,
senón por falar comigo,
nen vén por al meu amigo
senón por falar comigo.
II
Par Deus, amiga, quant’ eu receei
do meu amigo, todo m’ oj’ avén,
ca receei de mi querer gran ben,
como m’ el quer, polo que vos direi:
eu, pois fui nada, nunca ouv’ amor
nen quij’ amig’ en tal razón aver,
e el filhoum’ a força por senhor,
a meu pesar, e morrerá por én.
E non se pod’ alongar, eu o sei,
dos que migo falan, nen encobrir
que lhis non fale en al pera oír
en mí falar, e ja me lhi ensanhei
porque o fez, e nunca el maior
pesar oío, mais non pod’ al fazer,
mais, esso pouco que el vivo for,
faréivolh’ eu o que m’ el faz sentir.
E sabe Deus o pesar que end’ ei,
mais non se pode de mui gran pesar
guardar, se non que x’ end’ el quer guardar;
mais sempre m’ eu d’ atal preito guardei
o máis que pud’ e non ouv’ i sabor,
mais el me mata porque quer morrer
por mí de pran e, do que m’ é peior,
non pod’ én ja o coraçón quitar.
E á tan gran coita de me veer
que lh’ averán este preit’ a saber.
III
Quand’ eu sobí nas torres sobe’ lo mar
e vi onde soía a bafordar
o meu amig’, amigas, tan gran pesar
ouv’ eu entón por ele no coraçón,
quand’ eu vi estes outros per i andar,
que a morrer ouvera por el entón.
Quand’ eu catei das torres a derredor
e non vi meu amigo e meu senhor,
que oje por mí vive tan sen sabor,
ouv’ eu entón tal coita no coraçón,
quando me nembrei del e do seu amor,
que a morrer ouvera por el entón.
Quand’ eu vi esta cinta que m’ el leixou
chorando con gran coita, e me nembrou
a corda da camisa que m’ el filhou,
ouv’ i por el tal coita no coraçón,
pois me nembra, fremosa, u m’ enmentou,
que a morrer ouvera por el entón.
Nunca molher tal coita ouv’ a sofrer
com’ eu quando me nembra o gran prazer
que lh’ eu fiz u mha cinta veo cinger,
e creceumi tal coita no coraçón,
quand’ eu sobí nas torres polo veer,
que a morrer ouvera por el entón.
IV
O meu amigo, que me quer gran ben,
nunca de min pode aver senón mal;
e morrerá, u non pode aver al,
e a mí praz, amiga, del morrer
por aquesto que vos quero dizer:
leix’ a coidar eno mal que lhi én vén
e coida sempr’ en meu bon parecer.
E a tal om’, amigas, que farei?
que assí morre e assí quer morrer
por aquel ben que nunca pode aver
nen averá, ca ja se lho partió,
porque mi assí de mandado saió;
leix’ a coidar eno mal que lhi eu dei
e coida en min, fremosa que m’ el vio.
E amores tantas coitas lhi dan
por min que ja á morte mui preto está
e sei eu del que cedo morrerá,
e se morrer non me faz i pesar
ca se non soube da morte guardar:
leix’ a coidar eno seu grande afán
e coida sempre en meu bon semelhar.
V
Amiga: por Deus, vos venh’ ora rogar
que mi non querades fazer perdoar
ao meu amigo que mi fez pesar,
e non mho roguedes, ca o non farei
ata que el venha ante mí chorar;
porque s’ assanhou, non lhi perdoarei.
Por quanto sabedes que mi quer servir
máis que outra ren, quer’ eu lho gracir,
mais eu non lho quero por én consentir,
e non mho roguedes, ca o non farei
ata que el venha mercee pedir;
porque s’ assanhou, non lhi perdoarei.
Gran pesar lhi farei, non vistes maior,
porque non guardou min nen o meu amor
e en filhar sanha ouve gran sabor,
e non mho roguedes, ca o non farei
ata que el sença ira de senhor;
porque s’ assanhou, non lhi perdoarei.
E, porque sei ben que non pode viver
u el non poder os meus olhos veer,
fareilh’ eu que veja qual é meu poder,
e non mho roguedes, ca o non farei
ata que eu veja que ja quer morrer;
porque s’ assanhou, non lhi perdoarei.
Mais, pois que ele tod’ aquesto fezer,
farei eu por vós quanto fazer oer,
mais ante, por ren, non lhi perdoarei.
VI
O meu amigo quéixase de mí,
amiga, porque lhi non faço ben
e diz que perdeu ja por mí o sén,
e que o poss’ eu desensandecer,
e non sei eu se el diz verdad’ i,
mais non quer’ eu por el meu mal fazer.
Quéixas’ el muito porque lhi non fiz,
amiga, ben, e diz que á pavor
de m’ estar mal, se por min morto for,
poi-lo poss’ eu de morte guarecer,
e non sei eu se el verdade diz,
mais non quer’ eu por el meu mal fazer.
VII
Meu amig’ é d’ aquend’ ido,
amiga, mui meu amigo:
dízenmi, ben vo-lo digo,
que é ja de min partido;
mais, que preito tan guisado.
Pero vistes que chorava
quando se de min partía,
disséronmi que morría
por outra a que tornava;
mais, que preito tan guisado.
O que sei de pran que morre
por min, o que non faz torto:
dízenm’ ora que é morto,
si, se lh’ outra non acorre;
mais, que preito tan guisado
Catro Cantigas de Amigo
I
Amigo: no os acordáis
de mí y agravio me hacéis,
mas, ya nunca en mí creáis
si muy pronto no volvéis,
pues estáis equivocado
si no hacéis lo que he mandado.
Vos no dais ahora nada
por mí, y acaso partierais
de aquí, mas muy bien vengada
yo seré cuando vinierais,
pues estáis equivocado
si no hacéis lo que he mandado.
No queréis vivir conmigo
y muero de soledad,
mas comprobaréis, amigo,
que yo os digo la verdad,
pues estáis equivocado
si no hacéis lo que he mandado.
II
Ir quiero hoy yo, madre, si os placiera
donde está mi amigo, y, si lo pudiera
ver, yo veré allí muy gran placer.
Tiempo hace, madre, desde que lo vi,
mas, si Dios quiere que lo pueda allí
ver, yo veré allí muy gran placer.
III
Amiga: hace ya que no sé,
ni me vinisteis a contar,
las nuevas que quiero escuchar
de las gentes del Rey: qué fue,
si es que vienen o si ya están
o en qué tiempo aquí vendrán.
En cuanto vos habléis conmigo,
decidme, y de ello obtengáis bien,
si os dijeron nuevas también
de los que el Rey llevó consigo:
si es que vienen o si ya están
o en qué tiempo aquí vendrán.
Yo daría de corazón
todo cuanto tener pudiera
a quien las nuevas me dijera
del Rey y los que con él son:
si es que vienen o si ya están
o en qué tiempo aquí vendrán.
Mas yo sé muy bien lo que harán,
porque me pesa: tardarán.
IV
Amigo, y así tengáis
de cuanto amáis placer:
cuando tan lejos moráis
que ya no podéis tener,
amigo, de mí recado,
¿sois entonces apenado?
Decídmelo pues, amigo,
y por Dios no lo neguéis:
cuando vos no estáis conmigo
y ya hace que no tenéis,
amigo, de mí recado,
¿sois entonces apenado?
Pues, si hace que vos andáis,
desde que de mí partís,
gran tiempo que no tornáis,
entonces cuando no oís,
amigo, de mí recado,
¿sois entonces apenado?
Nota
Cantigas I, ‘venhedes’, veeredes, y III, venhestes: Ver nota → Pero García Burgalés.
☛ Universo Cantigas. Fernan Fernandez Cogominho
☛ B. D. Lírica Profana Galego-Portuguesa. Fernan Fernandez Cogominho
☛ Cantigas Medievais Galego Portuguesas. Fernão Fernandes Cogominho
☛ Rip Cohen, 500 Cantigas d’ Amigo: Edição Crítica / Critical Edition
Trad. E. Gutiérrez Miranda 2014
∼
I
Amig’: e non vos nembrades
de mí e torto fazedes,
mais nunca per mí creades
se mui cedo non venhedes,
ca sodes mal conselhado
de mi saír de mandado.
Non dades agora nada
por mí e, pois vos partirdes
d’ aquí, mais mui ben vingada
serei de vós quando virdes,
ca sodes mal conselhado
de mi saír de mandado.
Non queredes viver migo
e moiro con soidade,
mais veeredes, amigo,
pois que vos dig’ eu verdade,
ca sodes mal conselhado
de mi saír de mandado.
II
Ir quer’ oj’ eu, madre, se vos prouguer
u é meu amig’ e, se o poder
veer, veerei i mui gran prazer.
Gran sazón á, madre, que o non vi,
mais, pois mi Deus guisa de o ir i
veer, veerei i mui gran prazer.
III
Amiga: muit’ á que non sei
nen mi ar venhestes vós dizer
novas que querría saber
dos que ora son con el-Rei:
se se venhen ou se x’ están
ou a que tempo se verrán.
En quanto falardes migo,
dizede, se vos venha ben,
se vos disse novas alguén
dos que el-Rei levou sigo:
se se venhen ou se x’ están
ou a que tempo se verrán.
Daría mui de coraçón
que quer que aver podesse
a quen mi novas dissesse
d’ el-Rei e dos que con el son:
se se venhen ou se x’ están
ou a que tempo se verrán.
Mais ben sei eu o que farán,
porque mi pesa: tardarán.
IV
Meu amigo, se vejades
de quant’ amades prazer:
quand’ alhur muito morades
que non podedes saber,
amigo, de mí mandado,
se sodes entón coitado?
Dizédemho, meu amigo,
e por Deus non mho neguedes:
quando non sodes comigo
e muit’ á que non sabedes,
amigo, de mí mandado,
se sodes entón coitado?
Ca, se faz que vós andades,
quando vos de mí partides,
gran tempo que non tornades,
entón quando non oídes,
amigo, de mí mandado,
se sodes entón coitado?
Sete Cantigas de Amigo
I
Oí decir que viene quien
es mi amigo, y al que le haré
muy gran queja, y más tendré
si me miente, pues no sé bien
cómo puede esto hacer:
tanto tiempo sin mí morar
donde no me podía hablar.
Yo no creí que por razón
alguna pudiera vivir
tanto sin mí, y me ha de decir
cuando lo vea, a la sazón,
cómo puede esto hacer:
tanto tiempo sin mí morar
donde no me podía hablar.
Él muy pronto me ha de perder
si no dice qué tierra halló
donde sin mí tanto moró,
de verdad, o no he de creer
cómo puede esto hacer:
tanto tiempo sin mí morar
donde no me podía hablar.
II
Ay Dios, ¿dónde está mi amigo
que no me envía recado?
Acuerdo hizo conmigo
que de no estar lastimado
de muerte, que él viniera
lo más pronto que pudiera.
Cuando él de mí se partía,
llorando juró este hecho
y dijo cuándo y qué día,
si no estuviera maltrecho
de muerte, que él viniera
lo más pronto que pudiera.
Y ya el plazo ha pasado
en que él dijo que vendría
y en que me había jurado,
de no sufrir agonía
de muerte, que él viniera
lo más pronto que pudiera.
Y, si otra cosa supiera,
yo nunca más le quisiera.
III
Qué triste estoy, y con mucha razón:
se marchó mi amigo y mi corazón,
damas, a fe, allá
va adonde él está.
De pena el juicio perderé también:
se marchó mi amigo y todo mi bien,
damas, a fe, allá
va adonde él está.
Perderé el juicio, damas, o moriré:
se marchó mi amigo y el bien que hallé,
damas, a fe, allá
va adonde él está.
De mí apartó sus ojos sombríos:
se fue mi amigo y la luz de los míos,
damas, a fe, allá
va adonde él está.
IV
Hice un mal juicio, cual no hizo mujer,
aunque creí hacer buen juicio de quien
como mi amigo me quiere con bien,
y malo fue, pues tal es su querer,
pues le tuve en desconsideración
y nada él sabe de mi corazón.
Pues nunca de mí pudo entender tal
desdén y con pena se fue de aquí,
y este juicio nunca tan malo vi,
por lo que hice, y por eso estoy mal,
pues le tuve en desconsideración
y nada él sabe de mi corazón.
Por darle pena, al querer conocer
su corazón, que conocía ya,
fingí demasiado, y siempre vendrá
mal para mí, pues muy mal lo fui a hacer,
pues le tuve en desconsideración
y nada él sabe de mi corazón.
V
Ya, mientras viva, por siempre viviré muy apenada,
ya que se marchó mi amigo, y yo estuve equivocada,
porque me enojé con él cuando de mí se partía,
por Dios, si ahora llegara, muy alegre yo estaría.
Por enojarme sin causa sé que le hice desdichado,
aunque no lo merecía, y así se marchó apenado,
porque me enojé con él cuando de mí se partía,
por Dios, si ahora llegara, muy alegre yo estaría.
Él en verdad que esto cree, que a mí ya me ha perdido,
pues, si no, pronto vendría, mas por esto está afligido:
porque me enojé con él cuando de mí se partía,
por Dios, si ahora llegara, muy alegre yo estaría.
VI
Yo nunca duermo nada, recordando a mi amigo,
el que allá tanto tarda; si hay otro amor consigo
y no el mío, querría
morir ya en este día.
Y pienso en esto siempre, no sé qué de mí sea;
el que allá tanto tarda, si otro bien desea
y no el mío, querría
morir ya en este día.
Si lo hace, me agravia, y, por Dios, me matara
el que allá tanto tarda, si a otro rostro mirara
y no el mío, querría
morir ya en este día.
Porque mi mal sería
vivir ya más de un día.
VII
Qué queréis, madre y señora, mejor
de mí, pues no tengo gusto mayor
sino mirar a donde ha de llegar
mi amigo, pues yo me muero de amor
y mis ojos no sé de allí apartar.
Me pegasteis, madre, por ello cien
veces, pero yo no tengo otro bien
sino mirar a donde ha de llegar
mi amigo, pues pierdo el juicio también
y mis ojos no sé de allí apartar.
Por aquel Dios que os hizo nacer,
dejadme, que no puedo más hacer
sino mirar a donde ha de llegar
mi amigo, pues morir he de querer,
y mis ojos no sé de allí apartar.
Nota
Cantiga II, venhesse: Ver nota → Pero García Burgalés.
☛ Universo Cantigas. Joan Lopez d'Ulhoa
☛ B. D. Lírica Profana Galego-Portuguesa. Johan Lopez de Ulhoa
☛ Cantigas Medievais Galego Portuguesas. João Lopes de Ulhoa
☛ Rip Cohen, 500 Cantigas d’ Amigo: Edição Crítica / Critical Edition
Trad. E. Gutiérrez Miranda 2014
∼
I
Oí ora dizer que vén
meu amigo, de que eu ei
mui gran queixum’, e averei
se m’ el mentir, por unha ren:
como pod’ aquesto fazer,
poder sen mí tanto morar
u mi non podesse falar.
Non cuidei que tan gran sazón
el podesse per ren guarir
sen mí, e, pois que o eu vir,
se mi non disser log’ entón
como pod’ aquesto fazer,
poder sen mí tanto morar
u mi non podesse falar.
Perder m’ á, se o non souber
que terra foi a que achou
u el sen mí tanto morou,
se mi verdade non disser,
como pod’ aquesto fazer,
poder sen mí tanto morar
u mi non podesse falar.
II
Ai Deus, u é meu amigo
que non m’ envía mandado?
Ca preit’ avía comigo,
ergo se fosse coitado
de morte, que se venhesse
o máis cedo que podesse.
Quando s’ el de mí partía,
chorando fezmi tal preito
e disse quand’ e qual día,
ergo se fosse maltreito
de morte, que se venhesse
o mais cedo que podesse.
E ja o praz’ é passado
que m’ el disse que verría
e que mi avía jurado,
sen gran coita, toda vía,
de morte, que se venhesse
o mais cedo que podesse.
E, se eu end’ al soubesse,
que nunca lhi ben quisesse.
III
Que trist’ oj’ eu and’ e faço gran razón:
foiss’ o meu amig’ e o meu coraçón,
donas, per boa fe,
alá est’ u el é.
Con tan gran coita perderei o sén:
foiss’ o meu amigo e todo meu ben,
donas, per boa fe,
e alá est’ u el é.
Perderei o sén, donas, ou morrerei:
foiss’ o meu amigo e quanto ben ei,
donas, per boa fe,
alá est’ u el é.
Que adur quitou de meus olhos os seus:
foiss’ o meu amig’ e o lume dos meus,
donas, per boa fe,
alá est’ u el é.
IV
Eu fiz mal sén, qual nunca fez molher,
pero cuidei que fazía bon sén
do meu amigo que mi quer gran ben,
e mal sén foi, pois m’ el tan gran ben quer,
que o tive sempr’ en desdén, e non
pod’ el saber ren do meu coraçón.
Ca nunca de mí pud’ entender al
e con essa coita se foi d’ aquí,
e fez mal sén, nunca tan mal sén vi,
porque o fiz, e áchom’ ende mal,
que o tive sempr’ en desdén, e non
pod’ el saber ren do meu coraçón.
Por lhi dar coita por sabe-lo seu
coraçón ben, que eu sabía ja,
m’ encobrí de máis sempr’, e ja será
mal pera mí, ca mal o per fiz eu,
que o tive sempr’ en desdén, e non
pod’ el saber ren do meu coraçón.
V
Ja eu sempre mentre viva for viverei mui coitada,
porque se foi meu amigo, e fui eu i muit’ errada;
por quanto lhi fui sanhuda quando se de mí partía,
par Deus, se ora chegasse, con el mui leda sería.
E tenho que lhi fiz torto de me lh’ assanhar doado,
pois que mho non merecera, e foise por én coitado;
por quanto lhi fui sanhuda quando se de mí partía,
par Deus, se ora chegasse, con el mui leda sería.
El de pran que esto cuida, que esté migo perdudo,
ca, se non, logo verría, mais por esto m’ é sanhudo;
por quanto lhi fui sanhuda quando se de mí partía,
par Deus, se ora chegasse, con el mui leda sería.
VI
Eu nunca dormho nada cuidand’ en meu amigo,
el que tan muito tarda; se outr’ amor á sigo
ergo o meu, querría
morrer oj’ este día.
E cuid’ en esto sempre, non sei que de mí seja;
el que tan muito tarda, se outro ben deseja
ergo o meu, querría
morrer oj’ este día.
Se o faz, fazmi torto, e, par Deus, mal me mata,
el que tan muito tarda, se rostro outr’ olho cata
ergo o meu, querría
morrer oj’ este día.
Ca meu dano sería
de viver máis un día.
VII
Que mi queredes, ai madr’ e senhor,
ca non ei eu no mund’ outro sabor
senón catar alí per u á viir
meu amigo, porque moiro d’ amor,
e non poss’ end’ eu os meus olhos partir.
Ja me feristes cen vezes por én
e eu, mha madre, non ei outro ben
senón catar alí per u á viir
meu amigo, porque perço o sén
e non poss’ end’ eu os meus olhos partir.
Por aquel Deus que vos fezo nacer,
leixádeme, que non poss’ al fazer
senón catar alí per u á viir
meu amigo, porque quero morrer,
e non poss’ end’ eu os meus olhos partir.
Dúas Cantigas de Amigo
I
Amigo: así bien tengáis,
os ruego que me digáis
¿por qué no vivís conmigo
vos, mi socorro y mi amigo,
por qué no vivís conmigo?
Si tan bien vos me queréis,
amigo, cual pretendéis,
¿por qué no vivís conmigo
vos, mi socorro y mi amigo,
por qué no vivís conmigo?
Pues ya nada yo deseo
sino a vos cuando no os veo,
¿por qué no vivís conmigo
vos, mi socorro y mi amigo,
por qué no vivís conmigo?
Pues no deseo yo nada
sino a vos esta jornada,
¿por qué no vivís conmigo
vos, mi socorro y mi amigo,
por qué no vivís conmigo?
II
Está muy triste mi amigo,
madre, y tiene por mí despecho
porque no puede hablar conmigo,
no otra cosa, y tiene derecho
de estar tan triste mi amigo
porque no puede hablar conmigo.
Está muy triste mi amigo,
madre, y temo que haya muerto
porque no puede hablar conmigo,
no otra cosa, y no hace entuerto
de estar tan triste mi amigo
porque no puede hablar conmigo.
Está muy triste mi amigo,
madre, y además apenado,
porque no puede hablar conmigo,
no otra cosa, y está acertado
de estar tan triste mi amigo
porque no puede hablar conmigo.
☛ Universo Cantigas. Estevan Reimondo
☛ B. D. Lírica Profana Galego-Portuguesa. Estevan Reimondo
☛ Cantigas Medievais Galego Portuguesas. Estêvão Reimondo
☛ Rip Cohen, 500 Cantigas d’ Amigo: Edição Crítica / Critical Edition
Trad. E. Gutiérrez Miranda 2014
∼
I
Amigo: se ben ajades,
rógovos que mi digades
por que non vivedes migo,
meu conselh’ e meu amigo,
por que non vivedes migo?
Se mi vós tal ben queredes,
amigo, qual mi dizedes,
por que non vivedes migo,
meu conselh’ e meu amigo,
por que non vivedes migo?
Pois eu nada non desejo
senón vós u vos non vejo,
por que non vivedes migo,
meu conselh’ e meu amigo,
por que non vivedes migo?
Pois non desej’ eu al nada
senón vós desta vegada,
por que non vivedes migo,
meu conselh’ e meu amigo,
por que non vivedes migo?
II
Anda triste o meu amigo,
mha madr’, e á de mí gran despeito
porque non pode falar migo
e non por al, e faz gran dereito
d’ andar triste o meu amigo
porque non pode falar migo.
Anda triste o meu amigo,
mha madr’, e tenho que seja morto
porque non pode falar migo
e non por al, e non faz gran torto
d’ andar triste o meu amigo
porque non pode falar migo.
Anda triste o meu amigo,
mha madr’, e anda por én coitado
porque non pode falar migo
e non por al, e faz mui guisado
d’ andar triste o meu amigo
porque non pode falar migo.