31 de diciembre de 2015

Espectro visible



Ah, también el gris
es un color; no solo hay blanco y negro.
Eh, también hay gris.

egm. 2015

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Carlos Drummond de Andrade

José

¿Y ahora, José?
La fiesta acabó,
la luz se apagó,
el pueblo no está,
la noche se enfrió,
¿y ahora, José?
¿y ahora, tú qué?
tú, que eres sin nombre,
que de otros te mofas,
tú, que escribes versos,
que amas, ¿protestas?
¿y ahora, José?

Estás sin mujer,
estás sin discurso,
estás sin cariño,
ya no puedes beber,
ya no puedes fumar,
ni escupir ya puedes,
la noche se enfrió,
el día no vino,
el tren nunca vino,
la risa no vino,
ni la utopía
y todo ha acabado
y todo se ha ido
y todo se ha ajado
¿y ahora, José?

¿Y ahora, José?
tu dulce palabra,
tu instante de fiebre,
tu gula y tu ayuno,
y tu bilbioteca,
tu mina de oro,
tu traje elegante,
tu incoherencia,
tu odio, ¿y ahora?

La llave en la mano
vas a abrir la puerta,
no existe la puerta;
¿morir en el mar?
el mar se secó;
¿volver a tu tierra?
no hay tierra ya más.
José, ¿y ahora?

Aun si gritaras,
aun si gimieses,
aun si tocaras
el vals vienés ese,
si aun te durmieras,
o si te cansaras,
o si te murieses…
Mas tú no te mueres,
¡eres duro, José!

Y solo y a oscuras
cual bestia salvaje,
sin teogonía,
sin pared desnuda
en la que apoyarte
sin caballo negro
que huya al galope,
¡te marchas, José!
José, ¿hacia dónde?



Carlos Drummond de Andrade. José (algumapoesia.com.br)
Trad. E. Gutiérrez Miranda 2015


                    ∼

José

E agora, José?
A festa acabou,
a luz apagou,
o povo sumiu,
a noite esfriou,
e agora, José?
e agora, você?
você que é sem nome,
que zomba dos outros,
você que faz versos,
que ama, protesta?
e agora, José?

Está sem mulher,
está sem discurso,
está sem carinho,
já não pode beber,
já não pode fumar,
cuspir já não pode,
a noite esfriou,
o dia não veio,
o bonde não veio,
o riso não veio,
não veio a utopia
e tudo acabou
e tudo fugiu
e tudo mofou,
e agora, José?

E agora, José?
Sua doce palavra,
seu instante de febre,
sua gula e jejum,
sua biblioteca,
sua lavra de ouro,
seu terno de vidro,
sua incoerência,
seu ódio — e agora?

Com a chave na mão
quer abrir a porta,
não existe porta;
quer morrer no mar,
mas o mar secou;
quer ir para Minas,
Minas não há mais.
José, e agora?

Se você gritasse,
se você gemesse,
se você tocasse
a valsa vienense,
se você dormisse,
se você cansasse,
se você morresse...
Mas você não morre,
você é duro, José!

Sozinho no escuro
qual bicho-do-mato,
sem teogonia,
sem parede nua
para se encostar,
sem cavalo preto
que fuja a galope,
você marcha, José!
José, para onde?


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30 de diciembre de 2015

etcétera



Una noche de tormenta salí
al balcón a fumar el último
cigarrillo que me quedaba;

el viento me lo arrancó de la boca
y un canalón roto soltó
una metálica cruel carcajada.

Los espejismos así, y las quimeras
del final de…

etc. etc.

egm. 2015

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Manoel de Barros

Mariposas

Las mariposas me invitaron a ellas.
El privilegio insectal de ser una mariposa me atrajo.
Seguro que yo tendría una visión diferente de los hombres y de las cosas.
Imaginaba que el mundo visto por una mariposa sería,
por supuesto, un mundo abierto a los poemas.
Desde aquel punto de vista:
Vi que los árboles son más competentes en auroras que los hombres.
Vi que las tardes están más aprovechadas por las garzas que por los hombres.
Vi que las aguas tienen más calidad para la paz que los hombres.
Vi que las golondrinas saben más de lluvias que los científicos.
Podría contar aún muchas cosas que pude ver desde el punto de vista de una mariposa.
Allí incluso mi fascinación era azul.



Manoel de Barros. Borboletas (antologiasborboletas.blogspot.com)
Trad. E. Gutiérrez Miranda 2015


                    ∼

Borboletas

Borboletas me convidaram a elas.
O privilégio insetal de ser uma borboleta me atraiu.
Por certo eu iria ter uma visão diferente dos homens e das coisas.
Eu imaginava que o mundo visto de uma borboleta
Seria, com certeza, um mundo livre aos poemas.
Daquele ponto de vista:
Vi que as árvores são mais competentes em auroras do que os homens.
Vi que as tardes são mais aproveitadas pelas garças do que pelos homens.
Vi que as águas têm mais qualidades para a paz do que os homens.
Vi que as andorinhas sabem mais das chuvas do que os cientistas.
Poderia narrar muitas coisas ainda que pude ver do ponto de vista de uma borboleta.
Ali até o meu fascínio era azul.


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29 de diciembre de 2015

Diagrama



He trazado tenues líneas,
líneas a mi alrededor, que no quiero
cruzar ni dejar que cruces.

egm. 2015

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Arthur Rimbaud

La eternidad

Ella ha regresado.
—¿Quién? —La eternidad.
Es el mar que lejos
con el sol se va.

Alma centinela,
di la confesión
de la noche ausente
y el día que ardió.

Del humano impulso,
del común pensar
así te desprendes,
vuelas más allá.

Solo de vosotras,
brasas de satén,
el Deber emana,
mas nadie lo ve.

No hay allí esperanza
ni luz de ilusión.
Ciencia con paciencia,
seguro dolor.

Ella ha regresado.
—¿Quién? —La eternidad.
Es el mar que lejos
con el sol se va.



Nota
El verso
«Nul orietur» ha sido traducido por ni luz de ilusión. La palabra latina orietur procede de Isaías, 58.10: «Orietur in tenebris lux tua» (En la oscuridad nacerá tu luz).

Arthur Rimbaud. L'Éternité (rimbaudexplique.free.fr)
Trad. E. Gutiérrez Miranda 2015


                    ∼

L'Éternité

Elle est retrouvée.
Quoi ? – L’Eternité.
C’est la mer allée
Avec le soleil.

Ame sentinelle,
Murmurons l’aveu
De la nuit si nulle
Et du jour en feu.

Des humains suffrages,
Des communs élans
Là tu te dégages
Et voles selon.

Puisque de vous seules,
Braises de satin,
Le Devoir s’exhale
Sans qu’on dise : enfin.

Là pas d’espérance,
Nul orietur.
Science avec patience,
Le supplice est sûr.

Elle est retrouvée.
Quoi ? – L’Eternité.
C’est la mer allée
Avec le soleil.


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28 de diciembre de 2015

Un libro



Como aquel libro viejo,
descubierto en la cueva de un trapero
entre añejas fotonovelas

y junto a extenuadas revistas porno,
ya deteriorado
y al que le faltan las tapas

y parte del principio y del final,
no podrás leer nunca
las primeras páginas de tu tiempo,

las que cuentan lo ocurrido
antes de tu nacimiento
y tus remotos años infantiles,

—apenas sabes lo que te han dicho
de vez en cuando los abuelos—
ni llegarás a conocer siquiera,

si la memoria te falla,
o bien la agotada razón,
cómo serán los postreros,

ni puedes vislumbrar
qué sucederá después del momento
en que tu cuerpo vencido,

rechazado por la vida,
se retuerza en un último temblor.
¿Arderás en un incendio

en la autopista, un día de niebla,
te pudrirás en el cieno de un río
o entre las algas profundas,

en los brazos de una torva sirena,
o serás inhumado
con los ritos funerarios propicios?

Ese viejo tomo incoherente
que solo tú entiendes —y solo en parte—
y nadie más ha leído

permanecerá por siempre incompleto
para todos, y, sí,
inacabado también para ti.

egm. 2015

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26 de diciembre de 2015

Carlos Drummond de Andrade

La máquina del mundo

Y como yo anduviera vagamente
un sendero de Minas, pedregoso,
y una campana ronca al caer la tarde

al ruido se mezclara de mis pasos,
que era calmo y seco; y aves pendieran
del cielo de plomo, y sus negras formas

lentamente se fueran diluyendo
en más oscuridad, la de los montes
y de mi propio ser desengañado,

la máquina del mundo se entreabrió
para quien de romperla se rehuía
y ya haberlo pensado lamentaba.

Se abrió majestuosa y circunspecta,
sin un sonido hacer que fuese impuro
ni un destello mayor que el tolerable

por las pupilas mustias del examen
continuo y doloroso del desierto,
y por la mente exhausta de evocar

toda una realidad que aun trasciende
la propia imagen suya dibujada
en la faz del misterio, en los abismos.

Se abrió en calma pura, e invitando
a cuanto sentido e intuición quedasen
a quien de usarlos ya los ha perdido

y nunca deseara recobrarlos,
si en vano repetimos para siempre
sin rumbo un similar triste periplo,

a todos invitando, y en cohorte,
a allí aplicarse sobre el pasto inédito
de la esencia mítica de las cosas,

así me dijo, empero voz alguna
o soplo o eco o simple percusión
probase que alguien, sobre la montaña,

a otro alguien, nocturno y miserable,
en diálogo se estaba dirigiendo:
«Lo que has buscado en ti o fuera de

tu ser restricto y nunca se ha mostrado,
incluso afectando darse o rendirse,
y más en cada instante retrayéndose,

mira, repara, ausculta: esa riqueza
que excede a toda perla, esa ciencia
sublime y formidable, aunque hermética,

esa entera explicación de la vida,
ese nexo primero y singular,
que ni concibes ya, pues tan esquivo

se revela ante la búsqueda ardiente
en que te has consumido… nota, observa,
abre tu pecho para recibirlo».

Los más soberbios puentes y edificios,
o lo que en los talleres se elabora,
lo que pensado fue y pronto alcanza

distancia superior al pensamiento,
domados los recursos de la tierra,
las pasiones, impulsos y tormentos,

todo cuanto define al ser terrestre
o se prolonga hasta en los animales
y llega a las plantas para embeberse

del sueño rencoroso mineral,
rodea el mundo y vuelve a sumergirse
al raro orden geométrico de todo,

y el absurdo original, sus enigmas
y sus verdades más altas que tantos
monumentos a la verdad erguidos;

y el rastro de los dioses, y el solemne
sentimiento de muerte, que florece
del tallo del existir más glorioso,

todo se presentó en ese atisbo
y me llamó hacia su reino augusto,
al fin sometido a la vista humana.

Mas, como resistiera responder
yo a la llamada tan maravillosa,
pues la fe se ablandaba, e incluso el ansia,

la esperanza más mínima —ese anhelo
de que se aclare la densa tiniebla
que entre los rayos del sol aún se filtra—;

como difuntas creencias convocadas
presto y vibrante no se persuadieran
a de nuevo teñir la neutra cara

que voy por los caminos enseñando,
y como si otro ser, que no aquel
habitante de mí hace tantos años,

pasase a gobernar mi voluntad
que, ya de sí voluble, se plegaba
semejante a esas flores reticentes

en sí mismas abiertas y cerradas;
como si un don tardío ya no fuera
apetecible, más bien desdeñable,

bajé los ojos, incurioso, laso,
rehusando coger la cosa ofrecida
que gratuita se abría a mi intelecto.

Tiniebla inexorable ya bajaba
al sendero de Minas, pedregoso…
la máquina del mundo, repelida,

fue minuciosamente restaurándose,
mientras que yo, evaluando lo perdido,
seguí vagando, flácidas las manos.



Carlos Drummond de Andrade. A Máquina do Mundo (letras.com.br)
Trad. E. Gutiérrez Miranda 2015


                    ∼

A Máquina do Mundo

E como eu palmilhasse vagamente
uma estrada de Minas, pedregosa,
e no fecho da tarde um sino rouco

se misturasse ao som de meus sapatos
que era pausado e seco; e aves pairassem
no céu de chumbo, e suas formas pretas

lentamente se fossem diluindo
na escuridão maior, vinda dos montes
e de meu próprio ser desenganado,

a máquina do mundo se entreabriu
para quem de a romper já se esquivava
e só de o ter pensado se carpia.

Abriu-se majestosa e circunspecta,
sem emitir um som que fosse impuro
nem um clarão maior que o tolerável

pelas pupilas gastas na inspeção
contínua e dolorosa do deserto,
e pela mente exausta de mentar

toda uma realidade que transcende
a própria imagem sua debuxada
no rosto do mistério, nos abismos.

Abriu-se em calma pura, e convidando
quantos sentidos e intuições restavam
a quem de os ter usado os já perdera

e nem desejaria recobrá-los,
se em vão e para sempre repetimos
os mesmos sem roteiro tristes périplos,

convidando-os a todos, em coorte,
a se aplicarem sobre o pasto inédito
da natureza mítica das coisas,

assim me disse, embora voz alguma
ou sopro ou eco ou simples percussão
atestasse que alguém, sobre a montanha,

a outro alguém, noturno e miserável,
em colóquio se estava dirigindo:
“O que procuraste em ti ou fora de

teu ser restrito e nunca se mostrou,
mesmo afetando dar-se ou se rendendo,
e a cada instante mais se retraindo,

olha, repara, ausculta: essa riqueza
sobrante a toda pérola, essa ciência
sublime e formidável, mas hermética,

essa total explicação da vida,
esse nexo primeiro e singular,
que nem concebes mais, pois tão esquivo

se revelou ante a pesquisa ardente
em que te consumiste… vê, contempla,
abre teu peito para agasalhá-lo.”

As mais soberbas pontes e edifícios,
o que nas oficinas se elabora,
o que pensado foi e logo atinge

distância superior ao pensamento,
os recursos da terra dominados,
e as paixões e os impulsos e os tormentos

e tudo que define o ser terrestre
ou se prolonga até nos animais
e chega às plantas para se embeber

no sono rancoroso dos minérios,
dá volta ao mundo e torna a se engolfar,
na estranha ordem geométrica de tudo,

e o absurdo original e seus enigmas,
suas verdades altas mais que todos
monumentos erguidos à verdade:

e a memória dos deuses, e o solene
sentimento de morte, que floresce
no caule da existência mais gloriosa,

tudo se apresentou nesse relance
e me chamou para seu reino augusto,
afinal submetido à vista humana.

Mas, como eu relutasse em responder
a tal apelo assim maravilhoso,
pois a fé se abrandara, e mesmo o anseio,

a esperança mais mínima — esse anelo
de ver desvanecida a treva espessa
que entre os raios do sol inda se filtra;

como defuntas crenças convocadas
presto e fremente não se produzissem
a de novo tingir a neutra face

que vou pelos caminhos demonstrando,
e como se outro ser, não mais aquele
habitante de mim há tantos anos,

passasse a comandar minha vontade
que, já de si volúvel, se cerrava
semelhante a essas flores reticentes

em si mesmas abertas e fechadas;
como se um dom tardio já não fora
apetecível, antes despiciendo,

baixei os olhos, incurioso, lasso,
desdenhando colher a coisa oferta
que se abria gratuita a meu engenho.

A treva mais estrita já pousara
sobre a estrada de Minas, pedregosa,
e a máquina do mundo, repelida,

se foi miudamente recompondo,
enquanto eu, avaliando o que perdera,
seguia vagaroso, de mãos pensas.


☛ PyoZ ☚

23 de diciembre de 2015

Retrasado



Viajo en otro vuelo
que aunque suele salir mucho más tarde
a veces llega antes.

egm. 2015

☛ PyoZ ☚

21 de diciembre de 2015

Algo sabes



Improviso un verso liso,
fluctuante,
sin contornos ni figuras,

juego a un juego donde el todo
busca el modo
de agarrarse a las fisuras

inseguras de la vida
mareante y dividida,
volitante,

juego al juego,
nado en esta vaga nada
vagilante

donde nadie
juega a nada,
sé que alguien sabe algo

de las algas,
de la arena y las mareas
volitantes,

mido en brazas
la profundidad del viento
inextenso,

yo no sé si intuyes algo,
frío brasas
en aceite frío y denso

mientras miro el tiro y pienso
que me abrasas
si me abrazas,

quizá alguien sepa algo
de los túneles hadales
abisales,

pierdo el juego,
yo no sé si sabes algo
de las nalgas,

de sus órbitas fluctuantes,
de los lóbregos algares
irrigantes,

por si hay caso
eyaculo un verso inverso,
terso y laso,

sin arrugas ni verrugas,
nado en ángstroms,
mido en micras

las corrientes subcutáneas,
trazo líneas tangenciales
y abismadas,

lanzo lanzas erectantes,
deleznantes,
crasa espuma,

a tus labios vagimales,
quizá alguien sepa algo,
juego al fuego,

timo rimas arrimadas
a los límites adversos
de los versos,

juego a un juego
en que nadie paga nada
de hadal modo,

pero el todo es todo el pero
que asegura la fisura
tersa y dura

de la vida revivida,
erectante y desabrida,
volitante,

pierdo en pársecs
la altitud de tu reflujo,
especulo,

vuelvo y salgo,
sé que tú sabías algo,
eyaculo

versos tersos,
volitantes, erectantes,
indiversos

en tus labios expectantes,
algo intuyes,
vaginantes,

aunque no es nada moderno
—sabes algo—
ni tan tierno.

egm. 2015

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18 de diciembre de 2015

Moushegh Ishkhan

La lengua armenia

La lengua armenia es el hogar
y refugio donde el caminante puede tener
techo, pared y alimento.
En su interior puede encontrar amor y orgullo,
dejando fuera a la hiena y la tormenta.
Durante siglos sus arquitectos se han esforzado
en dar altura a su techos.
Cuántos campesinos han trabajado
día y noche manteniendo sus cajones llenos,
sus lámparas encendidas, sus hornos calientes.
Siempre rejuvenecida, siempre antigua, perdura
siglo a siglo en el camino en el que todo armenio
puede hallarla cuando se ha perdido
en el yermo de su futuro, o su pasado.


Moushegh Ishkhan. The Armenian Language (aegean-okra.tumblr.com)
Trad. E. Gutiérrez Miranda 2015


                    ∼

The Armenian Language

The Armenian language is the home
and haven where the wanderer can own
roof and wall and nourishment.
He can enter to find love and pride,
locking the hyena and the storm outside.
For centuries its architects have toiled
to give its ceilings height.
How many peasants working
day and night have kept
its cupboards full, lamps lit, ovens hot.
Always rejuvenated, always old, it lasts
century to century on the path
where every Armenian can find it when he’s lost
in the wilderness of his future, or his past.


☛ PyoZ ☚

17 de diciembre de 2015

Roberto Piva

Poema eléctrico del culo

músculo de terciopelo en la boca de todos los feriantes
torpederos chicas de internado
negociantes panaderos domingueros
hinchadas ejércitos de humanocultura
donde tú habitas alucinante como
promesa postrera

culo boquiabierta entrada franca de los demonios
pesadilla de los adolescentes hoguera de la
solterona en vacaciones árbol genealógico
de la Clueca Máter donde fue incubado
el huevo humano a una temperatura
de 300 soles

culo fuente de energía kundalini hostia de los
grandes libertinos fogón de los
cocainómanos boca azulada de la
verdad corpórea diagramada en el
infinito del deseo culo grande iniciador
de tempestades amorosas vértigo verdadero
donde los amantes se deslizan

culo vaporizador de la Edad Media del cuerpo
onda bioenergética de metales coloridos
omóplatos cargados de hidrógeno
leopardos alucinados de tan velludo

culo de pelos negros rubios pelirrojos castaños
matorral de intrigas donde el carajo
se pierde se desorienta desmaya de gozo
en la contracción del espasmo de la alegría erótica

culo selvático asaltante nocturno diurno pandillero
fanfarrón de los caminos que llevan
al Gran Precipicio anunciador de Pasiones

culo de las pelusas suaves & sustanciosas flor carnívora
llamarada reprimida por la civilización
ave loca solitaria perdida borracha
amorosa

culo proletario del cuerpo gran escorpión sublevado
tu vuelo de libertad empieza a suceder



Roberto Piva. Poema elétrico do cu (claudiowiller.wordpress.com)
Trad. E. Gutiérrez Miranda 2015


                    ∼

Poema elétrico do cu

músculo de veludo na boca de todos os feirantes
torpedeiros meninas de internato
negociantes padeiros farofeiros
torcidas exércitos de humanocultura
onde você habita alucinante como
promessa derradeira
cu boquiaberta entrada franca dos demônios
pesadelo dos adolescentes fogueira da
solteirona em férias árvore genealógica
da Cloca Mater onde foi chocado
o ovo humano numa temperatura
de 300 sóis
cu fonte de energia kundalini hóstia dos
grandes libertinos fornalha dos
cocainômanos boca azulada da
verdade corpórea diagramada no
infinito do desejo cu grande iniciador
de tempestades amorosas vertigem verdadeira
onde os amantes deslizam
cu vaporizador da Idade Média do corpo
onda bioenergética de metais coloridos
omoplatas carregadas de hidrogênio
leopardos alucinados de tanto veludo
cu de cabelos negros loiros ruivos castanhos
cipoal de intrigas onde o caralho
se perde se desnorteia desmaia de gozo
na contração do espasmo da alegria erótica
cu selvagem assaltante noturno diurno trombadinha
espadachim das estradas que levam
ao Grande Precipício anunciador de Paixões
cu das penugens suaves & sumarentas flor carnívora
labareda policiada pela civilização
ave louca solitária perdida bêbada
amorosa
cu proletário do corpo grande escorpião revoltado
teu vôo de liberdade começa a acontecer


☛ PyoZ ☚

16 de diciembre de 2015

También



Quien solo habla una lengua
es mudo; quien entiende un solo idioma
es sordo, y también ciego.

egm. 2015

☛ PyoZ ☚

15 de diciembre de 2015

Rebuzno



Necesito ignorar
que nada de lo que hago funciona,
para seguir haciéndolo.

egm. 2015

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Wallace Stevens

Invectiva a los cisnes

Vuela el alma, oh gansos, más allá de los parques
y más allá aun de las discordias del viento.

Una lluvia de bronce del sol desciende e indica
la muerte del verano, que soporta este tiempo

como el que un displicente testamento adornara
de bellas florituras y obscenos garabatos,

legando vuestros blancos plumajes a la luna
y dando vuestros suaves movimientos al aire.

Mirad ahora como, en los largos desfiles,
a las estatuas ungen los cuervos con su estiércol.

Y en soledad el alma, oh gansos, más allá
vuela de vuestros fríos carruajes, hacia el cielo.



Wallace Stevens. Invective Against Swans (wikipedia.org)
Trad. E. Gutiérrez Miranda 2015


                    ∼

Invective Against Swans

The soul, O ganders, flies beyond the parks
And far beyond the discords of the wind.

A bronze rain from the sun descending marks
The death of summer, which that time endures

Like one who scrawls a listless testament
Of golden quirks and Paphian caricatures,

Bequeathing your white feathers to the moon
And giving your bland motions to the air.

Behold, already on the long parades
The crows anoint the statues with their dirt.

And the soul, O ganders, being lonely, flies
Beyond your chilly chariots, to the skies.


☛ PyoZ ☚

13 de diciembre de 2015

Carlos Drummond de Andrade

En medio del camino

En medio del camino había una piedra
había una piedra en medio del camino
había una piedra
en medio del camino había una piedra.

Nunca olvidaré ese acontecimiento
en la vida de mis retinas tan fatigadas.

Nunca olvidaré que en medio del camino
había una piedra

había una piedra en medio del camino
en medio del camino había una piedra.


Carlos Drummond de Andrade. No meio do caminho (algumapoesia.com.br)
Trad. E. Gutiérrez Miranda 2015


                    ∼

No meio do caminho

No meio do caminho tinha uma pedra
tinha uma pedra no meio do caminho
tinha uma pedra
no meio do caminho tinha uma pedra.

Nunca me esquecerei desse acontecimento
na vida de minhas retinas tão fatigadas.
Nunca me esquecerei que no meio do caminho
tinha uma pedra
tinha uma pedra no meio do caminho
no meio do caminho tinha uma pedra.


☛ PyoZ ☚

2 de diciembre de 2015

Kenneth Rexroth

Un bestiario

Para mis hijas, Mary y Katharine


Cerdo hormiguero (Aardvark)

El hombre que descubrió al cerdo hormiguero
fue el hazmerreír de la reunión
de la Academia Holandesa.
Nadie podía creerle.
El cerdo hormiguero tuvo su venganza…
Regresó en los sueños, en el humo,
en las cartas anónimas.
Un día alguien se enteró
de que todo el tiempo había estado
en el Bosco. Desde allí
se había escabullido a África.


Hormiga (Ant)

Aquiles, Esopo, Mark Twain,
Stalin, acudieron a la hormiga.
Tus probabilidades son de uno a tres
si decides ignorarla.
El cerdo hormiguero las devora
y asusta a la gente.


Oso (Bear)

Cuando el mundo está blanco de nieve
el oso duerme en su oscuridad;
cuando la gente está durmiendo
el oso llega con sus brillantes ojos
y les roba el tocino y los huevos.
Puede seguir a las abejas de
un lado a otro por su miel.
Las abejas pican, pero él nunca
les presta atención.
En los zoos los osos mansos piden dulces.
Dos filosofías de la vida:
Para ti la miel es mejor que los dulces;
pero los trucos del zoo son graciosos
y a todos hacen reír.


Gato (Cat)

Hay demasiados poemas
sobre gatos. Cuídate de los amantes
de los gatos, tienen una oculta
frustración en algún sitio y te
picarán con ella si pueden.


Conejo (Coney)

Los conejos son gente floja,
sin embargo su casa está en las rocas.
Si solo tienes una roca,
hay mejores cosas que hacer
que construir una casa en ella.


Vaca (Cow)

La vaca contenta da leche.
Cuando le preguntan «¿Das leche?»,
como seguramente hará, responde «No».


Ciervo (Deer)

Los ciervos son tranquilos y elegantes
y tienen hermosos ojos.
No hieren a nadie sino a sí mismos;
los machos, y solo por amor.
Los hombres han inventado varios
miles de formas de matarlos.


Águila (Eagle)

El águila es muy orgullosa.
Permanece sola, por sí misma,
arriba, en lo más alto del cielo.
Solo los valientes alcanzan su casa.
Pocos telescopios son más nítidos
que sus ojos. Creo que esto es suficiente
para estar orgullosa, pero recuerda
todo lo demás que va con ella.
Hay otra clase de águilas
en las banderas y el dinero.


Zorro (Fox)

El zorro es muy listo.
En Inglaterra la gente se engalana
como los criados de las estrellas de cine
y persigue al zorro a caballo;
más bien, dejan a los perros que lo persigan
y van detrás a distancia.
Cuando los perros han desgarrado al zorro
en pedazos, frotan su sangre
por los rostros de las jóvenes.
Si tú eres listo, no
permitas que nadie lo sepa,
pero sobre todo los ingleses.


Cabra (Goat)

La “c” es de cabra y también
de cerebro. Si tú lo tienes,
aprende de ella, porque
combina domesticación,
montería e independencia.


Arenque (Herring)

El arenque es prolífico.
Hay gran cantidad de arenques.
Algunos se comen crudos,
otros se secan y se conservan en sal,
pero la mayor parte se usa como abono.
Mira si puedes aplicar esto
en tus clases de historia.


Caballo (Horse)

Es divertido montar a caballo.
Si le das un poco de azúcar
a uno, te querrá. Pero incluso
los mejores caballos a veces cocean.
Un trapo agitado por el viento
puede causar que te mate. Estas
características las comparte
con la clase política.


Yo (I)

Cuida de él. Es todo lo que hay.
Nunca obtendrás otro.


Chacal (Jackal)

El nombre del chacal es utilizado
a menudo como término despectivo.
Esto se debe a que sigue
al león a todas partes y vive
de los restos de sus presas.
El león aterroriza a muchos hombres
que compran filetes en la carnicería.


Canguro (Kangaroo)

Como sabes, el canguro
tiene un bolsillo, pero todo lo
que mete en él es a su bebé.
Nunca conserves un bolso si todo
lo que puedes hallar para meter en él
es el gasto suplementario.
(La lectura de estas palabras
servirá también para advertirte:
¡NUNCA TE BURLES DE LOS BEBÉS!)


León (Lion)

El león es conocido como el rey
de los animales. Actualmente
hay casi tantos leones
en jaulas como fuera de ellas.
Si te ofrecen una corona, recházala.


Hombre (Man)

Algún día, si eres afortunada,
tendrás el tuyo propio.
Pruébalo antes de elegirlo.
Algunos están hechos de granos de soja.
Cuida de que coma y duerma bien.
Trátalo amablemente y hará
siempre todo lo que tú quieras.


Mantis (Mantis)

En Sudáfrica, entre
los bosquimanos, la mantis es
un dios. Un depredador
insecto caníbal, pero
uno de los dioses más agradables.


Mono (Monkey)

Los monos son parientes nuestros.
Al observar sus hábitos
algunos se avergüenzan de los monos,
algunos niegan el parentesco,
algunos se avergüenzan de sí mismos.
Ellos a nosotros nos lanzan cocos.


N (N)

La “n” es de nada. Ahí hay
mucho más que algo.


Ocapi (Okapi)

El ocapi se ha extinguido.
La razón está bajo “N”.


Pósum (Possum)

Cuando se ve en peligro el pósum
juega a fingirse muerto. El Estado al morir
juega con el peligro. Con el pósum
este truco funciona; a veces
se escapa. Pero cuando el Estado
juega con la muerte, realmente muere.


Quagga (Quagga)

La quagga se ha extinguido también.
Si no hubiera sido por la quagga
nos faltaría un animal para la “q”.
No se me ocurre ninguno, ¿y a ti?


Mapache (Raccoon)

El mapache lleva un antifaz negro
y lo lava siempre todo
antes de comérselo. Si tú
le das un terrón de azúcar,
va a lavarlo y llora.
Algunos de los placeres más dulces de la vida
solo pueden ser disfrutados si
no te importa un poco de porquería.
En esto una cara falsa no te ayudará.


Espantapájaros (Scarecrow)

Te lanzaron un maleficio al nacer.
La sociedad certificó tu
existencia y te reclamó como
ciudadano. No dejes que
te asusten. Aprende a hacer frente a un mundo
que está enteramente construido de falsedad,
y en el cual, si encuentras una verdad
en lugar de una mentira, es debido
al descuido de alguien.
Esos viejos harapos rellenos son inofensivos,
a no ser que tú les muestres el miedo
que ellos nunca pueden permitir,
o les reveles el desprecio que
por supuesto es todo lo que merecen.
Si lo haces, cobrarán vida
y harán todo lo posible por matarte.


Foca (Seal)

Mientras está en el agua la foca
es alguien escurridizo y difícil
de atrapar. Pero cuando hace el amor
va a tierra firme y los hombres
la matan a garrotazos.
Para tener una feliz vida amorosa
controla tu entorno.


Trucha (Trout)

Se coge a la trucha cuando
pica en una mosca artificial.
Ante el fraude, mantén tu
boca cerrada y no la ofrezcas.


Tío Sam (Uncle Sam)

Al igual que el unicornio, el Tío
Sam es lo que se llama un mito.
Platón escribió un libro que es
una conspiración oculta
de caballeros pederastas.
En él dijo que las ideas
son más noblemente reales que
la realidad, y que los mitos
ayudan mantener a la gente en su sitio.
Puesto que tú nunca llegarás a ser,
bajo ninguna circunstancia,
un caballero pederasta, harías mejor en
dejar estas sanguinolentas reflexiones
para aquellos que las encuentren útiles.


Unicornio (Unicorn)

Se supone que el unicornio
para descubrir una virgen, reposa
la cabeza en su regazo y llora,
tras lo cual ella le roba el cuerno.
La virginidad es lo que
se conoce como una privación. Es
muy difícil hallar
alguna justificación para
algo que no existe.
Sin embargo en los días de tu juventud
podrías encontrar un unicornio.
Pocas cosas hay
mejores que un cuerno de unicornio.


Buitre (Vulture)

Santo Tomás de Aquino creía
que los buitres eran lesbianas
y las fecundaba el viento.
Si buscas las realidades de la vida,
los intelectuales católicos
pueden resultar muy engañosos.


Lobo (Wolf)

No te creas todo lo que oyes.
Los lobos no son peores que los corderos.
Yo he sido un lobo toda mi vida
y tengo dos hijas encantadoras
para demostrarlo, pero podría
contarte historias escalofriantes de
corderos que recibieron su merecido.


Tú (You)

Pon la “t” de tú, pues dices:
«Muy inteligente, ¿pero seguro
que esto no ha sido escrito para tus
niños?» Pon la “t” de totalmente.


Cebra (Zebra)

El hábito no hace a la cebra.
Mejor llevar las listas de un convicto
libre en la solitaria sabana
que el guarnecido arnés de una reina
en el paseo de Rotten Row,
o los colores de un ladrón en Ascot.



Kenneth Rexroth. A Bestiary (poetrynook.com)
Trad. E. Gutiérrez Miranda 2015


                    ∼

A Bestiary

Aardvark
The man who found the aardvark
Was laughed out of the meeting
Of the Dutch Academy.
Nobody would believe him.
The aardvark had its revenge —
It returned in dreams, in smoke,
In anonymous letters.
One day somebody found out
It was in Hieronymus
Bosch all the time. From there it
Had sneaked off to Africa.

Ant
Achilles, Aesop, Mark Twain,
Stalin, went to the ant.
Your odds are one to three if
You decide to ignore it.
The aardvark, he eats them up,
And frightens all the people.

Bear
When the world is white with snow,
The bear sleeps in his darkness.
When the people are asleep,
The bear comes with glowing eyes
And steals their bacon and eggs.
He can follow the bees from
Point to point for their honey.
The bees sting but he never
Pays them any attention.
Tame bears in zoos beg for buns.
Two philosophies of life:
Honey is better for you
Than buns; but zoo tricks are cute
And make everybody laugh.

Cat
There are too many poems
About cats. Beware of cat
Lovers, they have a hidden
Frustration somewhere and will
Stick you with it if they can.

Coney
Coneys are a feeble folk,
But their home is in the rocks.
If you've only got one rock
There are better things to do
With it than make a home of it.

Cow
The contented cow gives milk.
When they ask, "Do you give milk?"
As they surely will, say "No".

Deer
Deer are gentle and graceful
And they have beautiful eyes.
They hurt no one but themselves,
The males, and only for love.
Men have invented several
Thousand ways of killing them.

Eagle
The eagle is very proud.
He stays alone, by himself,
Up in the top of the sky.
Only brave men find his home.
Few telescopes are sharper
Than his eyes. I think it's fine
To be proud, but remember
That all the rest goes with it.
There is another kind of
Eagle on flags and money.

Fox
The fox is very clever.
In England people dress up
Like a movie star's servants
And chase the fox on horses.
Rather, they let dogs chase him,
And they come along behind.
When the dogs have torn the fox
To pieces they rub his blood
On the faces of young girls.
If you are clever do not
Let anybody know it,
But especially Englishmen.

Goat
G stands for goat and also
For genius. If you are one,
Learn from the other, for he
Combines domestication,
Venery, and independence.

Herring
The herring is prolific.
There are plenty of herrings.
Some herrings are eaten raw.
Many are dried and pickled.
But most are used for manure.
See if you can apply this
To your history lessons.

Horse
It is fun to ride the horse.
If you give him some sugar
He will love you. But even
The best horses kick sometimes.
A rag blowing in the wind
Can cause him to kill you. These
Characteristics he shares
With the body politic.

I
Take care of this. It's all there is.
You will never get another.

Jackal
The jackal's name is often
Used as a term of contempt.
This is because he follows
The lion around and lives
On the leavings of his kill.
Lions terrify most men
Who buy meat at the butcher's.

Kangaroo
As you know, the kangaroo
Has a pocket, but all she
Puts in it is her baby.
Never keep a purse if all
You can find to put in it
Is additional expense.
(The reception of these words
Will also serve to warn you:
NEVER MAKE FUN OF BABIES!)

Lion
The lion is called the king
Of beasts. Nowadays there are
Almost as many lions
In cages as out of them.
If offered a crown, refuse.

Man
Someday, if you are lucky,
You'll each have one for your own.
Try it before you pick it.
Some kinds are made of soybeans.
Give it lots to eat and sleep.
Treat it nicely and it will
Always do just what you want.

Mantis
In South Africa, among
The Bushmen, the mantis is
A god. A predatory
And cannibalistic bug,
But one of the nicer gods.

Monkey
Monkeys are our relatives.
On observing their habits
Some are ashamed of monkeys,
Some deny the relation,
Some are ashamed of themselves.
They throw coconuts at us.

N
N is for nothing. There is
Much more of it than something.

Okapi
The okapi is extinct.
The reason is under "N".

Possum
When in danger the possum
Plays dead. The state when dying
Plays danger. With the possum
This trick works; sometimes
He escapes. But when the state
Plays with death, it really dies.

Quagga
The quagga is extinct also.
If it hadn't been for the quagga
We'd be short a beast for "q".
I can't think of one, can you?

Raccoon
The raccoon wears a black mask,
And he washes everything
Before he eats it. If you
Give him a cube of sugar,
He'll wash it away and weep.
Some of life's sweetest pleasures
Can be enjoyed only if
You don't mind a little dirt.
Here a false face won't help you.

Scarecrow
A hex was put on you at birth.
Society certified your
Existence and claimed you as
A citizen. Don't let it
Scare you. Learn to cope with a world
Which is built entirely of fake,
And in which, if you find a truth
Instead of a lie, it is due
To somebody's oversight.
These stuffed old rags are harmless,
Unless you show them the fear
Which they can never warrant,
Or reveal the contempt which
Of course is all they deserve.
If you do, they'll come to life,
And do their best to kill you.

Seal
The seal when in the water
Is a slippery customer
To catch. But when he makes love
He goes on dry land and men
Kill him with clubs.
To have a happy love life,
Control your environment.

Trout
The trout is taken when he
Bites an artificial fly.
Confronted with fraud, keep your
Mouth shut and don't volunteer.

Uncle Sam
Like the unicorn, Uncle
Sam is what is called a myth.
Plato wrote a book which is
An occult conspiracy
Of gentlemen pederasts.
In it he said ideas
Are more nobly real than
Reality, and that myths
Help keep people in their place.
Since you will never become,
Under any circumstances,
Gentlemen pederasts, you'd
Best leave these blood-soaked notions
To those who find them useful.

Unicorn
The unicorn is supposed
To seek a virgin, lay
His head in her lap, and weep,
Whereupon she steals his horn.
Virginity is what is
Known as a privation. It is
Very difficult to find
Any justification for
Something that doesn't exist.
However, in your young days
You might meet a unicorn.
There are not many better
Things than a unicorn horn.

Vulture
St. Thomas Aquinas thought
That vultures were lesbians
And fertilized by the wind.
If you seek the facts of life,
Papist intellectuals
Can be very misleading.

Wolf
Never believe all you hear.
Wolves are not as bad as lambs.
I've been a wolf all my life,
And have two lovely daughters
To show for it, while I could
Tell you sickening tales of
Lambs who got their just deserts.

You
Let Y stand for you who says,
"Very clever, but surely
These were not written for your
Children?" Let Y stand for yes.

Zebra
Clothes do not make the zebra.
Better wear a convict's stripes
Free on the lonely savannah
Than the panoplied harness
Of a queen on Rotten Row,
Or a thief's colors at Ascot.


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30 de noviembre de 2015

John Ashbery

Un poema del malestar

Los hombres comprenden al fin el río de la vida,
malinterpretándolo, a medida que se ensancha y sus ciudades
se tornan más densas y oscuras, cada vez más lejanas.

Y desde luego esa remota densidad nos conviene,
como a corderos o tréboles les convendría
si las cosas se hubieran construido para ser diferentes.

Pero ya que no me entiendo a mí mismo, tan solo segmentos
de mí mismo incomprendidos entre sí, no hay
razón para que tú quieras hacerlo; nunca podrías,

aunque ambos lo quisiéramos. ¿Existen aún aquellas torres?
Debemos verlo de este modo, a lo largo de esas líneas
hasta que la mente se eleve, como almenas de contrachapado.



John Ashbery. A Poem of Unrest (poetryfoundation.org)
Trad. E. Gutiérrez Miranda 2015


                    ∼

A Poem of Unrest

Men duly understand the river of life,
misconstruing it, as it widens and its cities grow
dark and denser, always farther away.

And of course that remote denseness suits
us, as lambs and clover might have
if things had been built to order differently.

But since I don’t understand myself, only segments
of myself that misunderstand each other, there’s no
reason for you to want to, no way you could

even if we both wanted it. Do those towers even exist?
We must look at it that way, along those lines
so the thought can erect itself, like plywood battlements.


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26 de noviembre de 2015

La cuarta ley



El tiempo no se pasa
ni se gana, ni se pierde o se encuentra:
el tiempo se transforma.

egm. 2015

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25 de noviembre de 2015

Mário Cesariny de Vasconcelos

Discurso al príncipe Epaminondas, mancebo de gran futuro

Despójate de verdades
de las grandes antes que de las pequeñas
de las tuyas antes que de cualquier otras
cava un hoyo y entiérralas
a tu lado
primero las que te impusieron cuando eras aún dócil
y no poseías mácula sino la de un nombre extraño
después las que creciendo penosamente vestiste
la verdad del pan la verdad de las lágrimas
pues no eres flor ni luto ni caricia ni estrella
después las que ganaste con tu semen
donde la mañana yergue un espejo vacío
y un niño llora entre nubes y abismos
después las que han de poner sobre tu retrato
cuando les suministres el gran recuerdo
que todos esperan tanto porque lo esperan de ti
Nada después, solo tú y tu silencio
y venas de coral rasgándonos las muñecas
Entonces, mi señor, podremos pasar
por la planicie desnuda
tu cuerpo con nubes en los hombros
mis manos llenas de barbas blancas
Allí no habrá demora ni cobijo ni llegada
sino un cuadrado de fuego sobre nuestras cabezas
y un camino de piedra hasta el fin de las luces
y un silencio de muerte a nuestro paso



Mário Cesariny de Vasconcelos. Discurso ao príncipe Epaminondas, mancebo de grande futuro (archive.org)
Trad. E. Gutiérrez Miranda 2015


                    ∼

Discurso ao príncipe Epaminondas, mancebo de grande futuro

Despe-te de verdades
das grandes primeiro que das pequenas
das tuas antes que de quaisquer outras
abre uma cova e enterra-as
a teu lado
primeiro as que te impuseram eras ainda imbele
e não possuías mácula senão a de um nome estranho
depois as que crescendo penosamente vestiste
a verdade do pão a verdade das lágrimas
pois não és flor nem luto nem acalanto nem estrela
depois as que ganhaste com o teu sémen
onde a manhã ergue um espelho vazio
e uma criança chora entre nuvens e abismos
depois as que hão-de pôr em cima do teu retrato
quando lhes forneceres a grande recordação
que todos esperam tanto porque a esperam de ti
Nada depois, só tu e o teu silêncio
e veias de coral rasgando-nos os pulsos
Então, meu senhor, poderemos passar
pela planície nua
o teu corpo com nuvens pelos ombros
as minhas mãos cheias de barbas brancas
Aí não haverá demora nem abrigo nem chegada
mas um quadrado de fogo sobre as nossas cabeças
e uma estrada de pedra até ao fim das luzes
e um silêncio de morte à nossa passagem


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14 de noviembre de 2015

Don de estilo



Me admiran los poetas
que tienen siempre el mismo estilo; son
realmente admirables.

egm. 2015

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12 de noviembre de 2015

Autorretrato con cola erecta



Anomalías en la galería
del coprocesador, en la película
inepta la niña radiante divierte

a sus adictos con la flor del hielo,
círculo desfigurado, meandros
en la noche, laberintos lunares

escudriñados desde la terraza,
le disparo a mi amante en un estudio
de la periferia con vistas previas

y rosas rosas, luego en el museo
algunos mirlos son más saltarines
que otros tras ver la poda en el triángulo

de juncos, ahora, a precio imbatible,
manganita sobre rodocrosita,
mermelada de moras por mis venas,

y la nube gigante de compuestos
congelados, mira, virando gira
hasta que las neuronas se refresquen,

como monalisa quien, como allí,
deliciosa lamida luminosa,
columpiándose en la lívida rueda

la hemimorfita cimbra finos haces
de rayos con curvas guías de onda,
falsos impactos de publicidad

falsa, bella aceituna de sí misma,
algunas orquídeas igual son más
coloridas que otras, yo soy solo

un trivial espectador inocente
de las floraciones de los insectos
que alcanzan niveles tóxicos antes

del acoplamiento, triángulo rosa,
vértice fresa, porque en este vuelo
ellos marcan el auténtico trazo,

boceto preliminar de un ambiguo
retrato realista en actitud
paralizada, colas columpiándose

en la tela, germinan minotauros
de una mota solar tapada por
la forma de los días indecisos

y raíces azules hacia el suelo,
hay días en que soy flor en lo más
superfluo de la corteza terrestre,

aunque acaso en estos resisto bajo
la lluvia de la que los trilobites
brotan, gusano primitivo con

prolongación caudal y anteojeras
en un otro eclipse de impenetrable
amnesia y tubos de neón tostado,

confitura de fresa en mis arterias,
soy collage sobre papel de liar,
fusión cerebral sin ensambladuras,

columpios aflorados en la noche,
creo que erais de color orquídea,
saturada de calma y penetrante,

deletérea nube evasiva que
llama agave a la boca, investigando
el pornoarte con finalidades

profundas y purpúreos pensamientos,
transfiguro, coproceso a la oruga
en flor de hielo, rosas rosas, moras,

fresas, por favor, no pierdas la rima
cuando circunnavegues, y me quedo
mirando al mirlo con la cola erecta.

egm. 2015

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11 de noviembre de 2015

Enrica Gotterz

Preferencia

Prefiero
la charla sin sustancia,
las frases sin sentido,
las palabras
sin significado.



Enrica Gotterz. Preferenza (Nervo ottico, 2012) (poesiadelnostrotempo.it)
Trad. E. Gutiérrez Miranda 2015


                    ∼

Preferenza

Preferisco
la ciarla senza sostanza,
le frasi senza senso,
le parole
senza significato.


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9 de noviembre de 2015

Análisis del placer


[Apropiación indebida]


plátano frito y sabor

plátano frito como un pequeño trozo de heces
no me gusta la mierda
pero sabes que también hay un placer anal


de brazos y pezones aunque el sabio

cerca del fin de la vida no puedo lamer tus pezones, hermanita
solo quiero probar tu propio gusto
lamerte el brazo
tiene buen sabor


cree mejor cuidar el vientre

los colores ciegan el ojo…
los sabores empalagan el paladar…
por eso el Sabio cuida del vientre y no del ojo



Plátano frito y sabor
de brazos y pezones; aunque el sabio
cree mejor cuidar el vientre.


egm. 2015

A partir de ☛ Chun Xia Tao, Plátano frito (炸香蕉) / Sabor (口感) y Lao Tse, El Sabio cuida del vientre y no del ojo


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6 de noviembre de 2015

Donald Justice

El turista de Syracuse

Uno de esos hombres que podría ser un vendedor de coches
o un turista de Syracuse o un asesino a sueldo
.

John D. MacDonald


Tú no me reconocerías.
La mía es la cara que brilla en
los húmedos espejos de los lavabos
mientras buscas el interruptor.

Mis ojos tienen la expresión
de los fríos ojos de las estatuas
atentos al regreso de sus palomas
de la comida que les has arrojado,

y yo permanezco en mi esquina
con la paciencia del mármol.
Si me muevo un poco, es
exactamente al mismo ritmo

de la sombra del toldo
bajo el que estoy esperando
y con cuya negrura parece
que ya me haya mezclado.

Hablo raramente y siempre
en un murmullo tan silencioso
como el de la gente que rodea
a las víctimas de los accidentes.

¿Debo confesar quién soy?
Tengo todos los nombres, o ninguno.
Soy el vendedor de coches usados,
el turista de Syracuse,

el asesino a sueldo, esperando.
Me quedaré aquí para siempre,
como alguien que ha perdido
el autobús, —familiar, anónimo—

en mi esquina habitual,
la esquina en la que tú giras
hacia ese lugar al que ahora
no deberías llegar.



Nota
Syracuse, ciudad del estado de Nueva York, E.U.A., no Siracusa, ciudad de la isla de Sicilia, Italia.

Donald Justice. The Tourist from Syracuse (engpoetry.com)
Trad. E. Gutiérrez Miranda 2015


                    ∼

The Tourist from Syracuse

One of those men who can be a car salesman or a tourist
from Syracuse or a hired assassin.

John D. MacDonald

You would not recognize me.
Mine is the face which blooms in
The dank mirrors of washrooms
As you grope for the light switch.

My eyes have the expression
Of the cold eyes of statues
Watching their pigeons return
From the feed you have scattered,

And I stand on my corner
With the same marble patience.
If I move at all, it is
At the same pace precisely

As the shade of the awning
Under which I stand waiting
And with whose blackness it seems
I am already blended.

I speak seldom, and always
In a murmur as quiet
As that of crowds which surround
The victims of accidents.

Shall I confess who I am?
My name is all names and none.
I am the used-car salesman,
The tourist from Syracuse,

The hired assassin, waiting.
I will stand here forever
Like one who has missed his bus—
Familiar, anonymous—

On my usual corner,
The corner at which you turn
To approach that place where now
You must not hope to arrive.


☛ PyoZ ☚

31 de octubre de 2015

Teogonía



Otros dioses yacen, muertos,
bajo el pesado cieno de los siglos.
Estos también morirán.

egm. 2015

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29 de octubre de 2015

Noche abajo alguien



Noche, lluvia, viento.
Abajo, en el soportal,
alguien tose.

Abajo, en el soportal,
viento, noche, lluvia,
alguien tose.

Alguien tose
abajo, en el soportal.
Lluvia, viento, noche.

egm. 2015

☛ PyoZ ☚

26 de octubre de 2015

El minarete de Jam,



único testimonio
de un imperio derrotado, se alza
solo en un valle vacío.

egm. 2015

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21 de octubre de 2015

Simon Armitage

Esto no es el juego de los muebles

Su pelo era un cuervo surgiendo de una chimenea atascada
y sus ojos eran huevos duros con los extremos aplastados
y su parpadeo era una puerta gatera
y sus dientes eran azuritas o las estatuas de la Isla de Pascua
y su mordedura era una herradura perfecta.
Sus fosas nasales eran los cañones de una escopeta, cargada.
Y su boca era un pozo petrolífero desmantelado
y su sonrisa era una operación de cesárea
y su lengua era un iguanodonte
y su silbido era un rayo láser
y su risa era un caso agudo de tos perruna.
Si tosía, aquello era whisky de malta.
Y sus jaquecas eran Incendios Provocados en los Astilleros de Su Majestad
y sus argumentos eran motores fueraborda agarrotados por un sedal de pesca
y su cuello era un quiosco de música
y su nuez era la bola de corcho de una cisterna
y sus brazos eran leche derramándose de una botella rota.
Sus codos eran bumeranes o tijeras de esquilar.
Y sus muñecas eran tobillos
y sus apretones de manos eran víboras bufadoras en la caja del regalo
y sus dedos eran astronautas hallados muertos en sus trajes espaciales
y las palmas de sus manos eran cuadros abstractos
y los dos pulgares eran carcasas de explosivos.
Y su sombra era una mina a cielo abierto.
Y su perro era una garita sin nadie dentro
y su corazón era una granada de la primera guerra mundial encontrada por unos niños
y sus pezones eran temporizadores para dispositivos incendiarios
y sus omóplatos eran dos carniceros en un concurso de cortar carne
y su ombligo era las Islas Malvinas
y sus partes privadas eran el triángulo de las Bermudas
y su trasero era una cámara secreta
y sus estrías eran la bajada de la marea.
Todo su sistema sanguíneo era la grafiosis del olmo.
Y sus piernas eran cargas de profundidad
y sus rodillas eran fósiles esperando ser desenterrados
y sus tendones eran fusiles envueltos en hule bajo el entarimado
y sus pantorrillas eran el tren de aterrizaje de un avión de reconocimiento.
Las plantas de sus pies eran donde habían caído los meteoritos
y los dedos de sus pies eran un nido de ratones bajo la segadora.
Y sus pisadas eran Vietnam
y sus promesas eran globos aerostáticos fluctuando sobre los árboles
y sus chistes eran balones atravesando las ventanas de los demás
y su mueca era la Gran Muralla china vista desde la Luna
y la última vez que hablaron, fue del segregacionismo.

Ella era una silla, inclinada hacia atrás
con la chaqueta de trabajo de él sobre los hombros.

Se lo dijeron,
y su cara era un agujero
donde el hielo no había sido lo bastante grueso para sostenerla.



Simon Armitage. Not the Furniture Game (simonarmitage.typepad.com)
simonarmitage.com
Trad. E. Gutiérrez Miranda 2015


                    ∼

Not the Furniture Game

His hair was a crow fished out of a blocked chimney
and his eyes were boiled eggs with the tops hammered in
and his blink was a cat flap
and his teeth were bluestones or the Easter Island statues
and his bite was a perfect horseshoe.
His nostrils were both barrels of a shotgun, loaded.
And his mouth was an oil exploration project gone bankrupt
and his smile was a caesarean section
and his tongue was an iguanodon
and his whistle was a laser beam
and his laugh was a bad case of kennel cough.
He coughed, and it was malt whisky.
And his headaches were Arson in Her Majesty's Dockyards
and his arguments were outboard motors strangled with fishing line
and his neck was a bandstand
and his Adam's apple was a ball cock
and his arms were milk running off from a broken bottle.
His elbows were boomerangs or pinking shears.
And his wrists were ankles
and his handshakes were puff adders in the bran tub
and his fingers were astronauts found dead in their spacesuits
and the palms of his hands were action paintings
and both thumbs were blue touchpaper.
And his shadow was an opencast mine.
And his dog was a sentry box with no-one in it
and his heart was a first world war grenade discovered by children
and his nipples were timers for incendary devices
and his shoulder blades were two butchers at the meat cleaving competition
and his belly button was the Falkland Islands
and his private parts were the Bermuda triangle
and his backside was a priest hole
and his stretchmarks were the tide going out.
The whole system of his blood was Dutch elm disease.
And his legs were depth charges
and his knees were fossils waiting to be tapped open
and his ligaments were rifles wrapped in oilcloth under the floorboards
and his calves were the undercarriages of Shackletons.
The balls of his feet were where meteorites had landed
and his toes were a nest of mice under the lawn mower.
And his footprints were Vietnam
and his promises were hot air balloons floating off over the trees
and his one-liners were footballs through other peoples' windows
and his grin was the Great Wall of China as seen from the moon
and the last time they talked, it was apartheid.

She was a chair, tipped over backwards
with his donkey jacket on her shoulders.

They told him,
and his face was a hole
where the ice had not been thick enough to hold her.


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El saco roto



Quiero dar más,
y dar, y dar
y recibir
a cambio más,
y más, y más

de lo que he dado,
sin engañarme
ni a mí mismo
ni a nadie más;
soy egoísta,

no generoso,
y si doy algo
es solo para
recibir algo,
y algo aun

que sea más,
y más, y más;
quiero ser más,
más egoísta
y dar, y dar

y recibir
aún más, y más
aún a cambio;
quiero dar más,
y más, y más

y recibir
aún mucho más,
y más, y más;
quiero dar mucho
y mucho más,

más y más para
recibir todo
y mucho más,
quiero dar todo
y todo para

recibir más:
lo absoluto
y mucho más;
soy egoísta,
no engaño a nadie,

a nadie más.
Lo quiero todo,
tu ser entero
y tu materia,
y más, y más;

lo quiero todo,
tu absoluto
entero y todo,
tu todo todo
y mucho más.

Y más, y más.

egm. 2015

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15 de octubre de 2015

La verdad de Morel



Escribí tu nombre en clara
caligrafía. A ti no te gustó
como sonaba en voz alta.

egm. 2015

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14 de octubre de 2015

Alborada



La noche ya no vuelve.
¿Podría importarle a alguien saber
lo que dice el poema?

egm. 2015

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13 de octubre de 2015

Recordatorio



Es
jueves trece de octubre
de dos mil once y estoy
viendo en la tele blade runner y es
el final de un tiempo
y el principio de otro.
Hoy.


Facebook, 13 de octubre de 2011 a las 22:33

egm. 2015

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12 de octubre de 2015

Reversión radical



Alzo al aire la savia,
cedo a la precisión del temporal,
desenlazo la hoja,

evito la raíz;
adopto la inconsistencia consciente
de la blanda amapola

y en ella me recrezco
y fluyo, revirtiendo el vendaval.
Elijo no entender.

egm. 2015

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11 de octubre de 2015

Herberto Helder

Gárgola

Por dentro la lluvia que la hincha, por fuera la piedra misteriosa
que la mantiene suspendida.
Y la boca demoníaca del prodigio se vacía
en el caos.
Ese animal, alzado al trono de una estrella,
que se asoma hacia donde
me oscurezco. Por los flancos construyo
la criatura. Donde corre el escalofrío, de los omóplatos
hacia el fondo, con fuerza atenta. Construyo
aquella masa de tetas
y uñas, por la espina, rosas abiertas de las branquias,
ombligo,
mandíbulas. Hasta el centro de su
arduo tajo de estrella.
Su agujero de agua en mi boca.
Y construyendo hablo.
Soy lírico, aterrador.
La consagro en el baño bautismal de un poema.
Inauguro.
Fuera y dentro inauguro el nombre de que muero.



Herberto Helder. Gárgula (canaldepoesia.blogspot.com)
Trad. E. Gutiérrez Miranda 2015


                    ∼

Gárgula

Por dentro a chuva que a incha, por fora a pedra misteriosa
que a mantém suspensa.
E a boca demoníaca do prodígio despeja-se
no caos.
Esse animal erguido ao trono de uma estrela,
que se debruça para onde
escureço. Pelos flancos construo
a criatura. Onde corre o arrepio, das espáduas
para o fundo, com força atenta. Construo
aquela massa de tetas
e unhas, pela espinha, rosas abertas das guelras,
umbigo,
mandíbulas. Até ao centro da sua
árdua talha de estrela.
Seu buraco de água na minha boca.
E construindo falo.
Sou lírico, medonho.
Consagro-a no banho baptismal de um poema.
Inauguro.
Fora e dentro inauguro o nome de que morro.


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10 de octubre de 2015

Los espectros interiores



son tan solo demonios;
aúllan de dolor, pero no pueden
causarte ningún daño.

egm. 2015

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8 de octubre de 2015

Herberto Helder

El prestigio de la poesía

El prestigio de la poesía es menos el que no acabe nunca que el que realmente empiece. Es un inicio perenne, nunca una llegada, sea a lo que fuere. Y nos quedamos tendidos en las camas, afrontando la perturbada imagen de nuestra imagen, así, mirados por las cosas que miramos. Aprendemos entonces ciertas astucias, por ejemplo: es preciso atrapar la ocasional distracción de las cosas, y desaparecer; huir hacia otra parte, donde ellas ni sospechen de nuestra conciencia; y atraparlas cuando cierran los párpados, un instante, rápidas, y rápidamente ponerlas bajo nuestro dominio, atrapar las cosas durante su distracción fortuita, un interregno, un instante oblicuo, y enriquecer e intoxicar la vida con esas misteriosas cosas robadas. También robamos la cara llameante a los espejos, robamos a la noche y al día sus inextricables imágenes, robamos la vida propia a la vida común, y somos conducidos por ese robo a un equívoco: la condenación o condañación de inquilinos de la irrealidad absoluta. Lo que excede la insolvencia biográfica: con los nombres, las cosas, los sitios, las horas, la pequeña medida de cómo se respira, la muerte que no se refuta con ningún verbo, ningún argumento, ningún latrocinio.
Vivimos demoníacamente toda nuestra inocencia.




Herberto Helder. O Prestígio da Poesía (de Servidões) (citador.pt)
Trad. E. Gutiérrez Miranda 2015


                    ∼

O Prestígio da Poesía

O prestígio da poesia é menos ela não acabar nunca do que propriamente começar. É um início perene, nunca uma chegada seja ao que for. E ficamos estendidos nas camas, enfrentando a perturbada imagem da nossa imagem, assim, olhados pelas coisas que olhamos. Aprendemos então certas astúcias, por exemplo: é preciso apanhar a ocasional distracção das coisas, e desaparecer; fugir para o outro lado, onde elas nem suspeitam da nossa consciência; e apanhá-las quando fecham as pálpebras, um momento, rápidas, e rapidamente pô-las sob o nosso senhorio, apanhar as coisas durante a sua fortuita distracção, um interregno, um instante oblíquo, e enriquecer e intoxicar a vida com essas misteriosas coisas roubadas. Também roubámos a cara chamejante aos espelhos, roubámos à noite e ao dia as suas inextricáveis imagens, roubámos a vida própria à vida geral, e fomos conduzidos por esse roubo a um equívoco: a condenação ou condanação de inquilinos da irrealidade absoluta. O que excede a insolvência biográfica: com os nomes, as coisas, os sítios, as horas, a medida pequena de como se respira, a morte que se não refuta com nenhum verbo, nenhum argumento, nenhum latrocínio.
Vivemos demoniacamente toda a nossa inocência.



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Zarza



Detrás de las palabras
—llamas que niegan la luz— permanece,
taciturno, el poema.

egm. 2015

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6 de octubre de 2015

Herberto Helder

Sobre un poema

Un poema crece indecisamente
en la confusión de la carne,
sube aún sin palabras, solo ferocidad y gusto,
tal vez como sangre
o sombra de sangre por los canales del ser.

Fuera existe el mundo. Fuera, la espléndida violencia
o los granos de uva de los que nacen
las raíces minúsculas del sol.
Fuera, los cuerpos genuinos e inalterables
de nuestro amor,
los ríos, la gran paz exterior de las cosas,
las hojas durmiendo el silencio,
las semillas al borde del viento,
la hora teatral de la posesión.
Y el poema crece tomándolo todo en su regazo.

Y ya ningún poder destruye el poema.
Insostenible, único,
invade las órbitas, la cara amorfa de las paredes,
la miseria de los minutos,
la fuerza mantenida de las cosas,
la redonda y libre armonía del mundo.

—Debajo el instrumento perplejo ignora
la espina del misterio.
—Y el poema se hace contra el tiempo y la carne.



Herberto Helder. Sobre un poema (culturapara.art.br)
Trad. E. Gutiérrez Miranda 2015


                    ∼

Sobre un poema

Um poema cresce inseguramente
na confusão da carne,
sobe ainda sem palavras, só ferocidade e gosto,
talvez como sangue
ou sombra de sangue pelos canais do ser.

Fora existe o mundo. Fora, a esplêndida violência
ou os bagos de uva de onde nascem
as raízes minúsculas do sol.
Fora, os corpos genuínos e inalteráveis
do nosso amor,
os rios, a grande paz exterior das coisas,
as folhas dormindo o silêncio,
as sementes à beira do vento,
— a hora teatral da posse.
E o poema cresce tomando tudo em seu regaço.

E já nenhum poder destrói o poema.
Insustentável, único,
invade as órbitas, a face amorfa das paredes,
a miséria dos minutos,
a força sustida das coisas,
a redonda e livre harmonia do mundo.

— Em baixo o instrumento perplexo ignora
a espinha do mistério.
— E o poema faz-se contra o tempo e a carne.


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5 de octubre de 2015

Herberto Helder

Poemacto

I

Me acuesto, me levanto, pienso que es enorme cantar.
Una rama canta blanco.
Una ciudad canta luces.
Pienso ahora que es profundo encontrar las manos.
Encontrar instrumentos dentro de la angustia:
clavicordios y liras o laúdes
intencionados.
Cantar rosetones de piedra en la neblina.
Cantar la sangrienta neblina.
El amor atravesado por un dardo
que estremece al hombre hasta las bases.

Cantar nuestro propio dardo lanzado
a la bestia que atraviesa el mundo.
Al nombre que sangra.
Que va sangrando y dejando un rastro
por la culminante noche afuera.
Eso es el nombre del amor que es el nombre
del canto. Canto en la soledad.
El amor obsesivo.
La obsesiva soledad cantante.
Me acuesto, y es enorme. Es enorme levantarse,
cegar, cantar.
Tener las manos como la neblina ardiendo.

Las casas son fabulosas, cuando digo:
Casas. Son fabulosas
las mujeres, si conmovido digo:
Las mujeres.
Las cortinas en la cima de las ventanas
fulguran como relámpagos. Yo vivo
cantando a las mujeres incendiarias
y a la inmensa soledad
verídica como un vaso.
Porque un vaso canta en mi boca.
Canta la bebida en mí.
Verídicamente, yo canto en el mundo.

Que hablen deprisa. Extiéndanse
en mi pensamiento.
Sumerjan su voz en mi
tiniebla como una garganta.
Porque yo desearía tanto despertar
dentro de vuestra voz en mi boca.
Ahora sé que las estrellas están habitadas.
Vuestra existencia dura y caliente
es la masa de una estrella.
Porque esa estrella canta en el sitio
en el que va a ser mi vida.

Quemáis vuestras noches a la gloria
de mi amor. El amor es fuerte.
Qué fuerte cosa es la locura.
Porque la locura canta minada de puertas.
Nosotros salimos por las puertas, nosotros
entramos en el interior de la locura.
Las sillas cantan a los que están sentados.
Cantan los espejos la juventud
adjetiva de los que se miran.
Estoy inquieto y ciego. Canto.
La muerte me canta al fondo.
Es un canto absoluto.

Imagino mi cuerpo, una colina.
Mi cuerpo escalera de estrella.
Nata. Flecha. Objeto cantante.
Cuerpo con su muerte que canta.
Imagino una colina con voces.
Una escalera con canto de estrella.
Imagino esa espesa nata cantante.
Una que canta flecha.
Imagino mi voz total de la muerte.
Porque todo canta y cantar es enorme.

Imagino la delicadeza. La sutileza.
El toque casi aéreo, casi
aéreamente brutal.
Ser tocado por las voces como ser herido
por los dedos, por los rudos clavos
de la planicie.
Ser despertado, despertado.
Porque cantar es un subterráneo.
Después es un patio.
Imagino que las voces son escaleras.
Voces para alcanzar el canto.
El canto es mi cuerpo purificado.

Porque mi cuerpo tiene una muerte suya
tocada incendiariamente.
La muerte —dice el canto— es el amor enorme.
Es enorme estar ciego.
Canta mi gran cuerpo ciego.
Relucir en lo alto por el silencio adentro.
El silencio canta alojado en la muerte.
Me acuesto, me levanto, pienso que es enorme cantar.


II

Mi cabeza se estremece con todo el olvido.
Yo intento decir cómo todo es otra cosa.
Hablo, pienso.
Sueño sobre los tremendos huesos de los pies.
Es siempre otra cosa, una
sola cosa cubierta de nombres.
Y la muerte pasa de boca en boca
con la leve saliva,
con el terror que hay siempre
en el fondo informulado de una vida.

Sé que los campos imaginan sus
propias rosas.
Las personas imaginan sus propios campos
de rosas. Y a veces estoy enfrente de los campos
como si muriera;
otras, como si ahora solamente
yo pudiera despertar.

A veces todo se ilumina.
A veces sangra y canta.
Yo digo que nadie se perdona en el tiempo.
Que la locura tiene espinas como una garganta.
Yo digo: Rueda a lo lejos el otoño,
¿y qué es el otoño?
Los párpados golpean contra el gran día masculino
del pensamiento.

Echo cosas vivas y muertas en el espíritu de la obra.
Mi vida se extasía como una sala de antorchas.

Era una casa —¿cómo diré?— absoluta.

Yo juego, yo juro.
Era una casinfancia.
Sé que era una casa loca.
Yo metía las manos en el agua: me adormecía,
rememoraba.
Los espejos se rajaban contra nuestra juventud.

Palpo ahora el girar de las brutales
y líricas ruedas de la vida.
Hay en mi olvido, o en el recuerdo
total de las cosas,
una rosa como una alta cabeza,
un pez como un movimiento
rápido y severo.
Una rosapez dentro de mi idea
desvariada.
Hay vasos, tenedores embriagados dentro de mí.
—Porque el amor de las cosas en su
tiempo futuro
es terriblemente profundo, es suave,
devastador—.

Las sillas ardían en los lugares.
Mis hermanas habitaban en la cima del movimiento
como seres pasmados.
A veces se reían en alto. Se tejían
en su oscuro terrífico.
La menstruación soñaba podrida dentro de ellas,
en la boca de la noche.
Cantaba muy bajo.
Parecía fluir.
Rodear las mesas, las penumbras fulminadas.
Llovía en las noches terrestres.
Yo quiero gritar mas allá de la locura terrestre.
—Era húmedo, destilado, inspirado—.

Había rigor. Oh, ejemplo extremo.
Había una esencia de taller.
Una materia sensitiva en el secreto de los fruteros,
con sus manzanas centrípetas
y las uvas colgadas sobre la madurez.
Había la magnolia caliente de un gato.
Gato que entraba por las manos, o magnolia
que salía de la mano hacia el rostro
de la madre sombríamente pura.
Ah, madre loca alrededor, sentadamente
completa.
Las manos tocaban por encima del ardor
la carne como un trozo extasiado.

Era una casabsoluta —¿cómo
diré?—, un
sentimiento en el que algunas personas morirían.
Demencia para sonreír elevadamente.
Tener moras, hojas verdes, espinas
con pequeña tiniebla por todos los rincones.
Nombre en el espíritu como una rosapez.

Prefiero enloquecer en los pasillos arqueados
ahora en las palabras.
Prefiero cantar en los balcones interiores.
Porque había escaleras y mujeres que quedaban
minadas de inteligencia.
El cuerpo sin rosetones, el lenguaje
para amar y rumiar.
La leche cantarina.

Yo ahora me sumerjo y asciendo como un vaso.
Trago hacia arriba esa imagen de agua interna.
—Bolígrafo del poema disuelto en el sentido
primacial del poema.
O el poema subiendo por el bolígrafo,
atravesando su propio impulso,
poema regresando—.
Todo se levanta como un clavo,
un cuchillo levantado.
Todo muere su nombre en otro nombre.

Poema no salido del poder de la locura.
Poema como base inconcreta de creación.
Ah, pensar con delicadeza,
imaginar con ferocidad.
Porque yo soy una vida con furibunda
melancolía,
con furibunda concepción. Con
alguna ironía furibunda.

Soy una devastación inteligente.
Con caléndulas fabulosas.
Oro por encima.
La madrugada o la noche triste tocadas
en trompeta. Soy
alguna cosa audible, sensible.
Un movimiento.
Silla conjeturándose en la cavidad
hecha al sentarse.
O flores bebiendo el jarrón.
El silencio estructural de las flores.
Y la mesa debajo.
Soñando.


III

El actor enciende la boca. Después los cabellos.
Finge sus caras en las charcas interiores.
El actor se pone y quita la cabeza
de búfalo.
De venado.
De rinoceronte.
Pone flores en los cuernos.
Nadie ama tan desalmadamente
como el actor.
El actor enciende los pies y las manos.
Habla lentamente.
Parece que se difunde a bocados.
Bocado estrella.
Bocado ventana hacia afuera.
Otro bocado gruta hacia adentro.
El actor toma las cosas para echar fuego
al pequeño talento humano.
El actor restalla como sal quemada.

Lo que rutila, lo que arde destacadamente
en la noche, es el actor, con
una voz pura monótonamente golpeada
por la soledad universal.
El espantoso actor que quita y coloca
y retira
el adjetivo de la cosa, la sutileza
de la forma,
y precipita la verdad.
De un lado extrae la manzana con su
divagación de manzana.
Fabrica peces sumergidos en la propia
llamarada de peces.
Porque el actor está como la manzana.
El actor es un pez.

Sonríe así el actor contra la faz de Dios.
Ornamenta a Dios con simplicidades silvestres.
El actor sustrae a Dios de Dios,
y da velocidad a los lugares aéreos.
Porque el actor es una astronave que atraviesa
la distancia de Dios.
Envuelve. Desvela.
El actor dice una palabra inaudible.
Reduce la humedad y el calor de la tierra
a la confusión de esa palabra.
Recita el libro. Amplifica el libro.
El actor enciende el libro.
Levita por los campos como la dura agua del día.
El actor es tremendo.
Nadie ama tan repelentemente
como el actor.
Como la unidad del actor.

El actor es un adverbio que se ha ramificado
de un sustantivo.
Y el sustantivo retorna y gira,
y el actor es un adjetivo.
Es un nombre que proviene finalmente
del Nombre.
Nombre que se murmura en sí, y se agita,
y enloquece.
El actor es el gran Nombre lleno de reflectores.
El nombre que ciega.
Que sangra.
Que es la sangre.
Así el actor levanta el cuerpo,
llena el cuerpo con melodía.
Cuerpo que tiembla de melodía.
Nadie ama tan corporalmente como el actor.
Como el cuerpo del actor.

Porque el talento es transformación.
El actor transforma la propia acción
de la transformación.
Solidificándose. Gasificándose. Complicándose.
El actor crece en su acto.
Hace crecer el acto.
El actor actificándose.
Es enorme el actor con su osamenta de base,
con sus tantas ventanas,
las calles…
el actor con la emotiva publicidad.
Nadie ama tan públicamente como el actor.
Como el secreto actor.

En estado de gracia. En compacto
estado de pureza.
El actor ama en acción de estrella.
Acción de mímica.
El actor es un tenebroso recogimiento
de donde brota la pantomima.
El actor ve aparecer la mañana sobre la cama.
Ve la serpiente entre las piernas.
El actor ve fulminantemente
cómo es de puro.
Nadie ama el teatro esencial como el actor.
Como la esencia del amor del actor.
El teatro general.

El actor en estado general de gracia.


IV

Las vacas duermen, las estrellas son truculentas,
la inteligencia es cruel.
Yo me abro hacia el lado de los campos.
Veo como estoy minado por ese
puro movimiento de inteligencia. Porque miro,
ruedo en los goznes como hacia la felicidad.
Más elevadas son las arbitrarias hierbas
que las estrellas.
Todo duerme en las vacas.
Oh violenta inteligencia donde las cosas
levitan preciosamente.
El campo choca contra mí, en el aire donde ellas
duermen
—vacas truculentas, estrellas
apaciguadas estrellas— y la inteligencia, al fin
salvajería celeste sobre mi respiración.
Pienso cambiar estos campos acostados, crear
un nombre para las cosas.
Donde era establo, en la dulce morfología,
hacer
que las estrellas mujan y las polvaredas
resuciten.
Decir: Revienten los taludes, enloquezcan las vacas,
que mi inteligencia se vuelva terrífica.
Unir la ferocidad de la noche al embriagado
movimiento de la tierra.
Puedo cambiar la arquitectura de una palabra.
Hacer explotar el descendido corazón de las cosas.
Puedo meter un nombre en la intimidad de una cosa
y recomenzar el talento de existir.
Meto en la palabra el corazón cargado de una cosa.
Yo puedo modificarme.
Ser más alto que la corrupción.

Campos abanicados por el silencio. Alguien como yo
sumergiéndose en lo que es lo oscuro
de las vacas dormidas.
Estrellas giradas, de repente muertas
sobre mí. Ah, pienso alterarlo todo,
recuperar ahora las colinas del mundo.
Hablando de amor, yo hablo
del genio destructor. Digo que es necesario
crear la velocidad de las cosas.
Que es necesario cazar flores, golpear estrellas,
meter el sueño en las vacas, desentrañarles
el sueño,
dar el sueño a las estrellas.
Enloquecer.
Que es necesario recrear el crear, Dios mío, ser truculento.
Ser simple y no serlo.
Abandonar los campos, remolinar
la inteligencia, la crueldad.
Abro la puerta para no olvidar esta
absurda tarea.
Esta tan particular necesidad.
Porque ahora he dejado totalmente de ser puro.
Me levanto para dar de comer calientes
estrellas a las vacas.
Soy tan puro, Dios mío, tan truculento.
Es necesario comenzar.

Digo en bajo el nombre. Corto los pies de las estrellas.
Dejarlas en su savia estremeciente.
Digo en bajo que es talento envenenarlas.
Mi alegría furibunda es la pureza del mundo.
Y es tan bello agarrar con los huesos
que hay dentro de las manos
la punta de un nombre, y desplegarlo.
Arrancar esa alma apretada.
Porque yo conozco el estilo de un alma
precisamente original.
Corto las estrellas de las vacas.
Traigo velas a los campos extraordinarios.

Porque llamo a la puerta con mi júbilo furioso.
El amor se acumula.
Es para dar el ardor en dulce disipación.
Dios no sabe y sonríe, despedazado
contra el muro humano.
Respiro, respiro. Las cosas respiran.
Esta ofrenda masculina vocifera en las tinieblas.
Crear es delicado.
Crear es una gran brutalidad.
Porque yo soy feliz. Duermo
en la obra.
Solo yo sé que la locura ha minado este ser
inexplicable
que me extiende en las cosas.
La locura ha entrado en cada hueso,
y los campos son mi espejo.
Esta imagen perfecta arruina los espejos.
Los nombres son locos,
son verdaderos.


V

Las barcas gritan sobre las aguas.
Yo respiro en las quillas.
Atravieso el amor, respirando.
Como si el pensamiento se rompiera con las estrellas
brutas. Arrimo la cara a las barcas dulces.
Barcas macizas que gimen
con las puntas del agua.
Me arrimo a la dureza general.
Al sufrimiento, a la idea general de las barcas.
Arrimo la cara para atravesar el amor.
Lo hago todo como quien deseara cantar,
situado en las palabras.
Respirando el casco de las palabras.
Su estela batiente.
Con la cara hacia el aire en las gotas, en las estrellas.
Situado en el doloroso chirriar de los remos,
de los timones de las palabras.
Es el llamado río Tajo
por el amor dentro.
Veo los puentes escurriéndose.
Oigo las campanas de las tinieblas.
Las cuerdas tensas de los peces que violinan el agua.
Es en las barcas como se atraviesa el mundo.
Las barcas chocan, gritan.
Mi vida atraviesa la ceguera,
llega a cualquier parte.
Barca alta, noche demente, amor en el medio.
Amor absolutamente en el medio.
Yo respiro en las quillas. Es fuerte
el olor del río Tajo.

Como si las barcas traspasaran campos,
la rumia de las flores ciegas.
Si el Tajo fuera ortigas.
Vacas durmiendo.
Charcas locas.
Como si el Tajo fuera el aire.
Como si el Tajo fuera el interior de la tierra.
El interior de la existencia de un hombre.
Tajo caliente. Tajo muy frio.
Con la cara arrimada al agua amarilla de las flores.
A los guijarros de la mañana.
Respirando Atravesando el amor.
Con la cara en el sufrimiento.
Con voluntad de cantar en el orden de la noche.
Si se me cae la mano, el pie.
La atención en el agua.
Pienso: El mundo es húmedo. No sé
qué quiere decir.
Atravesar el amor del Tajo es cualquier cosa
como no saber nada.
Es ser puro, existir en la cima.
Atravesarlo todo en la noche despeñada.
En la despeñada palabra atravesar la estructura del agua,
de la carne.
Como para cantar en las barcas.
Morir, revivir en las barcas.

Los puentes no son el río.
Las casas existen en las márgenes coaguladas.
Ahora yo pienso en la soledad del amor.
Pienso que es el aire, las voces casi inexistentes en el aire,
lo que acompaña al amor.
Acompaña al amor algún pez sutil.
Una extraña imagen universal.
El amor acompaña al amor.
Es necesaria una existencia de una dureza lenta.
Las barcas gritan.
El agua es general sobre la cara que respira.

Puedo hablar a las manos.
Puedo extremamente hablar a las palabras.
Es en las palabras donde las barcas gimen.
En ellas se establece el río.
Hablo de mi vida caliente.
Palabras —digo— es tan caliente la noche
que atravesamos.
Barcas calientes.
General calor en medio de la carne.
Y ahora el río Tajo se enciende en el medio
de muchas palabras.
Amor de la vida del Tajo con mi
gran vida pura.
Con mi amor completo como un río.



Herberto Helder. Poemacto (canaldepoesia.blogspot.com)
Trad. E. Gutiérrez Miranda 2015


                    ∼

Poemacto

I
Deito-me, levanto-me, penso que é enorme cantar.
Uma vara canta branco.
Uma cidade canta luzes.
Penso agora que é profundo encontrar as mãos.
Encontrar instrumentos dentro da angústia:
clavicórdios e liras ou alaúdes
intencionados.
Cantar rosáceas de pedra no nevoeiro.
Cantar o sangrento nevoeiro.
O amor atravessado por um dardo
que estremece o homem até às bases.

Cantar o nosso próprio dardo atirado
ao bicho que atravessa o mundo.
Ao nome que sangra.
Que vai sangrando e deixando um rastro
pela culminante noite fora.
Isso é o nome do amor que é o nome
do canto. Canto na solidão.
O amor obsessivo.
A obsessiva solidão cantante.
Deito-me, e é enorme. É enorme levantar-se,
cegar, cantar.
Ter as mãos como o nevoeiro a arder.

As casas são fabulosas, quando digo:
casas. São fabulosas
as mulheres, se comovido digo:
as mulheres.
As cortinas ao cimo nas janelas
faíscam como relâmpagos. Eu vivo
cantando as mulheres incendiárias
e a imensa solidão
verídica como um copo.
Porque um copo canta na minha boca.
Canta a bebida em mim.
Veridicamente, eu canto no mundo.

Que falem depressa. Estendam-se
no meu pensamento.
Mergulhem a voz na minha
treva como uma garganta.
Porque eu tanto desejaria acordar
dentro da vossa voz na minha boca.
Agora sei que as estrelas são habitadas.
Vossa existência dura e quente
é a massa de uma estrela.
Porque essa estreia canta no sítio
onde vai ser a minha vida.

Queimais as vossas noites em honra
do meu amor. O amor é forte.
Que coisa forte que é a loucura.
Porque a loucura canta minada de portas.
Nós saímos pelas portas, nós
entramos para o interior da loucura.
As cadeiras cantam os que estão sentados.
Cantam os espelhos a mocidade
adjectiva dos que se olham.
Estou inquieto e cego. Canto.
Ao fundo canta-me a morte.
É um canto absoluto.

Imagino o meu corpo, uma colina.
Meu corpo escada de estrela.
Nata. Flecha. Objecto cantante.
Corpo com sua morte que canta.
Imagino uma colina com vozes.
Uma escada com canto de estrela.
Imagino essa espessa nata cantante.
Uma que canta flecha.
Imagino a minha voz total da morte.
Porque tudo canta e cantar é enorme.

Imagino a delicadeza. A subtileza.
O toque quase aéreo, quase
aereamente brutal.
Ser tocado pelas vozes como ser ferido
pelos dedos, pelos rudes cravos
da planície.
Ser acordado, acordado.
Porque cantar é um subterrâneo.
Depois é um pátio.
Imagino que as vozes são escadas.
Vozes para atingir o canto.
O canto é o meu corpo purificado.

Porque o meu corpo tem uma sua morte
tocada incendiariamente.
A morte — diz o canto — é o amor enorme.
É enorme estar cego.
Canta o meu grande corpo cego.
Reluzir ao alto pelo silêncio dentro.
O silêncio canta alojado na morte.
Deito-me, levanto-me, penso que é enorme cantar.

II
Minha cabeça estremece com todo o esquecimento.
Eu procuro dizer como tudo é outra coisa.
Falo, penso.
Sonho sobre os tremendos ossos dos pés.
É sempre outra coisa, uma
só coisa coberta de nomes.
E a morte passa de boca em boca
com a leve saliva,
com o terror que há sempre
no fundo informulado de uma vida.

Sei que os campos imaginam as suas
próprias rosas.
As pessoas imaginam seus próprios campos
de rosas. E às vezes estou na frente dos campos
como se morresse;
outras, como se agora somente
eu pudesse acordar.
Por vezes tudo se ilumina.
Por vezes sangra e canta.
Eu digo que ninguém se perdoa no tempo.
Que a loucura tem espinhos como uma garganta.
Eu digo: roda ao longe o outono,
e o que é o outono?
As pálpebras batem contra o grande dia masculino
do pensamento.

Deito coisas vivas e mortas no espírito da obra.
Minha vida extasia-se como uma câmara de tochas.

— Era uma casa — como direi? — absoluta.

Eu jogo, eu juro.
Era uma casinfância.
Sei como era uma casa louca.
Eu metia as mãos na água: adormecia,
relembrava.
Os espelhos rachavam-se contra a nossa mocidade.

Apalpo agora o girar das brutais,
líricas rodas da vida.
Há no meu esquecimento, ou na lembrança
total das coisas,
uma rosa como uma alta cabeça,
um peixe como um movimento
rápido e severo.
Uma rosapeixe dentro da minha ideia
desvairada.
Há copos, garfos inebriados dentro de mim.
— Porque o amor das coisas no seu
tempo futuro
é terrivelmente profundo, é suave,
devastador.

As cadeiras ardiam nos lugares.
Minhas irmãs habitavam ao cimo do movimento
como seres pasmados.
Às vezes riam alto. Teciam-se
em seu escuro terrífico.
A menstruação sonhava podre dentro delas,
à boca da noite.
Cantava muito baixo.
Parecia fluir.
Rodear as mesas, as penumbras fulminadas.
Chovia nas noites terrestres.
Eu quero gritar paralém da loucura terrestre.
— Era húmido, destilado, inspirado.

Havia rigor. Oh, exemplo extremo.
Havia uma essência de oficina.
Uma matéria sensacional no segredo das fruteiras,
com suas maçãs centrípetas
e as uvas pendidas sobre a maturidade.
Havia a magnólia quente de um gato.
Gato que entrava pelas mãos, ou magnólia
que saía da mão para o rosto
da mãe sombriamente pura.
Ah, mãe louca à volta, sentadamente
completa.
As mãos tocavam por cima do ardor
a carne como um pedaço extasiado.

Era uma casabsoluta — como
direi? — um
sentimento onde algumas pessoas morreriam.
Demência para sorrir elevadamente.
Ter amoras, folhas verdes, espinhos
com pequena treva por todos os cantos.
Nome no espírito como uma rosapeixe.

— Prefiro enlouquecer nos corredores arqueados
agora nas palavras.
Prefiro cantar nas varandas interiores.
Porque havia escadas e mulheres que paravam
minadas de inteligência.
O corpo sem rosáceas, a linguagem
para amar e ruminar.
O leite cantante.

Eu agora mergulho e ascendo como um copo.
Trago para cima essa imagem de água interna.
— Caneta do poema dissolvida no sentido
primacial do poema.
Ou o poema subindo pela caneta,
atravessando seu próprio impulso,
poema regressando.
Tudo se levanta como um cravo,
uma faca levantada.
Tudo morre o seu nome noutro nome.

Poema não saindo do poder da loucura.
Poema como base inconcreta de criação.
Ah, pensar com delicadeza,
imaginar com ferocidade.
Porque eu sou uma vida com furibunda
melancolia,
com furibunda concepção. Com
alguma ironia furibunda.

Sou uma devastação inteligente.
Com malmequeres fabulosos.
Ouro por cima.
A madrugada ou a noite triste tocadas
em trompete. Sou
alguma coisa audível, sensível.
Um movimento.
Cadeira congeminando-se na bacia,
feita o sentar-se.
Ou flores bebendo a jarra.
O silêncio estrutural das flores.
E a mesa por baixo.
A sonhar.

III
O actor acende a boca. Depois, os cabelos.
Finge as suas caras nas poças interiores.
O actor põe e tira a cabeça
de búfalo.
De veado.
De rinoceronte.
Põe flores nos cornos.
Ninguém ama tão desalmadamente
como o actor.
O actor acende os pés e as mãos.
Fala devagar.
Parece que se difunde aos bocados.
Bocado estrela.
Bocado janela para fora.
Outro bocado gruta para dentro.
O actor toma as coisas para deitar fogo
ao pequeno talento humano.
O actor estala como sal queimado.
O que rutila, o que arde destacadamente
na noite, é o actor, com
uma voz pura monotonamente batida
pela solidão universal.
O espantoso actor que tira e coloca
e retira
o adjectivo da coisa, a subtileza
da forma,
e precipita a verdade.
De um lado extrai a maçã com sua
divagação de maçã.
Fabrica peixes mergulhados na própria
labareda de peixes.
Porque o actor está como a maçã.
O actor é um peixe.

Sorri assim o actor contra a face de Deus.
Ornamenta Deus com simplicidades silvestres.
O actor que subtrai Deus de Deus,
e dá velocidade aos lugares aéreos.
Porque o actor é uma astronave que atravessa
a distância de Deus.
Embrulha. Desvela.
O actor diz uma palavra inaudível.
Reduz a humidade e o calor da terra
à confusão dessa palavra.
Recita o livro. Amplifica o livro.
O actor acende o livro.
Levita pelos campos como a dura água do dia.
O actor é tremendo.
Ninguém ama tão rebarbativamente
como o actor.
Como a unidade do actor.

O actor é um advérbio que ramificou
de um substantivo.
E o substantivo retorna e gira,
e o actor é um adjectivo.
É um nome que provém ultimamente
do Nome.
Nome que se murmura em si, e agita,
e enlouquece.
O actor é o grande Nome cheio de holofotes.
O nome que cega.
Que sangra.
Que é o sangue.
Assim o actor levanta o corpo,
enche o corpo com melodia.
Corpo que treme de melodia.
Ninguém ama tão corporalmente como o actor.
Como o corpo do actor.

Porque o talento é transformação.
O actor transforma a própria acção
da transformação.
Solidifica-se. Gaseifica-se. Complica-se.
O actor cresce no seu acto.
Faz crescer o acto.
O actor actifica-se.
É enorme o actor com sua ossada de base,
com suas tantas janelas,
as ruas —
o actor com a emotiva publicidade.
Ninguém ama tão publicamente como o actor.
Como o secreto actor.

Em estado de graça. Em compacto
estado de pureza.
O actor ama em acção de estrela.
Acção de mímica.
O actor é um tenebroso recolhimento
de onde brota a pantomima.
O actor vê aparecer a manhã sobre a cama.
Vê a cobra entre as pernas.
O actor vê fulminantemente
como é puro.
Ninguém ama o teatro essencial como o actor.
Como a essência do amor do actor.
O teatro geral.

O actor em estado geral de graça.

IV
As vacas dormem, as estrelas são truculentas,
a inteligência é cruel.
Eu abro para o lado dos campos.
Vejo como estou minado por esse
puro movimento de inteligência. Porque olho,
rodo nos gonzos como para a felicidade.
Mais levantadas são as arbitrárias ervas
do que as estrelas.
Tudo dorme nas vacas.
Oh violenta inteligência onde as coisas
levitam preciosamente.
O campo bate contra mim, no ar onde elas
dormem —
vacas truculentas, estrelas
apaziguadas estrelas — e a inteligência, afinal
selvajaria celeste sobre a minha respiração.
Eu penso mudar estes campos deitados, criar
um nome para as coisas.
Onde era estábulo, na doce morfologia,
fazer
com que as estrelas mugissem e as poeiras
ressuscitassem.
Dizer: rebentem os taludes, enlouqueçam as vacas,
que minha inteligência se torne pacífica.
Unir a ferocidade da noite ao inebriado
movimento da terra.
Posso mudar a arquitectura de uma palavra.
Fazer explodir o descido coração das coisas.
Posso meter um nome na intimidade de uma coisa
e recomeçar o talento de existir.
Meto na palavra o coração carregado de uma coisa.
Eu posso modificar-me.
Ser mais alto que a corrupção.

Campos abanados pelo silêncio. Pessoa como eu
mergulhando no que é o obscuro
das vacas dormindo.
Estrelas giradas, de repente mortas
sobre mim. Ah, penso alterar tudo,
recuperar agora as colinas do mundo.
Falando de amor, eu falo
do génio destruidor. Falo que é preciso
criar a velocidade das coisas.
Que é preciso caçar flores, golpear estrelas,
meter o sono nas vacas, desentranhar-lhes
o sono,
dar o sono às estrelas.
Enlouquecer.
Que é preciso recriar o criar, meu Deus, ser truculento.
Ser simples e não o ser.
Abandonar os campos, rodopiar
a inteligência, a crueldade.
Abro a porta para não esquecer esta
absurda tarefa.
Esta tão particular necessidade.
Porque agora deixei totalmente de ser puro.
Levanto-me para dar de comer quentes
estrelas às vacas.
Sou tão puro, meu Deus, tão truculento.
É preciso principiar.

Digo baixo o nome. Corto os pés das estrelas.
Deixá-las na sua seiva estremecente.
Digo baixo que é talento envenená-las.
Minha alegria furibunda é a pureza do mundo.
E é tão belo agarrar com os ossos
que há dentro das mãos
na ponta de um nome, e desdobrá-lo.
Arrancar essa alma apertada.
Porque eu sei o estilo de uma alma
precisamente original.
Corto as estrelas das vacas.
Trago candeias para os campos extraordinários.

Porque eu bato na porta com meu júbilo furioso.
O amor acumula-se.
É para dar o ardor em doce dissipação.
Deus não sabe e sorri, esmigalhado
contra o muro humano.
Respiro, respiro. As coisas respiram.
Esta oferta masculina vocifera na treva.
Criar é delicado.
Criar é uma grande brutalidade.
Porque eu sou feliz. Durmo
na obra.
Só eu sei que a loucura minou este ser
inexplicável
que me estende nas coisas.
A loucura entrou em cada osso,
e os campos são o meu espelho.
Esta imagem perfeita arromba os espelhos.
Os nomes são loucos,
são verdadeiros.

V
As barcas gritam sobre as águas.
Eu respiro nas quilhas.
Atravesso o amor, respirando.
Como se o pensamento se rompesse com as estrelas
brutas. Encosto a cara às barcas doces.
Barcas maciças que gemem
com as pontas da água.
Encosto-me à dureza geral.
Ao sofrimento, à ideia geral das barcas.
Encosto a cara para atravessar o amor.
Faço tudo como quem desejasse cantar,
colocado nas palavras.
Respirando o casco das palavras.
Sua esteira embatente.
Com a cara para o ar nas gotas, nas estrelas.
Colocado no ranger doloroso dos remos,
dos lemes das palavras.
É o chamado rio tejo
pelo amor dentro.
Vejo as pontes escorrendo.
Ouço os sinos da treva.
As cordas esticadas dos peixes que violinam a água.
É nas barcas que se atravessa o mundo.
As barcas batem, gritam.
Minha vida atravessa a cegueira,
chega a qualquer lado.
Barca alta, noite demente, amor ao meio.
Amor absolutamente ao meio.
Eu respiro nas quilhas. É forte
o cheiro do rio tejo.

Como se as barcas trespassassem campos,
a ruminação das flores cegas.
Se o tejo fosse urtigas.
Vacas dormindo.
Poças loucas.
Como se o tejo fosse o ar.
Como se o tejo fosse o interior da terra.
O interior da existência de um homem.
Tejo quente. Tejo muito frio.
Com a cara encostada à água amarela das flores.
Aos seixos na manhã.
Respirando. Atravessando o amor.
Com a cara no sofrimento.
Com vontade de cantar na ordem da noite.
Se me cai a mão, o pé.
A atenção na água.
Penso: o mundo é húmido. Não sei
o que quer dizer.
Atravessar o amor do tejo é qualquer coisa
como não saber nada.
É ser puro, existir ao cimo.
Atravessar tudo na noite despenhada.
Na despenhada palavra atravessar a estrutura da água,
da carne.
Como para cantar nas barcas.
Morrer, reviver nas barcas.

As pontes não são o rio.
As casas existem nas margens coalhadas.
Agora eu penso na solidão do amor.
Penso que é o ar, as vozes quase inexistentes no ar,
o que acompanha o amor.
Acompanha o amor algum peixe subtil.
Uma estranha imagem universal.
O amor acompanha o amor.
É preciso uma existência de uma dureza lenta.
As barcas gritam.
A água é geral sobre a cara que respira.

Posso falar às mãos.
Posso extremamente falar às palavras.
É nas palavras que as barcas gemem.
Nelas se estabelece o rio.
Falo da minha vida quente.
Palavras — digo — é tão quente a noite
que atravessamos.
Barcas quentes.
Geral calor no meio da carne.
E agora o rio tejo acende-se no meio
de muitas palavras.
Amor da vida do tejo com a minha
grande vida pura.
Com meu amor completo como um rio.


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