14 de enero de 2014

Gonçalo Eanes do Vinhal


Sete Cantigas de Amigo


I

Qué alegre que hoy me veo
porque me mandó decir
que no viene, y con deseo,
de allá adonde fue a vivir,
ay damas, ya mi amigo,
sino por hablar conmigo,
ni viene por más mi amigo
sino por hablar conmigo
.

Él me envió su recado
decir, y gran razón tiene,
pues él no vendrá, apenado,
de tan lejos como viene,
ay damas, ya mi amigo,
sino por hablar conmigo,
ni viene por más mi amigo
sino por hablar conmigo
.

Otra pena no tenía,
ninguna, y creedme a mí,
ni a otra cosa él venía,
pues, por qué vendría aquí,
ay damas, ya mi amigo,
sino por hablar conmigo,
ni viene por más mi amigo
sino por hablar conmigo
.



II

Por Dios, amiga, lo que recelé
de mi amigo, hoy sucede y lo ven;
pues recelé que me quisiera bien,
como él me quiere, por lo que os diré:
yo, desde que nací, no tuve amor
ni quise amigo en tal modo tener,
y porque a la fuerza me tomó por
señora, él ha de morir también.

Y no se puede alejar, yo lo sé,
de los que a mí me hablan, ni fingir
que no les habla solo por oír
lo que dicen de mí, y ya me enojé
con él por hacerlo, y nunca mayor
pesar oyó, y más no puede hacer,
pero, mientras vivo esté, aún peor
le haré yo de lo que él me hace sentir.

Y Dios sabe el dolor que yo pasé,
mas no se puede nadie de un pesar
guardar, si no es que él se quiera guardar;
y siempre de tal cosa me guardé
cuanto pude, mas me causó dolor,
y él me mata por de verdad querer
morir por mí y, lo que me es peor,
no puede el corazón de esto apartar.

Y con tan gran ansia me quiere ver
que todos este asunto han de saber.



III

Cuando subí a las torres sobre el mar
y vi donde solía bohordar
mi amigo, ay amigas, tan gran pesar
tuve entonces de él en mi corazón,
cuando vi a los otros por allí andar,
que yo por él muriera con razón.

Cuando desde allí miré en derredor
y no vi a mi amigo y mi señor,
que hoy vive por mí en tan gran dolor,
tuve así tal pena en mi corazón,
cuando me acordé de él y de su amor,
que yo por él muriera con razón.

Cuando vi esta cinta que él me dejó
llorando muy triste, y me recordó
el cordón de mi blusa que él llevó,
tuve de él tal pena en mi corazón,
pues me recuerda cuando me nombró,
que yo por él muriera con razón.

Nunca tan gran pena sufrió mujer
como yo al recordar el gran placer
que tuvo al poder mi cinta traer,
y creció tal pena en mi corazón,
cuando subí a las torres por lo ver,
que yo por él muriera con razón.



IV

Mi amigo, que me quiere con gran bien,
ya nunca de mí tendrá sino mal;
y morirá, y así será al final,
y que él muera, amiga, es mi placer
y os diré por qué esto así ha de ser:
no piensa en que le trato con desdén
y tan solo en que soy bella de ver.

Y a ese hombre, amigas, ¿yo qué le haré?
Pues así muere y quiere así morir
por un bien que no puede conseguir
ni conseguirá, pues se le impidió,
porque lo que le mandé no cumplió:
no piensa en el mal que le causaré
y tan solo en lo bella que él me vio.

Y de amores tantas penas le dan
por mí que muy cerca a la muerte está
y de él sé yo que pronto morirá,
y si muere yo no tendré pesar
pues no supo de la muerte escapar:
no piensa en cuál es su verdadero afán
y solo en que soy bella de mirar.



V

Amiga: por Dios, os vengo hoy a rogar
que no pidáis que quiera perdonar
a mi amigo, que me dio gran pesar,
y no me lo roguéis, pues no lo haré
hasta que él venga ante mí a llorar,
pues se enojó, no lo perdonaré
.

Pues ya sabéis que me quiere servir
más que a nada, se lo quiero cumplir,
mas no lo quiero aun así consentir,
y no me lo roguéis, pues no lo haré
hasta que él me venga a merced pedir;
pues se enojó, no lo perdonaré
.

Gran pesar le haré, no se vio peor,
pues no me cuidó, ni a mí ni a mi amor,
y enojarme fue mi placer mayor,
y no me lo roguéis, pues no lo haré
hasta que él sienta de señora el furor;
pues se enojó, no lo perdonaré
.

Y, pues nunca vivir ha de saber
donde él no pudiera mis ojos ver,
haré que entienda cuál es mi poder,
y no me lo roguéis, pues no lo haré
hasta que él muere pueda yo creer;
pues se enojó, no lo perdonaré
.

Mas, si todo esto él llegara a hacer,
haré yo por vos cuanto haya de ser,
si no, por nada lo perdonaré.



VI

Mi amigo dice gran queja de mí,
amiga, y que yo no le hago bien
y que por mí perdió el juicio y también
que yo lo puedo desenloquecer,
y no sé si él dice verdad aquí,
mas no quiero por él mi mal hacer
.

Se queja él mucho porque no le hice
bien, amiga, y aun le da temor
que me culpen, si muere por mi amor,
pues de morir lo puedo proteger,
y no sé si él aquí verdad dice,
mas no quiero por él mi mal hacer
.



VII

Mi amigo de aquí se ha ido,
amiga, mi buen amigo:
me dicen, esto os lo digo,
que de mí ya se ha partido;
mas, qué caso tan logrado.

Aunque visteis que lloraba
cuando de mí se partía,
me dijeron que moría
por otra con quien tornaba;
mas, qué caso tan logrado.

Y no me traiciona, y corre
tras de mí, lo sé de cierto:
ya me dicen que está muerto
si la otra no le socorre;
mas, qué caso tan logrado.



Nota
Cantiga I, vinhía: Ver nota → Pero García Burgalés.

☛ Universo Cantigas. Gonçal'Eanes do Vinhal
☛ B. D. Lírica Profana Galego-Portuguesa. Gonçal' Eanes do Vinhal
☛ Cantigas Medievais Galego Portuguesas. Gonçalo Anes do Vinhal
☛ Rip Cohen, 500 Cantigas d’ Amigo: Edição Crítica / Critical Edition
Trad. E. Gutiérrez Miranda 2014


∼

I

Que leda que oj’ eu sejo
porque m’ enviou dizer
ca non vén, con gran desejo,
coitado, d’ u foi viver,
ai dona’, lo meu amigo,
senón por falar comigo,
nen vén por al meu amigo
senón por falar comigo.

Envioumi seu mandado
dizer, qual eu creo ben,
ca non vén por al, coitado,
de tan longi com’ el vén,
ai dona’, lo meu amigo,
senón por falar comigo,
nen vén por al meu amigo
senón por falar comigo.

Nulha coita non avía,
tanto creede per mí,
outra, nen el non vinhía,
mais, por que verría aquí,
ai dona’, lo meu amigo,
senón por falar comigo,
nen vén por al meu amigo
senón por falar comigo.


II

Par Deus, amiga, quant’ eu receei
do meu amigo, todo m’ oj’ avén,
ca receei de mi querer gran ben,
como m’ el quer, polo que vos direi:
eu, pois fui nada, nunca ouv’ amor
nen quij’ amig’ en tal razón aver,
e el filhoum’ a força por senhor,
a meu pesar, e morrerá por én.

E non se pod’ alongar, eu o sei,
dos que migo falan, nen encobrir
que lhis non fale en al pera oír
en mí falar, e ja me lhi ensanhei
porque o fez, e nunca el maior
pesar oío, mais non pod’ al fazer,
mais, esso pouco que el vivo for,
faréivolh’ eu o que m’ el faz sentir.

E sabe Deus o pesar que end’ ei,
mais non se pode de mui gran pesar
guardar, se non que x’ end’ el quer guardar;
mais sempre m’ eu d’ atal preito guardei
o máis que pud’ e non ouv’ i sabor,
mais el me mata porque quer morrer
por mí de pran e, do que m’ é peior,
non pod’ én ja o coraçón quitar.

E á tan gran coita de me veer
que lh’ averán este preit’ a saber.


III

Quand’ eu sobí nas torres sobe’ lo mar
e vi onde soía a bafordar
o meu amig’, amigas, tan gran pesar
ouv’ eu entón por ele no coraçón,
quand’ eu vi estes outros per i andar,
que a morrer ouvera por el entón.

Quand’ eu catei das torres a derredor
e non vi meu amigo e meu senhor,
que oje por mí vive tan sen sabor,
ouv’ eu entón tal coita no coraçón,
quando me nembrei del e do seu amor,
que a morrer ouvera por el entón.

Quand’ eu vi esta cinta que m’ el leixou
chorando con gran coita, e me nembrou
a corda da camisa que m’ el filhou,
ouv’ i por el tal coita no coraçón,
pois me nembra, fremosa, u m’ enmentou,
que a morrer ouvera por el entón.

Nunca molher tal coita ouv’ a sofrer
com’ eu quando me nembra o gran prazer
que lh’ eu fiz u mha cinta veo cinger,
e creceumi tal coita no coraçón,
quand’ eu sobí nas torres polo veer,
que a morrer ouvera por el entón.


IV

O meu amigo, que me quer gran ben,
nunca de min pode aver senón mal;
e morrerá, u non pode aver al,
e a mí praz, amiga, del morrer
por aquesto que vos quero dizer:
leix’ a coidar eno mal que lhi én vén
e coida sempr’ en meu bon parecer.

E a tal om’, amigas, que farei?
que assí morre e assí quer morrer
por aquel ben que nunca pode aver
nen averá, ca ja se lho partió,
porque mi assí de mandado saió;
leix’ a coidar eno mal que lhi eu dei
e coida en min, fremosa que m’ el vio.

E amores tantas coitas lhi dan
por min que ja á morte mui preto está
e sei eu del que cedo morrerá,
e se morrer non me faz i pesar
ca se non soube da morte guardar:
leix’ a coidar eno seu grande afán
e coida sempre en meu bon semelhar.


V

Amiga: por Deus, vos venh’ ora rogar
que mi non querades fazer perdoar
ao meu amigo que mi fez pesar,
e non mho roguedes, ca o non farei
ata que el venha ante mí chorar;
porque s’ assanhou, non lhi perdoarei.

Por quanto sabedes que mi quer servir
máis que outra ren, quer’ eu lho gracir,
mais eu non lho quero por én consentir,
e non mho roguedes, ca o non farei
ata que el venha mercee pedir;
porque s’ assanhou, non lhi perdoarei.

Gran pesar lhi farei, non vistes maior,
porque non guardou min nen o meu amor
e en filhar sanha ouve gran sabor,
e non mho roguedes, ca o non farei
ata que el sença ira de senhor;
porque s’ assanhou, non lhi perdoarei.

E, porque sei ben que non pode viver
u el non poder os meus olhos veer,
fareilh’ eu que veja qual é meu poder,
e non mho roguedes, ca o non farei
ata que eu veja que ja quer morrer;
porque s’ assanhou, non lhi perdoarei.

Mais, pois que ele tod’ aquesto fezer,
farei eu por vós quanto fazer oer,
mais ante, por ren, non lhi perdoarei.


VI

O meu amigo quéixase de mí,
amiga, porque lhi non faço ben
e diz que perdeu ja por mí o sén,
e que o poss’ eu desensandecer,
e non sei eu se el diz verdad’ i,
mais non quer’ eu por el meu mal fazer.

Quéixas’ el muito porque lhi non fiz,
amiga, ben, e diz que á pavor
de m’ estar mal, se por min morto for,
poi-lo poss’ eu de morte guarecer,
e non sei eu se el verdade diz,
mais non quer’ eu por el meu mal fazer.


VII

Meu amig’ é d’ aquend’ ido,
amiga, mui meu amigo:
dízenmi, ben vo-lo digo,
que é ja de min partido;
mais, que preito tan guisado.

Pero vistes que chorava
quando se de min partía,
disséronmi que morría
por outra a que tornava;
mais, que preito tan guisado.

O que sei de pran que morre
por min, o que non faz torto:
dízenm’ ora que é morto,
si, se lh’ outra non acorre;
mais, que preito tan guisado




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13 de enero de 2014

Fernán Fernándeɀ Cogominho


Catro Cantigas de Amigo


I

Amigo: no os acordáis
de mí y agravio me hacéis,
mas, ya nunca en mí creáis
si muy pronto no volvéis,
pues estáis equivocado
si no hacéis lo que he mandado
.

Vos no dais ahora nada
por mí, y acaso partierais
de aquí, mas muy bien vengada
yo seré cuando vinierais,
pues estáis equivocado
si no hacéis lo que he mandado
.

No queréis vivir conmigo
y muero de soledad,
mas comprobaréis, amigo,
que yo os digo la verdad,
pues estáis equivocado
si no hacéis lo que he mandado
.



II

Ir quiero hoy yo, madre, si os placiera
donde está mi amigo, y, si lo pudiera
ver, yo veré allí muy gran placer.

Tiempo hace, madre, desde que lo vi,
mas, si Dios quiere que lo pueda allí
ver, yo veré allí muy gran placer.



III

Amiga: hace ya que no sé,
ni me vinisteis a contar,
las nuevas que quiero escuchar
de las gentes del Rey: qué fue,
si es que vienen o si ya están
o en qué tiempo aquí vendrán
.

En cuanto vos habléis conmigo,
decidme, y de ello obtengáis bien,
si os dijeron nuevas también
de los que el Rey llevó consigo:
si es que vienen o si ya están
o en qué tiempo aquí vendrán
.

Yo daría de corazón
todo cuanto tener pudiera
a quien las nuevas me dijera
del Rey y los que con él son:
si es que vienen o si ya están
o en qué tiempo aquí vendrán
.

Mas yo sé muy bien lo que harán,
porque me pesa: tardarán.



IV

Amigo, y así tengáis
de cuanto amáis placer:
cuando tan lejos moráis
que ya no podéis tener,
amigo, de mí recado,
¿sois entonces apenado?


Decídmelo pues, amigo,
y por Dios no lo neguéis:
cuando vos no estáis conmigo
y ya hace que no tenéis,
amigo, de mí recado,
¿sois entonces apenado?


Pues, si hace que vos andáis,
desde que de mí partís,
gran tiempo que no tornáis,
entonces cuando no oís,
amigo, de mí recado,
¿sois entonces apenado?




Nota
Cantigas I, ‘venhedes’, veeredes, y III, venhestes: Ver nota → Pero García Burgalés.

☛ Universo Cantigas. Fernan Fernandez Cogominho
☛ B. D. Lírica Profana Galego-Portuguesa. Fernan Fernandez Cogominho
☛ Cantigas Medievais Galego Portuguesas. Fernão Fernandes Cogominho
☛ Rip Cohen, 500 Cantigas d’ Amigo: Edição Crítica / Critical Edition
Trad. E. Gutiérrez Miranda 2014


∼

I

Amig’: e non vos nembrades
de mí e torto fazedes,
mais nunca per mí creades
se mui cedo non venhedes,
ca sodes mal conselhado
de mi saír de mandado.

Non dades agora nada
por mí e, pois vos partirdes
d’ aquí, mais mui ben vingada
serei de vós quando virdes,
ca sodes mal conselhado
de mi saír de mandado.

Non queredes viver migo
e moiro con soidade,
mais veeredes, amigo,
pois que vos dig’ eu verdade,
ca sodes mal conselhado
de mi saír de mandado.


II

Ir quer’ oj’ eu, madre, se vos prouguer
u é meu amig’ e, se o poder
veer, veerei i mui gran prazer.

Gran sazón á, madre, que o non vi,
mais, pois mi Deus guisa de o ir i
veer, veerei i mui gran prazer.


III

Amiga: muit’ á que non sei
nen mi ar venhestes vós dizer
novas que querría saber
dos que ora son con el-Rei:
se se venhen ou se x’ están
ou a que tempo se verrán.

En quanto falardes migo,
dizede, se vos venha ben,
se vos disse novas alguén
dos que el-Rei levou sigo:
se se venhen ou se x’ están
ou a que tempo se verrán.

Daría mui de coraçón
que quer que aver podesse
a quen mi novas dissesse
d’ el-Rei e dos que con el son:
se se venhen ou se x’ están
ou a que tempo se verrán.

Mais ben sei eu o que farán,
porque mi pesa: tardarán.


IV

Meu amigo, se vejades
de quant’ amades prazer:
quand’ alhur muito morades
que non podedes saber,
amigo, de mí mandado,
se sodes entón coitado?

Dizédemho, meu amigo,
e por Deus non mho neguedes:
quando non sodes comigo
e muit’ á que non sabedes,
amigo, de mí mandado,
se sodes entón coitado?

Ca, se faz que vós andades,
quando vos de mí partides,
gran tempo que non tornades,
entón quando non oídes,
amigo, de mí mandado,
se sodes entón coitado?




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12 de enero de 2014

Joán Lópeɀ de Ulhoa


Sete Cantigas de Amigo


I

Oí decir que viene quien
es mi amigo, y al que le haré
muy gran queja, y más tendré
si me miente, pues no sé bien
cómo puede esto hacer:
tanto tiempo sin mí morar
donde no me podía hablar
.

Yo no creí que por razón
alguna pudiera vivir
tanto sin mí, y me ha de decir
cuando lo vea, a la sazón,
cómo puede esto hacer:
tanto tiempo sin mí morar
donde no me podía hablar
.

Él muy pronto me ha de perder
si no dice qué tierra halló
donde sin mí tanto moró,
de verdad, o no he de creer
cómo puede esto hacer:
tanto tiempo sin mí morar
donde no me podía hablar
.



II

Ay Dios, ¿dónde está mi amigo
que no me envía recado?
Acuerdo hizo conmigo
que de no estar lastimado
de muerte, que él viniera
lo más pronto que pudiera
.

Cuando él de mí se partía,
llorando juró este hecho
y dijo cuándo y qué día,
si no estuviera maltrecho
de muerte, que él viniera
lo más pronto que pudiera
.

Y ya el plazo ha pasado
en que él dijo que vendría
y en que me había jurado,
de no sufrir agonía
de muerte, que él viniera
lo más pronto que pudiera
.

Y, si otra cosa supiera,
yo nunca más le quisiera.



III

Qué triste estoy, y con mucha razón:
se marchó mi amigo y mi corazón,
damas, a fe, allá
va adonde él está
.

De pena el juicio perderé también:
se marchó mi amigo y todo mi bien,
damas, a fe, allá
va adonde él está
.

Perderé el juicio, damas, o moriré:
se marchó mi amigo y el bien que hallé,
damas, a fe, allá
va adonde él está
.

De mí apartó sus ojos sombríos:
se fue mi amigo y la luz de los míos,
damas, a fe, allá
va adonde él está
.



IV

Hice un mal juicio, cual no hizo mujer,
aunque creí hacer buen juicio de quien
como mi amigo me quiere con bien,
y malo fue, pues tal es su querer,
pues le tuve en desconsideración
y nada él sabe de mi corazón
.

Pues nunca de mí pudo entender tal
desdén y con pena se fue de aquí,
y este juicio nunca tan malo vi,
por lo que hice, y por eso estoy mal,
pues le tuve en desconsideración
y nada él sabe de mi corazón
.

Por darle pena, al querer conocer
su corazón, que conocía ya,
fingí demasiado, y siempre vendrá
mal para mí, pues muy mal lo fui a hacer,
pues le tuve en desconsideración
y nada él sabe de mi corazón
.



V

Ya, mientras viva, por siempre viviré muy apenada,
ya que se marchó mi amigo, y yo estuve equivocada,
porque me enojé con él cuando de mí se partía,
por Dios, si ahora llegara, muy alegre yo estaría
.

Por enojarme sin causa sé que le hice desdichado,
aunque no lo merecía, y así se marchó apenado,
porque me enojé con él cuando de mí se partía,
por Dios, si ahora llegara, muy alegre yo estaría
.

Él en verdad que esto cree, que a mí ya me ha perdido,
pues, si no, pronto vendría, mas por esto está afligido:
porque me enojé con él cuando de mí se partía,
por Dios, si ahora llegara, muy alegre yo estaría
.



VI

Yo nunca duermo nada, recordando a mi amigo,
el que allá tanto tarda; si hay otro amor consigo
y no el mío, querría
morir ya en este día
.

Y pienso en esto siempre, no sé qué de mí sea;
el que allá tanto tarda, si otro bien desea
y no el mío, querría
morir ya en este día
.

Si lo hace, me agravia, y, por Dios, me matara
el que allá tanto tarda, si a otro rostro mirara
y no el mío, querría
morir ya en este día
.

Porque mi mal sería
vivir ya más de un día.



VII

Qué queréis, madre y señora, mejor
de mí, pues no tengo gusto mayor
sino mirar a donde ha de llegar
mi amigo, pues yo me muero de amor
y mis ojos no sé de allí apartar
.

Me pegasteis, madre, por ello cien
veces, pero yo no tengo otro bien
sino mirar a donde ha de llegar
mi amigo, pues pierdo el juicio también
y mis ojos no sé de allí apartar
.

Por aquel Dios que os hizo nacer,
dejadme, que no puedo más hacer
sino mirar a donde ha de llegar
mi amigo, pues morir he de querer,
y mis ojos no sé de allí apartar
.



Nota
Cantiga II, venhesse: Ver nota → Pero García Burgalés.

☛ Universo Cantigas. Joan Lopez d'Ulhoa
☛ B. D. Lírica Profana Galego-Portuguesa. Johan Lopez de Ulhoa
☛ Cantigas Medievais Galego Portuguesas. João Lopes de Ulhoa
☛ Rip Cohen, 500 Cantigas d’ Amigo: Edição Crítica / Critical Edition
Trad. E. Gutiérrez Miranda 2014


∼

I

Oí ora dizer que vén
meu amigo, de que eu ei
mui gran queixum’, e averei
se m’ el mentir, por unha ren:
como pod’ aquesto fazer,
poder sen mí tanto morar
u mi non podesse falar.

Non cuidei que tan gran sazón
el podesse per ren guarir
sen mí, e, pois que o eu vir,
se mi non disser log’ entón
como pod’ aquesto fazer,
poder sen mí tanto morar
u mi non podesse falar.

Perder m’ á, se o non souber
que terra foi a que achou
u el sen mí tanto morou,
se mi verdade non disser,
como pod’ aquesto fazer,
poder sen mí tanto morar
u mi non podesse falar.


II

Ai Deus, u é meu amigo
que non m’ envía mandado?
Ca preit’ avía comigo,
ergo se fosse coitado
de morte, que se venhesse
o máis cedo que podesse.

Quando s’ el de mí partía,
chorando fezmi tal preito
e disse quand’ e qual día,
ergo se fosse maltreito
de morte, que se venhesse
o mais cedo que podesse.

E ja o praz’ é passado
que m’ el disse que verría
e que mi avía jurado,
sen gran coita, toda vía,
de morte, que se venhesse
o mais cedo que podesse.

E, se eu end’ al soubesse,
que nunca lhi ben quisesse.


III

Que trist’ oj’ eu and’ e faço gran razón:
foiss’ o meu amig’ e o meu coraçón,
donas, per boa fe,
alá est’ u el é.

Con tan gran coita perderei o sén:
foiss’ o meu amigo e todo meu ben,
donas, per boa fe,
e alá est’ u el é.

Perderei o sén, donas, ou morrerei:
foiss’ o meu amigo e quanto ben ei,
donas, per boa fe,
alá est’ u el é.

Que adur quitou de meus olhos os seus:
foiss’ o meu amig’ e o lume dos meus,
donas, per boa fe,
alá est’ u el é.


IV

Eu fiz mal sén, qual nunca fez molher,
pero cuidei que fazía bon sén
do meu amigo que mi quer gran ben,
e mal sén foi, pois m’ el tan gran ben quer,
que o tive sempr’ en desdén, e non
pod’ el saber ren do meu coraçón.

Ca nunca de mí pud’ entender al
e con essa coita se foi d’ aquí,
e fez mal sén, nunca tan mal sén vi,
porque o fiz, e áchom’ ende mal,
que o tive sempr’ en desdén, e non
pod’ el saber ren do meu coraçón.

Por lhi dar coita por sabe-lo seu
coraçón ben, que eu sabía ja,
m’ encobrí de máis sempr’, e ja será
mal pera mí, ca mal o per fiz eu,
que o tive sempr’ en desdén, e non
pod’ el saber ren do meu coraçón.


V

Ja eu sempre mentre viva for viverei mui coitada,
porque se foi meu amigo, e fui eu i muit’ errada;
por quanto lhi fui sanhuda quando se de mí partía,
par Deus, se ora chegasse, con el mui leda sería.

E tenho que lhi fiz torto de me lh’ assanhar doado,
pois que mho non merecera, e foise por én coitado;
por quanto lhi fui sanhuda quando se de mí partía,
par Deus, se ora chegasse, con el mui leda sería.

El de pran que esto cuida, que esté migo perdudo,
ca, se non, logo verría, mais por esto m’ é sanhudo;
por quanto lhi fui sanhuda quando se de mí partía,
par Deus, se ora chegasse, con el mui leda sería.


VI

Eu nunca dormho nada cuidand’ en meu amigo,
el que tan muito tarda; se outr’ amor á sigo
ergo o meu, querría
morrer oj’ este día.

E cuid’ en esto sempre, non sei que de mí seja;
el que tan muito tarda, se outro ben deseja
ergo o meu, querría
morrer oj’ este día.

Se o faz, fazmi torto, e, par Deus, mal me mata,
el que tan muito tarda, se rostro outr’ olho cata
ergo o meu, querría
morrer oj’ este día.

Ca meu dano sería
de viver máis un día.


VII

Que mi queredes, ai madr’ e senhor,
ca non ei eu no mund’ outro sabor
senón catar alí per u á viir
meu amigo, porque moiro d’ amor,
e non poss’ end’ eu os meus olhos partir.

Ja me feristes cen vezes por én
e eu, mha madre, non ei outro ben
senón catar alí per u á viir
meu amigo, porque perço o sén
e non poss’ end’ eu os meus olhos partir.

Por aquel Deus que vos fezo nacer,
leixádeme, que non poss’ al fazer
senón catar alí per u á viir
meu amigo, porque quero morrer,
e non poss’ end’ eu os meus olhos partir.




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11 de enero de 2014

Estevan Reimondo


Dúas Cantigas de Amigo


I

Amigo: así bien tengáis,
os ruego que me digáis
¿por qué no vivís conmigo
vos, mi socorro y mi amigo,
por qué no vivís conmigo?


Si tan bien vos me queréis,
amigo, cual pretendéis,
¿por qué no vivís conmigo
vos, mi socorro y mi amigo,
por qué no vivís conmigo?


Pues ya nada yo deseo
sino a vos cuando no os veo,
¿por qué no vivís conmigo
vos, mi socorro y mi amigo,
por qué no vivís conmigo?


Pues no deseo yo nada
sino a vos esta jornada,
¿por qué no vivís conmigo
vos, mi socorro y mi amigo,
por qué no vivís conmigo?




II

Está muy triste mi amigo,
madre, y tiene por mí despecho
porque no puede hablar conmigo,
no otra cosa, y tiene derecho
de estar tan triste mi amigo
porque no puede hablar conmigo
.

Está muy triste mi amigo,
madre, y temo que haya muerto
porque no puede hablar conmigo,
no otra cosa, y no hace entuerto
de estar tan triste mi amigo
porque no puede hablar conmigo
.

Está muy triste mi amigo,
madre, y además apenado,
porque no puede hablar conmigo,
no otra cosa, y está acertado
de estar tan triste mi amigo
porque no puede hablar conmigo
.



☛ Universo Cantigas. Estevan Reimondo
☛ B. D. Lírica Profana Galego-Portuguesa. Estevan Reimondo
☛ Cantigas Medievais Galego Portuguesas. Estêvão Reimondo
☛ Rip Cohen, 500 Cantigas d’ Amigo: Edição Crítica / Critical Edition
Trad. E. Gutiérrez Miranda 2014


∼

I

Amigo: se ben ajades,
rógovos que mi digades
por que non vivedes migo,
meu conselh’ e meu amigo,
por que non vivedes migo?

Se mi vós tal ben queredes,
amigo, qual mi dizedes,
por que non vivedes migo,
meu conselh’ e meu amigo,
por que non vivedes migo?

Pois eu nada non desejo
senón vós u vos non vejo,
por que non vivedes migo,
meu conselh’ e meu amigo,
por que non vivedes migo?

Pois non desej’ eu al nada
senón vós desta vegada,
por que non vivedes migo,
meu conselh’ e meu amigo,
por que non vivedes migo?


II

Anda triste o meu amigo,
mha madr’, e á de mí gran despeito
porque non pode falar migo
e non por al, e faz gran dereito
d’ andar triste o meu amigo
porque non pode falar migo.

Anda triste o meu amigo,
mha madr’, e tenho que seja morto
porque non pode falar migo
e non por al, e non faz gran torto
d’ andar triste o meu amigo
porque non pode falar migo.

Anda triste o meu amigo,
mha madr’, e anda por én coitado
porque non pode falar migo
e non por al, e faz mui guisado
d’ andar triste o meu amigo
porque non pode falar migo.




☛ PyoZ ☚

10 de enero de 2014

Joán Soáreɀ Coelho


Quince Cantigas de Amigo


I

A fe, hermosa y muy enojada yo
estoy, e infeliz y triste también
por mi amigo, que es mi luz y mi bien,
al que perdí, y él a mí me perdió,
pues se fue contra mi gusto de aquí.

Creyó él que me causaba muy fuerte
pesar al irse, pues yo no le hablé,
pero muy bien sabe Dios que no osé,
mas hoy mejor le sería la muerte
pues se fue contra mi gusto de aquí.

Tan duramente se lo he de vedar
que bien mil veces en su corazón
rogará a Dios que le dé mi perdón,
o morir, si no lo sé perdonar,
pues se fue contra mi gusto de aquí.



II

Se fue mi amigo de aquí el otro día
muy triste y no supe yo que partía,
mas lo sé ahora, por santa María,
¿y qué haré yo, lozana?

Quiso hablarme y no le fue otorgado
y partió de aquí triste y enojado
y yo no lo vi, ni me envió recado,
¿y qué haré yo, lozana?

Quién le diga qué desgraciada creo
ser, y cómo, muy hermosa, deseo
hablarle y verlo, porque no lo veo,
¿y qué haré yo, lozana?



III

Amigo: queja tenéis
de que yo con vos no hablé,
mas, por lo que de vos sé,
poco en verdad conocéis
de cuánto dolor, amigo,
sufriré si habláis conmigo
.

Ni de cómo amenazada
fui yo por ir escondida
a veros, y aun herida,
pero vos no sabéis nada
de cuánto dolor, amigo,
sufriré si habláis conmigo
.

Cuando hayáis vos comprobado
el mal tan grande y tan feo
que me causarán si os veo,
me estaréis muy obligado
de cuánto dolor, amigo,
sufriré si habláis conmigo
.

Por eso, si vos quisierais
que yo os hablara y que os vea,
no penséis nunca que sea
sin que antes no supierais
de cuánto dolor, amigo,
sufriré si habláis conmigo
.



IV

Madre: a aquel que me quiere bien
no le oso ante vos hablar
y le causa tanto pesar
que se muere y todos lo ven,
y si él muriera por mí,
madre, perderé yo así
.

Desde hace tiempo me sirvió
y a verlo no me dejáis ir,
y me vienen hoy a decir,
que muere porque no me vio,
y si él muriera por mí,
madre, perderé yo así
.

Si muere, apenada estaré,
y me pesa no verlo ya
pues si no, él no vivirá,
bien os lo juro yo, a fe,
y si él muriera por mí,
madre, perderé yo así
.



V

Hoy quiero yo a mi amigo ir a ver,
aunque me dice que no osaré
verlo mi madre; mas yo lo veré
y quiero todo a la suerte poner,
y después, lo que Dios quiera ha de ser.

Pese a que ella me impide también
que yo lo vea, en mi corazón
hoy decidí, y Dios me dé perdón,
ir ahora a verlo y quererle bien
y después, lo que Dios quiera ha de ser.

Aunque no me lo quiera permitir,
he de ir a verlo a donde él me mandó
y por las penas que por mí pasó
esto haré y lo que él me quiera pedir
y después, lo que Dios quiera ha de ser,

pues dice el refrán que nunca sembró
mijo quien a los gorriones temió.



VI

A otro hablé un día, por enfadar
a mi amigo, mientras él me veía,
y yo le dije, cuando me decía
por qué le causaba tan gran pesar:
«Amigo: si os causé pesar aquí
fue tan solo porque lo quise así»
.

Por enfadarlo en aquella ocasión
hablé con otro y que lo probara,
y le pesó como si lo matara,
y preguntó, y le di esta razón:
«Amigo: si os causé pesar aquí
fue tan solo porque lo quise así»
.

Cuando con otro ante él hablé
me preguntó por qué yo le causaba
tan gran pesar o si se lo explicaba,
y os diré cómo con él me excusé:
«Amigo: si os causé pesar aquí
fue tan solo porque lo quise así»
.



VII

Amigo: pues a vos aquí
me mostró hoy Nuestro Señor,
os diré cuánto hace que el menor
placer tuve en nada, ni en mí,
desde que, en verdad, amigo,
ya no hablasteis más conmigo
.

Y os diré otra cosa también:
yo nunca más pude saber
lo que era pesar ni placer,
ni lo que estaba mal ni bien,
desde que, en verdad, amigo,
ya no hablasteis más conmigo
.

Ni nunca con mi corazón
ni con mis ojos ya dejé
de llorar, y tanto lloré
que entonces perdí la razón,
desde que, en verdad, amigo,
ya no hablasteis más conmigo
.



VIII

Amigas: por Nuestro Señor,
sed alegres conmigo
pues he puesto con buen amor
a mi madre y mi amigo,
y por eso estoy alegre,
con motivo estaré alegre
y vos conmigo alegres
.

Aunque mi madre no irá allí,
me mandó que yo fuera;
tan bien mandar nunca le oí
como de esta manera,
y por eso estoy alegre,
con motivo estaré alegre
y vos conmigo alegres
.

Y le mandó conmigo hablar,
ved cuánto bien me ha dado,
y de ello me vengo a alabar
pues así lo he arreglado,
y por eso estoy alegre,
con motivo estaré alegre
y vos conmigo alegres
.



IX

Amigas: que viene mi amigo veis,
y me ha enviado a decir y a rogar
que yo arregle cómo conmigo hablar,
y de esto nada sé, vos lo sabéis,
y me duele que él dijo querer
que haga lo que yo no sé hacer
.

Pues, aunque gusto pudiera tener
y muy gran afán en mi corazón
por arreglarlo, y Dios me dé perdón,
no lo arreglaré, pues no he de saber,
y me duele que él dijo querer
que haga lo que yo no sé hacer
.

Pues yo nunca con ningún hombre hablé,
y así no me valga Nuestro Señor,
desde que nací, ni nadie el menor
hablar supo, ni lo hice ni sé,
y me duele que él dijo querer
que haga lo que yo no sé hacer
.



X

—Hija: os diré algo que de quien
sé que es vuestro amigo entendí,
y aceptad un consejo aquí:
yo os digo que no os quiere bien.
—Madre: en todo os he de creer

mas nunca lo haré en esto, a fe,
pues yo bien sé que más que a sí
mismo me quiere, y que yo a mí.
—Si eso es así, que un mal me dé.
—Madre: en todo os he de creer

mas no en esto, porque le place
verme, y, desde que yo nací,
tanto placer en nadie vi.
—Hija, yo sé que no lo hace.
—Madre: en todo os he de creer

mas por nada creeré que haya quien
en el mundo me quiera tan bien.



XI

Ay, amigo: que así veáis
placer de cuanto en el mundo amáis,
llevadme con vos, amigo.

Y así no me dejéis, agraciada,
vivir como hoy vivo apenada:
llevadme con vos, amigo.

Por Dios, pena de mí tendréis;
mejor conmigo que solo iréis:
llevadme con vos, amigo.



XII

Fui yo, madre, a lavar mis cabellos
a la fuente y me complací de ellos,
y de mí, lozana.

Fui, madre, a lavar mis trenzas bellas
a la fuente y me complací de ellas,
y de mí, lozana.

A la fuente y me complací de ellos
y allí encontré, madre, al dueño de ellos,
y de mí, lozana.

Y fui yo, antes de mi partida,
de lo que él dijo muy complacida,
y de mí, lozana.



XIII

Ay Dios, a vos os digo:
se fue ahora mi amigo,
¿si lo veré, tan bella?

Si alguien de él supiera
verdad y me dijera
¿si lo veré, tan bella?

Se fue muy sin mi agrado
y no sé de su estado;
¿si lo veré, tan bella?

Qué hermosa yo me veo
muriendo con deseo;
¿si lo veré, tan bella?



XIV

Hermosas: Dios es loado,
con tanto bien que hoy logré,
y cuanto es de mi agrado:
pues todo cuanto deseé
vi cuando vi a mi amigo.



XV

Fue mi madre mejor para mí ahora
que nunca lo fue desde que nací,
Nuestro Señor le agradezca por mí,
y hoy ya es mi madre y mi señora,
pues dejó que hablara conmigo
cuanto él quisiera mi amigo
.

Ya madre y señora la llamaré
y bien siempre la intentaré servir
porque no quiso dejarme morir;
y muriera, mas ya no moriré,
pues dejó que hablara conmigo
cuanto él quisiera mi amigo
.



Nota
Cantiga IV, venhéronmh: Ver nota → Pero García Burgalés.

☛ Universo Cantigas. Joan Soarez Coelho
☛ B. D. Lírica Profana Galego-Portuguesa. Johan Soarez Coelho
☛ Real Academia de la Historia. Johan Soarez Coelho
☛ Cantigas Medievais Galego Portuguesas. João Soares Coelho
☛ Rip Cohen, 500 Cantigas d’ Amigo: Edição Crítica / Critical Edition
Trad. E. Gutiérrez Miranda 2014


∼

I

Per boa fe, mui fremosa sanhuda
sej’ eu, e trist’ e co itada por én
por meu amig’, e meu lum’ e meu ben,
que ei perdud’ e el mí perduda
porque se foi sen meu grado d’ aquí.

Cuidous’ el que mi fazía mui forte
pesar de s’ ir, porque lhi non falei,
pero ben sabe Deus ca non ousei,
mais seríalh’ oje melhor a morte
porque se foi sen meu grado d’ aquí.

Tan cruamente lho cuid’ a vedar
que ben mil vezes no seu coraçón
rogu’ el a Deus que lhi dé meu perdón,
ou sa morte, se lh’ eu non perdoar,
porque se foi sen meu grado d’ aquí.


II

Fois’ o meu amigo d’ aquí noutro día
coitad’ e sanhud’ e non soub’ eu ca s’ ía,
mais ja que o sei, e por santa María,
e que farei eu, louçana?

Quis el falar migo e non ouve guisado
e fois’ el d’ aquí sanhud’ e mui coitado
e nunca depois vi el nen seu mandado,
e que farei eu, louçana?

Quen lh’ ora dissesse quan trist’ oj’ eu sejo
e quanto oj’ eu, mui fremosa, desejo
falarlh’ e veel’ e, pois que o non vejo,
e que farei eu, louçana?


III

Amigo: queixum’ avedes
de mí, que non falo vosco,
e, quant’ eu de vós conhosco,
nulha parte non sabedes
de quan muito mal, amigo,
sofro se falardes migo.

Nen de com’ ameaçada
fui un día pola ida
que a vós fui e ferida;
non sabedes vós én nada
de quan muito mal, amigo,
sofro se falardes migo.

Des que souberdes mandado
do mal muit’ e mui sobejo
que mi fazen se vos vejo,
entón mi averedes grado
de quan muito mal, amigo,
sofro se falardes migo.

E pero, se vós quiserdes
que vos fal’ e que vos veja,
sol non cuidedes que seja
se vós ante non souberdes
de quan muito mal, amigo,
sofro se falardes migo.


IV

Ai madr:’ o que eu quero ben
non lh’ ous’ eu ante vós falar
e á end’ el tan gran pesar
que dizen que morre por én,
e se assí morrer por mí,
ai madre, perderei eu i.

Gran sazón á que me serviu
e non mho leixastes veer,
e venheron mi ora dizer
ca morre porque me non viu,
e se assí morrer por mí,
ai madre, perderei eu i.

Se por mí morrer, perda mi é,
e pesar mi á, se o non vir,
pois per al non pode guarir,
ben vos juro, per boa fe,
e se assí morrer por mí,
ai madre, perderei eu i.


V

Oje quer’ eu meu amigo veer,
porque mi diz que o non ousarei
veer mha madre; de pran veelo ei,
e quero tod’ en ventura meter
e des i saia per u Deus quiser.

Porén qual coita mi mha madre ten
que o non veja, no meu coraçón
ei oj’ eu posto, se Deus mi perdón,
que o veja e que lhi faça ben
e des i saia per u Deus quiser.

Pero mho ela non quer outorgar,
ilo ei veer alí u m’ el mandou
e por quanta coita por mí levou
fareilh’ eu est’ e quanto m’ al rogar
e des i saia per u Deus quiser,

ca diz o vervo ca non semeou
milho quen passarinhas receou.


VI

Falei un día, por me baralhar
con meu amigo, con outr’ u m’ el visse
e direivos que lhi dix’ u m’ el disse
por que lhi fezera tan gran pesar:
«Se vos i, meu amigo, pesar fix,
non foi por al senón porque me quix».

Por baralhar con el e por al non
falei con outr’, en tal que o provasse,
e pesoulhi máis ca se o matasse
e preguntoum’ e díxilh’ eu entón:
«Se vos i, meu amigo, pesar fix,
non foi por al senón porque me quix».

Alí u eu con outr’ ant’ el falei
preguntoum’ el e por que lhi fazía
tan gran pesar ou se o entendía,
e direivos como me lh’ i salvei:
«Se vos i, meu amigo, pesar fix,
non foi por al senón porque me quix».


VII

Amigo: pois me vos aquí
ora mostrou Nostro Senhor,
direivos quant’ á que sabor
non ar ouve d’ al nen de mí,
per boa fe, meu amigo,
des que non falastes migo.

E ar direivos outra ren:
nunca eu ar pudi saber
que x’ era pesar nen prazer
nen que x’ era mal nen que ben,
per boa fe, meu amigo,
des que non falastes migo.

Nen nunca o meu coraçón
nen os meus olhos ar quitei
de chorar e tanto chorei
que perdí o sén des entón,
per boa fe, meu amigo,
des que non falastes migo.


VIII

Amigas: por Nostro Senhor,
andade ledas migo
ca puj’ antre mha madr’ amor
e antr’ o meu amigo,
e por aquest’ ando leda;
gran dereit’ ei d’ andar leda
e andade migo ledas.

Pero mha madre non foss’ i,
mandoumi que o visse:
nunca tan bon mandad’ oí
come quando mho disse,
e por aquest’ ando leda;
gran dereit’ ei d’ andar leda
e andade migo ledas.

E mandoo migo falar,
vedes que ben mi á feito,
e venho mi vos én loar
ca puji ja assí o preito
e por aquest’ ando leda;
gran dereit’ ei d’ andar leda
e andade migo ledas.


IX

Vedes, amigas: meu amigo vén
e envioumi dizer e rogar
que lho guis’ eu de comigo falar
e de tal preito non sei end’ eu ren,
e pésami que m’ enviou dizer
que lhi faça o que non sei fazer.

Ca, pero m’ end’ eu gran sabor ouver
e mui gran coita no meu coraçón
de lho guisar, se Deus mi perdón,
non lho guisarei, poi-lo non souber,
e pésami que m’ enviou dizer
que lhi faça o que non sei fazer.

Ca eu nunca con nulh’ ome falei,
tanto me non valha Nostro Senhor,
des que nací, nen ar foi sabedor
de tal fala, nen a fiz nen a sei,
e pésami que m’ enviou dizer
que lhi faça o que non sei fazer.


X

—Filha: direivos unha ren
que de voss’ amig’ entendí
e filhad’ algún consselh’ i:
dígovos que vos non quer ben.
—Madre: creer vos ei eu d’ al

e non desto, per boa fe,
ca sei que mui melhor ca si
me quer nen que m’ eu quero mí.
—Mal mi venha se assí é.
—Madre: creer vos ei eu d’ al

mais non desto, ca si lhe praz
de me veer, que, pois nací,
nunca tal prazer d’ ome vi.
—Filha, sei eu que o non faz.
—Madre: creer vos ei eu d’ al

mais non vos creerei per ren
que no mundo á quen quera tan gran ben.


XI

Ai, meu amigo: se vejades
prazer de quanto no mund’ amades,
levádeme vosc’, amigo.

Por non leixárdesmi, ben talhada,
viver com’ oj’ eu vivo coitada,
levádeme vosc’, amigo.

Por Deus, filhéxivos de min doo;
melhor iredes migo ca soo:
levádeme vosc’, amigo.


XII

Fui eu, madre, lavar meus cabelos
a la fonte e pagueim’ eu delos
e de mí, louçana.

Fui eu, madre, lavar mhas garcetas
a la fonte e pagueim’ eu delas,
e de mí, louçana.

A la fonte e pagueim’ eu deles;
aló achei, madr’, o senhor deles,
e de mí, louçana.

Ante que m’ eu d’ alí partisse
fui pagada do que m’ el disse,
e de mí, louçana.


XIII

Ai Deus, a vó’ lo digo:
foiss’ ora o meu amigo;
e se o verei, velida?

Quen m’ end’ ora soubesse
verdad’ e mi dissesse;
e se o verei, velida?

Foiss’ el mui sen meu grado
e non sei eu mandado;
e se o verei, velida?

Que fremosa que sejo
morrendo con desejo;
e se o verei, velida?


XIV

Fremosas: a Deus louvado,
con tan muito ben como oj’ ei,
e do que son máis leda:
ca todo quant’ eu desejei
vi quando vi meu amigo.


XV

Agora me foi mha madre melhor
ca me nunca foi des quando nací,
Nostro Senhor lho gradesca por mí,
e ora é mha madre e mha senhor,
ca me mandou que falasse migo
quant’ el quisesse o meu amigo.

Sempre lh’ eu madr’ e senhor chamarei
e puinharei de lhe fazer prazer
por quanto me non quis leixar morrer,
e morrera, mais ja non morrerei,
ca me mandou que falasse migo
quant’ el quisesse o meu amigo.




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9 de enero de 2014

Joán Pérez de Avoín


Once (+ unha) Cantigas de Amigo


I

Cuando el otro día de aquí se fue
mi amigo, llorando de estos mis dos
ojos, yo le rogué mucho por Dios
que no tardara, y él me dijo, a fe,
que Dios no le dé ningún bien de mí
si no viene pronto; y no viene aquí
.

Cuando el otro día se fue, pues no
lo pudo evitar, que si allí tardase
mucho, le dije que ya nunca hablase
más conmigo, y entonces afirmó
que Dios no le dé ningún bien de mí
si no viene pronto; y no viene aquí
.

No sé qué es esto o qué cosa fuera,
por qué no viene, si se lo rogué,
pues él me dijo como yo os conté,
y nada mentó de que no pudiera:
que Dios no le dé ningún bien de mí
si no viene pronto; y no viene aquí
.

No sé qué diga, tan grande es mi mal,
de mi amigo, y de cómo me falló,
pues él me dijo, cuando se ausentó,
y no habló de muerte ni nada igual:
que Dios no le dé ningún bien de mí
si no viene pronto; y no viene aquí
.



II

Vos creéis, amigo, a mi parecer,
que no me he de enojar sin razón yo
contra vos igual que vos; ¿por qué no?
Lo que creéis de mí no ha de ser,
que podré siempre enojarme yo así,
igual contra vos que vos contra mí
.

Y, amigo, si acaso con vos si creéis
que no he de llegarme a enojar,
como vos conmigo, vais a pensar
mal, pues en seguida entenderéis
que podré siempre enojarme yo así,
igual contra vos que vos contra mí
.

Y, si creéis que yo nunca podré
enojarme con vos cuando yo quiera,
como conmigo vos, cuando os pluguiera,
de todas formas yo me enojaré;
que podré siempre enojarme yo así,
igual contra vos que vos contra mí
.

Mas, pues Dios a vos me dio por amigo
y a mí a vos por amiga, tiempo ha,
deberéis dejar vos de creer ya
lo que creéis, porque que yo bien os digo
que podré siempre enojarme yo así,
igual contra vos que vos contra mí
.



III

Visteis, madre, cuando allí mi amigo
prometió venir a hablar conmigo;
¿creéis que en el día de hoy venga?

Visteis que juró que no obtuviera
ningún bien de mí si no viniera;
¿creéis que en el día de hoy venga?

Visteis sus juras, pues allí juró
venir, o muerto o en prisión si no;
¿creéis que en el día de hoy venga?

Visteis sus juras, pues juró allí
que vendría, y las juró por mí;
¿creéis que en el día de hoy venga?



IV

Qué buenas nuevas hoy mi amigo oirá
cuando le diga que le quiero bien,
aún más que él a mí me quiere también,
y entonces él, del gozo que tendrá,
no sabrá cómo me ha de agradecer
ni qué decirme, con tan gran placer
.

Pues le diré que mejor que él a mí
le quiero yo, más que a mi corazón,
más que a mis ojos, Dios me dé perdón,
y, pues le explicaré todo esto allí,
no sabrá cómo me ha de agradecer
ni qué decirme, con tan gran placer
.

Y otro placer os diré aún mayor
que el que os hablé: que hoy le pediré
que viva conmigo, o yo moriré;
y, pues le hablaré de tan gran amor,
no sabrá cómo me ha de agradecer
ni qué decirme, con tan gran placer
.

Lo que él desea, y ya nada más,
tan pronto lo vea yo le diré
y que, si no, yo vivir no podré,
tanto lo quiero, y él además
no sabrá cómo me ha de agradecer
ni qué decirme, con tan gran placer
.



V

Por Dios, amigo, yo nunca creí
que os perdiera, como os perdí, por quien
no es más hermosa que yo, y ni aun bien
vale más, y tal queja tengo así
que, amigo, en verdad yo a todos diré
cómo es de hermosa, su nombre y quién fue
.

Si por tal dama yo os fuera a perder
que en hermosura no fuera inferior
a mí, yo lo aceptaría mejor,
mas tan sin gusto lo fuisteis a hacer
que, amigo, en verdad yo a todos diré
cómo es de hermosa, su nombre y quién fue
.

En todo lo que os lo pueda buscar,
mientras yo viva, os buscaré mal,
pues me dejasteis por señora tal
que bien os digo, con muy gran pesar
que, amigo, en verdad yo a todos diré
cómo es de hermosa, su nombre y quién fue
.

Y, en verdad, porque a todos lo diré,
os pesará, pues sabrán bien quién fue.



VI

Decid, amigo, en qué esto merecí,
pues vos no queréis conmigo vivir,
y sabréis que, si vos llegáis a partir,
no viviré si os vais de junto a mí,
y, ya que sin vos vivir no podré,
vivid conmigo, amigo, y viviré
.

Vivid conmigo y bueno os será
pues yo por siempre os lo he de agradecer,
y, si os fuerais y yo no os puedo ver,
no viviré, amigo, y más no habrá,
y, ya que sin vos vivir no podré,
vivid conmigo, amigo, y viviré
.

Si vos queréis que os complazca también,
ay, mi amigo, en cualquier ocasión,
vivid conmigo, y que Dios dé perdón,
pues de otro modo no he de vivir bien,
y, ya que sin vos vivir no podré,
vivid conmigo, amigo, y viviré
.

Pues vos la entendéis, amigo, mirad
mi situación, y, por Nuestro Señor,
vivid conmigo, pues nada es peor
que estar viviendo sin vos, en verdad,
y, ya que sin vos vivir no podré,
vivid conmigo, amigo, y viviré
.



VII

Me han dicho hace poco algo de vos,
amigo, que me causa gran pesar,
mas yo creo que lo he de mejorar
si yo pudiera, y podré bien, por Dios,
que el poder que siempre tuve, tendré,
pues yo os hice y yo os desharé
.

Dicen que tomasteis señora tal
por la que pensasteis de mí partir;
bien esté si bien os ha de salir,
mas de este bien yo os haré un mal,
que el poder que siempre tuve, tendré,
pues yo os hice y yo os desharé
.

Señora tomasteis, oí ayer,
a mi pesar, y perderéis ahí
si yo pudiera, y podré bien, así
como siempre hice y he de poder,
que el poder que siempre tuve, tendré,
pues yo os hice y yo os desharé
.

Y he de volveros a como os hallé;
ha de pesarme, mas me vengaré.



VIII

Aunque que vos os marcháis, amigo,
sin mi gusto, a lejos vivir,
me agrada que no os queráis ir
para no hablar más conmigo,
que esto lo puedo soportar,
sino por causarme pesar
.

Y, aunque os marcháis de aquí, sé yo
que no es, de eso tengo placer,
por no hacer lo que una mujer
hace por quien siempre ella amó,
que esto lo puedo soportar,
sino por causarme pesar
.

Iros podéis, mas sé también
que nunca diréis con razón
que no hago yo de corazón
por vos lo que he de hacer bien,
que esto lo puedo soportar,
sino por causarme pesar
.

Y, aunque iros vos podréis,
no habréis de decir nunca, a fe,
con derecho, que por mí fue
pues hago yo cuanto queréis,
que esto lo puedo soportar,
sino por causarme pesar
.



IX

Amigo: pues me dejáis
y vais a lejos morar,
ruego yo a Dios, si tornáis
aquí por conmigo hablar,
que ya no podáis, amigo,
nunca vos hablar conmigo
.

Y, pues vos iros queréis
y no me queréis creer,
ruego a Dios, si así lo hacéis
y me venís luego a ver,
que ya no podáis, amigo,
nunca vos hablar conmigo
.

Pues no miráis con cordura
a cuanto yo os hice bien,
ruego a Dios, si por ventura
volvéis a hablarme, también,
que ya no podáis, amigo,
nunca vos hablar conmigo
.

Puesto que os vais sin mi agrado
y no dais nada por mí,
ruego yo a Dios, si apenado
fuerais a volver aquí,
que ya no podáis, amigo,
nunca vos hablar conmigo
.



X

Amigo yo tuve hace tiempo, a quien
quise mucho, mas conmigo no sé
a quién yo quiera ni si lo tendré
mientras viva, ya nunca por mi bien,
pues me mintió el que me solía
decir verdad y no mentía
.

Y hace muy poco que le oí jurar
que no quería a ninguna mujer
más que a mí, y sé que tiene otro querer,
y por esto en nadie podré confiar,
pues me mintió el que me solía
decir verdad y no mentía
.

Más confiaba yo en él que en mí
o en nada que en el mundo hubiera igual,
y ahora me mintió de forma tal
que ya en nadie más confiaré así,
pues me mintió el que me solía
decir verdad y no mentía
.

Y, si otro tuviera, me mentiría,
pues me mintió el que no mentía.



XI

Lo que a mi madre, amigo, le rogué,
poder veros, no me lo deja hacer;
mas mucho le pesará al saber
que yo os digo esto que os diré:
cuando conmigo vos queráis hablar,
conmigo hablad, pese a quien dé pesar
.

Pese a quien sea, y se muera también,
porque está decidido lo que ha de ser:
he de veros, cuando yo os quiera ver,
y yo lo haré, pues, mi luz y mi bien,
cuando conmigo vos queráis hablar,
conmigo hablad, pese a quien dé pesar
.

Pues sé que busca mi muerte y mi mal,
pues nada quiere que me plazca a mí
y es el motivo de que lo haga así,
esto haced, que lo otro se hará igual:
cuando conmigo vos queráis hablar,
conmigo hablad, pese a quien dé pesar
.

Siempre intenté a mi madre servir,
por esto, amigo, y sin mala acción,
por veros, y no por otra razón;
mas, pues no me lo quiere consentir,
cuando conmigo vos queráis hablar,
conmigo hablad, pese a quien dé pesar
.



XII (Pastorela)

Cabalgaba el otro día
por el camino francés
y una pastora había,
cantando con otras tres
pastoras, y sabed pues
que yo os diré, a fe mía,
lo que a las otras decía
en consejo y sin testigo:
«Ninguna mujer crea a su amigo,
pues se fue el mío y no habló conmigo».

«Pastora, eso no es nada,»
dijo una de ellas al son,
«si se marchó, de tornada
lo veréis otra ocasión
y os dirá por qué razón
no os habló, ay, agraciada,
y es la cosa adecuada
que digáis como yo digo:
¡Dios, si ahora viniera mi amigo
tendría muy gran placer conmigo!»



Nota
Cantigas I y III y Pastorela, venhesse: Ver nota → Pero García Burgalés.

☛ Universo Cantigas. Joan Perez d'Avoin
☛ B. D. Lírica Profana Galego-Portuguesa. Johan Perez d' Aboim
☛ Real Academia de la Historia. Johan Pérez d' Aboim
☛ Cantigas Medievais Galego Portuguesas. João Peres de Aboim
☛ Rip Cohen, 500 Cantigas d’ Amigo: Edição Crítica / Critical Edition
Trad. E. Gutiérrez Miranda 2014


∼

I

Quando se foi noutro día d’ aquí
o meu amigo, rogueilh’ eu por Deus,
chorando muito destes olhos meus,
que non tardass’, e díssem’ el assí:
que nunca Deus lhi desse de mí ben
se non venhesse mui ced’, e non vén.

Quando se foi noutro día, que non
pud’ al fazer, díxilh’ eu, se tardar
quisesse muito, que nunca falar
podía mig’, e díssem’ el entón
que nunca Deus lhi desse de mí ben
se non venhesse mui ced’, e non vén.

Non sei que x’ ést’ ou que pode seer
por que non vén, pois que lho eu roguei,
ca el mi disse como vos direi
e sol non meteu i de non poder;
que nunca Deus lhi desse de mí ben
se non venhesse mui ced’, e non vén.

Non sei que diga, tanto m’ é gran mal
do meu amigo, de como m’ errou,
ca mi diss’ el, u se de mí quitou,
e non sacou ende morte nen al;
que nunca Deus lhi desse de mí ben
se non venhesse mui ced’, e non vén.


II

Cuidades vós, meu amigo, unha ren:
que me non poss’ assanhar sen razón
eu contra vós come vós; por que non?
Escontra mí cuidades i mal sén,
ca poder ei de m’ assanhar assí,
eu contra vós come vós contra mí.

E, se cuidades ca non ei poder,
meu amigo, de mi vos assanhar
ben come vós a min, ides cuidar
mal sén, ca logo vos farei veer
ca poder ei de m’ assanhar assí,
eu contra vós come vós contra mí.

E, se cuidades que poder non ei
de me vos assanhar, se m’ eu quiser,
ben come vós a min, se vos prouguer,
ben outrossí me vos assanharei,
ca poder ei de m’ assanhar assí,
eu contra vós come vós contra mí.

Mais, pois me vós Deus por amigo deu,
e mí a vós por amiga, muit’ á,
quitádevos vós de cuidardes ja
o que cuidades, ca ben vos dig’ eu
ca poder ei de m’ assanhar assí,
eu contra vós come vós contra mí.


III

Vistes, madre, quando meu amigo
pos que verría falar comigo;
oje día cuidades que venha?

Vistes u jurou que non ouvesse
nunca de min ben, se non venhesse;
oje día cuidades que venha?

Víste-las juras que mi jurou entón:
que verría, sen mort’ ou sen prisón;
oje día cuidades que venha?

Viste-las juras que jurou alí,
que verría, e jurouas per mí;
oje día cuidades que venha?


IV

Que boas novas que oj’ oirá
o meu amigo, quando lh’ eu disser
ca lhi quer’ eu maior ben ca m’ el quer,
e el entón, con ben que lhi será,
non saberá como mi agradecer
nen que mi diga, con tan gran prazer.

Ca lhi direi ca mui melhor ca mí
lhi quer’ eu ja, nen ca meu coraçón,
nen ca meus olhos, se Deus mi perdón,
e, pois que lh’ eu tod’ esto meter i,
non saberá como mi agradecer
nen que mi diga, con tan gran prazer.

E outro prazer vos direi maior
que vos eu dixi: que lh’ oj’ eu direi
que viva mig’, assí non morrerei;
e, pois que lh’ eu disser tan grand’ amor,
non saberá como mi agradecer
nen que mi diga, con tan gran prazer.

O que el deseja máis doutra ren
lhi direi oje, tanto que o vir,
ca lhi direi ca non posso guarir,
tal ben lhi quero, e el entón con ben
non saberá como mi agradecer
nen que mi diga, con tan gran prazer.


V

Par Deus, amigo, nunca eu cuidei
que vos perdesse, como vos perdí,
por quen non parece melhor de mí
nen ar val máis, e tal queixum’ end’ ei
que direi, amigo, per boa fe,
como pareç’ e seu nom’ e quen é.

Se vos foss’ eu por tal dona perder
que me vencess’ oj’ en parecer ben
ou en al que quer, prazer m’ ía én,
mais tan sen guisa o fostes fazer
que direi, amigo, per boa fe,
como pareç’ e seu nom’ e quen é.

En toda ren que vos possa buscar
mal, buscárvo-lo ei, mentr’ eu viva for,
ca me leixastes por atal senhor
que, ben vos digo, con este pesar
que direi, amigo, per boa fe,
como pareç’ e seu nom’ e quen é.

E, poi-lo eu disser, per boa fe,
pesar vos á, pois souberen quen é.


VI

Dized’, amigo, en que vos merecí
por non quererdes comigo viver,
e saberedes que non ei poder
de viver, pois vós partides de mí,
e, pois sen vós viver non poderei,
vivede mig’, amig’, e viverei.

Vivede mig’ e ben vos estará
e averei sempre que vos gracir,
ca, se vos fordes e vos eu non vir,
non viverei, amig’, u al non á,
e, pois sen vós viver non poderei,
vivede mig’, amig’, e viverei.

Se queredes que vos eu faça ben,
ai meu amigo, en algunha sazón,
vivede migo, se Deus vos perdón,
ca non poss’ eu viver per outra ren
e, pois sen vós viver non poderei,
vivede mig’, amig’, e viverei.

Pois entendedes, amigo, com’ é
a mha fazenda, por Nostro Senhor,
vivede migo, ca, pois sen vós for,
non poderei viver, per boa fe,
e, pois sen vós viver non poderei,
vivede mig’, amig’, e viverei.


VII

Disséronmi ora de vós unha ren,
meu amigo, de que ei gran pesar,
mais eu mho cuido mui ben melhorar
se eu poder, e poderei mui ben,
ca o poder que eu sempre houben, m’ ei,
e eu vos fiz e eu vos desfarei.

Dízenmi que filhastes senhor tal
per que vos cuidastes de min partir,
e ben vos é, se vos a ben saír,
mais deste ben fareivos end’ eu mal,
ca o poder que eu sempre houben, m’ ei
e eu vos fiz e eu vos desfarei.

Senhor filhastes, com’ oí dizer,
a meu pesar, e perderedes i,
se eu poder, e poderei assí
como fiz sempr’ e posso me poder,
ca o poder que eu sempre houben, m’ ei,
e eu vos fiz e eu vos desfarei.

E, pois vos eu tornar qual vos achei,
pesar mi á én, mais pero vingar m’ ei.


VIII

Pero vos ides, amigo,
sen o meu grad’ alhur viver,
non vos ides, ond’ ei prazer,
por non falardes comigo,
ca d’ aquí o poss’ eu guisar,
mais por mi fazerdes pesar.

E, pero vos ides d’ aquén,
non vos ides, do que mi praz,
por non fazer eu quanto faz
molher por om’ a que quer ben,
ca d’ aquí o poss’ eu guisar,
mais por mi fazerdes pesar.

Irvos podedes, mais ben sei
ca non diredes con razón
que non faç’ eu de coraçón
por vós quanto de fazer ei,
ca d’ aquí o poss’ eu guisar,
mais por mi fazerdes pesar.

E, pero vos ir queredes,
non diredes, per boa fe,
con dereito, que per min é,
ca faç’ eu quanto dizedes,
ca d’ aquí o poss’ eu guisar,
mais por mi fazerdes pesar.


IX

Amigo: pois me leixades
e vos ides alhur morar,
rog’ eu a Deus, se tornades
aquí por comigo falar,
que non ajades, amigo,
poder de falar comigo.

E, pois vos vós ir queredes
e me non queredes creer,
rog’ a Deus, se o fazedes
e tornardes por me veer,
que non ajades, amigo,
poder de falar comigo.

Pois non catades mesura
nen quanto vos eu fiz de ben,
rog’ a Deus, se per ventura
tornardes por mi dizer ren,
que non ajades, amigo,
poder de falar comigo.

Pois vos ides sen meu grado
e non dades nada por mí,
rog’ eu a Deus, se coitado
fordes e tornardes aquí,
que non ajades, amigo,
poder de falar comigo.


X

Amig’ ouv’ eu a que quería ben,
tal sazón foi, mais ja ’migo non ei
a que ben queira nen o averei
en quanto viva ja, per unha ren,
ca mi mentiu o que mi soía
dizer verdad’ e nunca mentía.

E mui pouc’ á que lh’ eu oí jurar
que non quería ben outra molher
senón min, e ben sei eu que lho quer,
e por esto non poss’ en ren fiar,
ca mi mentiu o que mi soía
dizer verdad’ e nunca mentía.

Máis me fiava per el ca per mí
nen ca per ren que no mundo viss’ al,
e mentium’ ora tan sen guisa mal
que non fiarei en ren des aquí,
ca mi mentiu o que mi soía
dizer verdad’ e nunca mentía.

E, se outr’ ouvesse, mentirm’ ía,
pois mi mentiu o que non mentía.


XI

O por que sempre mha madre roguei,
que vos visse, meu amigo, non quer;
mais pesarlh’ á muito, quando souber
que vos eu dig’ esto que vos direi:
cada que migo quiserdes falar,
falade mig’, e pes a quen pesar.

Pes a quenquer e mátese por én,
ca post’ é ja o que á de seer:
veer vos ei, se vos poder veer,
e poderei, ca, meu lum’ e meu ben,
cada que migo quiserdes falar,
falade mig’, e pes a quen pesar.

Pois entendo que mha mort’ e meu mal
quer, pois non quer ren de quant’ a mí praz,
e, poi-lo ela por aquesto faz,
fazed’ aquest’, e depois faras’ al:
cada que migo quiserdes falar,
falade mig’, e pes a quen pesar.

Sempr’ eu punhei de mha madre servir,
máis por esto ca por outra razón:
por vos veer, amig’, e por al non;
mais, pois mho ela non quer consentir,
cada que migo quiserdes falar,
falade mig’, e pes a quen pesar.


XII

Cavalgava noutro día
per un caminho francés
e unha pastor siía,
cantando con outras tres
pastores, e non vos pes’,
e direivos todavía
o que a pastor dizía
aas outras en castigo:
«Nunca molher crea per amigo,
pois s’ o meu foi e non falou migo».

«Pastor, non dizedes nada,»
diz unha delas entón,
«se se foi esta vegada,
ar verras’ outra sazón
e diravos por que non
falou vosc’, ai ben talhada,
e é cousa mais guisada
de dizerdes com’ eu digo:
Deus, ora venhesse o meu amigo
e avería gran prazer migo».




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8 de enero de 2014

Vasco Gil


Unha Cantiga de Amigo


Hermana: a mi amigo, que me quiere bien de corazón
y que está triste por mí, Nuestro Señor os dé perdón,
venid a verlo conmigo;
hermana, a mi amigo
.

Hermana: a mi amigo, que yo sé que me quiere muy bien,
como a su corazón casi, haced esto por mí también:
venid a verlo conmigo;
hermana, a mi amigo
.

Hermana: a mi amigo, que me quiere más que a sus dos
ojos y que muere por mí, que al vuestro os lo muestre Dios,
venid a verlo conmigo;
hermana, a mi amigo
.



Nota
Verso 5: Los editores leen ca si (‘que a sí [mismo]’) donde los manuscritos dicen cassy (‘casi’), en esta y otras ocasiones en que aparece la expresión me quer cassi nen ca/que, ‘me quiere casi tanto como’. Al parecer los especialistas desconocen el adverbio casi a pesar de que aparece repetidas veces en los manuscritos como parte de la expresión cassi nen que, literalmente ‘casi ni que’. Pero doctores tiene la Filología.

☛ Universo Cantigas. Vaasco Gil
☛ B. D. Lírica Profana Galego-Portuguesa. Vasco Gil
☛ Real Academia de la Historia. Vasco Gil
☛ Cantigas Medievais Galego Portuguesas. Vasco Gil
☛ Rip Cohen, 500 Cantigas d’ Amigo: Edição Crítica / Critical Edition
Trad. E. Gutiérrez Miranda 2014


∼

Irmaa: o meu amigo, que mi quer ben de coraçón
e que é coitado por mí, se Nostro Senhor vos perdón,
tréidelo veer comigo
irmaa, o meu amigo.

Irmaa: o meu amigo, que sei que me quer maior ben
cassi nen ca seu coraçón, fazede por mí unha ren:
tréidelo veer comigo,
irmaa, o meu amigo.

Irmaa: o meu amigo, que mi quer melhor ca os seus
olhos e que morre por mí, que vos amostr’ o vosso Deus,
tréidelo veer comigo
irmaa, o meu amigo.




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7 de enero de 2014

Airas Carpancho


Oito Cantigas de Amigo


I

Amiga: llegáis, de junto a mi amigo
y con él hablasteis; así bien os digo
que hoy hablaré con vos todo el día,
pues hablasteis con quien hablar yo quería.

De junto a mi amigo bien sé que llegáis
y con él hablasteis; mas por mí creáis
que hoy hablaré con vos todo el día,
pues hablasteis con quien hablar yo quería.

Gran dicha me dais, dejadme que os diga;
pues con él hablasteis, creedme aquí, amiga,
que hoy hablaré con vos todo el día,
pues hablasteis con quien hablar yo quería.



II

Tanto sé yo de mí misma como de mi corazón
pues de mi madre estoy presa, y, mientras en su prisión
yo esté, no veré a mi amigo.

Y es por eso que alejada quiero, y mejor me será,
estar de junto a mi madre, pues, mientras donde ella va
yo esté, no veré a mi amigo.

Porque yo sin su permiso una vez con él me vi,
me guarda de él a porfía, y ahora, mientras así
yo esté, no veré a mi amigo.

Ni de mí ni de mis cosas puedo yo nada entender,
pues ya bien sé de mi madre que, mientras en su poder
yo esté, no veré a mi amigo.



III

Madre querida: a mi amigo yo vi,
no quise hablarle y así lo perdí,
y muero ahora, queriéndole bien;
yo no le hablé, y le hice un desdén;
muero yo, madre, queriéndole bien
.

Le hice un agravio y lo sufriré,
con gran motivo pues yo no le hablé,
y muero ahora, queriéndole bien;
yo no le hablé, y le hice un desdén;
muero yo, madre, queriéndole bien
.

Madre querida: id vos a rogar
que haga el favor y me venga a hablar,
y muero ahora, queriéndole bien;
yo no le hablé, y le hice un desdén;
muero yo, madre, queriéndole bien
.



IV

La mayor pena que nunca tendré
a mi amigo no se la oso hablar:
es un amigo que nunca desear
supo a otra excepto a mí, yo lo sé,
y si por mí lo dejara morir,
será mi culpa, y no lo he de sufrir
.

Como mi amigo a mí, de corazón,
ojalá le quisiera yo también,
mas no recibió de mí ningún bien
y está afligido por esta razón,
y si por mí lo dejara morir,
será mi culpa, y no lo he de sufrir
.

Como mi amigo a mí, yo le querría
a él, que hace tiempo que deseaba
mi amor tener, y jamás lo lograba,
pues si no le ayudo él moriría,
y si por mí lo dejara morir,
será mi culpa, y no lo he de sufrir
.

La mayor culpa que puede existir:
dejar la dama a su amigo morir.



V

—¿Qué me mandaréis vos, ay madre, hacer
al que sé que bien me sabe querer
y a nadie más?
—Por Dios, hija, te lo mando ir a ver
y bien harás.

—¿Qué le haré, madre, si lo viera ahora
y él fuera a servirme como a señora
y nada más?
—Haz, hija, por servirlo en buena hora
y bien harás.

—¿Qué le haré, si junto a mí venía
y como a señora hablarme quería,
o algo más?
—Dile, hija, lo que a él le apetecía
y bien harás.

—Y el que de gran pena de amor moría,
no sufre más.



VI

Madre: aunque desamor le tenéis
a mi amigo, porque vos ya sabéis
que él me quiere bien, le veré;
y, si el bien, madre, para mí queréis,
me lo alabaréis, yo lo sé.

Aunque desamor siempre le tuvisteis,
madre querida, desde que supisteis
que él me quiere bien, le veré;
y, si el bien, madre, para mí queréis,
me lo alabaréis, yo lo sé.

Por la gran pena que tiene consigo,
madre querida, yo ahora os digo
que, cuando pueda, le veré;
y, si el bien, madre, para mí queréis,
me lo alabaréis, yo lo sé.



VII

Mujer cual yo no hay tan apenada:
me tratan mal y estoy encerrada,
por vos, amigo.

Para mi pena no hay salida;
me trata mal mi madre querida,
por vos, amigo.

Me trata mal y estoy encerrada,
y hace poco que fui maltratada,
por vos, amigo.

Me trata mal mi madre querida,
y hace poco que fui malherida,
por vos, amigo.



VIII

Por hacer romería pensé de corazón
a Santiago algún día ir a hacer oración
y por ver pronto a mi amigo allí.

Y, si hiciera buen tiempo, y mi madre no va,
querré andar muy alegre y hermosa lucir ya,
y por ver pronto a mi amigo allí.

Quiero ahora temprano probar si podré
ir a poner las velas por la pena que sé
y por ver pronto a mi amigo allí.



Nota
· Cantiga IV: Los especialistas puntúan esta cantiga como ata a finda, sin separar las estrofas con punto y aparte, como es habitual, sino con comas, haciendo de ella una larga frase ininterrumpida, debido, parece ser, a los “que” con que comienzan la 2ª y 3ª estrofas; estas conjunciones sin embargo podrían ser entendidas como ‘ojalá que’. De acuerdo con Rip Cohen la cantiga trataría de que la dama no se atreviera a decirle a su amigo que tiene un segundo amigo que padece por ella y al que sería un error dejar morir de amor, de ahí que «tanto sentido como sintaxis serían intencionadamente enigmáticos».
· Cantiga V, venher: Ver nota → Pero García Burgalés.
En la segunda estrofa la reconstrucción de Cohen es: Que lhi farei, madre, se o eu vir, / e m’ el quiser, com’ a senhor, servir / mais doutra ren? / Doede vos, filha, polo guarir / e será ben. La última estrofa, la finda, puede ir igualmente en boca de la madre como de la hija.
· Cantiga VII: La primera estrofa de esta cantiga aparece incompleta en los manuscritos y algunos especialistas consideran que, además, basándose en la falta de sujeto de trátame en la primera, hay un error en el orden de las estrofas, por lo que lo cambian a 2ª, 1ª, 4ª, 3ª. No parece que así sea más claro el sentido y, por otra parte, resulta más emotivo y poético el ambivalente final de los manuscritos: pouc’ á que fui mal ferida por vós: ‘hace poco que fui malherida (castigada, golpeada) por vuestra culpa’ que también puede entenderse como ‘que fui malherida (de amor) por vos’.

☛ Universo Cantigas. Airas Carpancho
☛ B. D. Lírica Profana Galego-Portuguesa. Airas Carpancho
☛ Xacopedia. Cantigas de romería
☛ Cantigas Medievais Galego Portuguesas. Airas Carpancho
☛ Rip Cohen, 500 Cantigas d’ Amigo: Edição Crítica / Critical Edition
Trad. E. Gutiérrez Miranda 2014


∼

I

Chegades, amiga, d’ u é meu amigo
e con el falastes, mais eu ben vos digo
que falarei vosco tod’ aqueste día,
pois falastes con quen eu falar quería.

D’ u é meu amigo ben sei que chegades
e con el falastes, mais per min creades
que falarei vosco tod’ aqueste día,
pois falastes con quen eu falar quería.

Gran ben m’ é convosco, muit’ ei que vos diga;
pois con el falastes, creades, amiga,
que falarei vosco tod’ aqueste día,
pois falastes con quen eu falar quería.


II

Tanto sei eu de mi parte quanto de meu coraçón,
ca me ten mha madre presa, e, mentr’ eu en sa prisón
for, non veerei meu amigo.

E por aquest’, alongada querría, per boa fe,
seer d’ u está mha madre, ca, mentr’ eu u ela é
for, non veerei meu amigo.

Por quanto m’ outra vegada sen seu grado con el vi,
guárdame del a perfía, e oimais, en quant’ assí
for, non veerei meu amigo.

De min nen de mha fazenda non poss’ eu parte saber,
ca sei eu ben de mha madre que, mentr’ eu en seu poder
for, non veerei meu amigo.


III

Madre velida: meu amigo vi,
non lhi falei e con el me perdí,
e moiro agora, querendo-lhi ben;
non lhi falei, ca o tiv’ en desdén;
moiro eu, madre, querendo-lhi ben.

Se lh’ eu fiz torto, lazerar mho ei
con gran dereito ca lhi non falei,
e moiro agora, querendo-lhi ben;
non lhi falei, ca o tiv’ en desdén;
moiro eu, madre, querendo-lhi ben.

Madre velida: ide lhi dizer
que faça ben e me venha veer,
e moiro agora, querendo-lhi ben;
non lhi falei, ca o tiv’ en desdén;
moiro eu, madre, querendo-lhi ben.


IV

A maior coita que eu no mund’ ei
a meu amigo non lh’ ouso falar:
é amigo que nunca desejar
soub’ outra ren senón mí, eu o sei,
e se o eu por mí leixar morrer,
será gran tort’, e non ei de fazer.

Que lh’ eu quisesse, ben de coraçón,
qual a min quer o meu, des que me viu,
e nulh’ amor nunca de min sentiu
e foi coitado por mí des entón,
e se o eu por mí leixar morrer,
será gran tort’, e non ei de fazer.

Que lhi quisesse ben, qual a min quer
o meu, que tan muit’ á que desejou
meu ben fazer, e nunca lhi prestou,
e será morto se lh’ eu non valer,
e se o eu por mí leixar morrer,
será gran tort’, e non ei de fazer.

O maior torto que pode seer:
leixar dona seu amigo morrer.


V

—Que me mandades, ai madre, fazer
ao que sei que nunca ben querer
soub’ outra ren?
—Par Deus, filha, mandovo-l’ ir veer
e será ben.

—Que lhi farei […
…
…] ren?
—[…] vós, filha, polo guarir
e será ben.

—Que lhi farei se venher u eu for
e mi quiser dizer come a senhor
algunha ren?
—Diga, filha, de quant’ ouver sabor
e será ben.

—E el que viv’ en gran coita d’ amor
guarrá por én.


VI

Madre: pois vós desamor avedes
a meu amigo, porque sabedes
ca mi quer ben, vee-lo ei;
e, se mi vós, madr’, algun ben queredes,
loar mho edes, eu o sei.

Por desamor que lhi sempr’ ouvestes,
madre velida, des que soubestes
ca mi quer ben, veelo ei;
e, se mi vós, madr’, algun ben queredes,
loar mho edes, eu o sei.

Por mui gran coita que á consigo,
madre velida, ben vo-lo digo
ca, se poder, veelo ei;
e, se mi vós, madr’, algun ben queredes,
loar mho edes, eu o sei.


VII

Molher com’ eu non vive coitada:
trágeme mal e son guardada
por vós, amigo.

Á mha coita non lhi sei guarida;
trágeme mal mha madre velida
por vós, amigo.

Trágeme mal e son guardada,
e mui pouc’ á que fui mal julgada,
por vós, amigo.

Trágeme mal mha madre velida,
e mui pouc’ á que fui mal ferida,
por vós, amigo.


VIII

Por fazer romaría puj’ en meu coraçón
a Santiag’ un día ir fazer oraçón
e por veer meu amigo log’ i.

E, se fezer bon tempo e mha madre non for,
querrei andar mui leda e parecer melhor
e por veer meu amigo log’ i.

Quer’ eu ora mui cedo provar se poderei
ir queimar mhas candeas con gran coita que ei
e por veer meu amigo log’ i.




☛ PyoZ ☚

6 de enero de 2014

Joán Núneɀ Camanés


Cinco Cantigas de Amigo


I

—Hija: si a lo mejor
a vuestro amigo a ver
voy, pues muere de amor
por vuestro buen querer,
¿vendréis conmigo allí?
—Por Dios, madre, iré, sí
.

—Pues os quiere tan bien,
que no puede vivir,
decidme algo también,
pues yo allá quiero ir:
¿vendréis conmigo allí?
—Por Dios, madre, iré, s
í.

—Siempre penar lo vi
por vos, y muerto es ya,
hija, y pues allí
nadie conmigo va,
¿vendréis conmigo allí?
—Por Dios, madre, iré, sí
.



II

Visteis, hija, que el otro día
os dije yo qué gran placer
tendría en que fuerais a ver
a vuestro amigo que moría;
no os lo decía por su bien,
sino porque me dijo quien
lo vio que ya no sanaría.

Si no, jamás os mandaría
a verlo, mas oí decir
a quien así lo vio sufrir
que tan afligido yacía
que nada lo iba a curar;
por eso os lo quise mandar,
porque algún mal de ello os vendría.

Y, porque ya nunca podría
él hablaros ni os conocer
ni vuestro consuelo tener,
aunque tanto y bien os quería,
os mandé ir a verlo yo,
y por otro motivo no,
ay, hija, por santa María.



III

Por Dios, amigo, ya tiempo pasó
sin que yo os viera, y sabed porque no:
porque mi madre no os quiso ver.

Me prohibió que por causa alguna aquí
os viera nunca, y por esto no os vi,
porque mi madre no os quiso ver.

Yo os vería, no habría nada igual,
pues lo rogué, mas me iría muy mal,
porque mi madre no os quiso ver.

Rogué por veros, pero que estos dos
mis ojos os vieran no quiso Dios,
porque mi madre no os quiso ver.

No me debierais vos culpa poner,
amigo, porque yo no os osé ver.



IV

Id, ay madre, pronto a ver a mi amigo
que está afligido pues no habla conmigo,
e iré yo con vos, si vos lo quisierais.

Afligido y sin verme muere ya;
ay madre, id a verlo, y él sanará,
e iré yo con vos, si vos lo quisierais.

Pues muere y me quiere de corazón,
madre, id y sanará su aflicción
e iré yo con vos, si vos lo quisierais.



V

Por Dios, damas, cuando pueda ver
a mi amigo, y él conmigo hablar,
nunca en el mundo, a mi pensar,
fue tan alegre alguna mujer
cual yo, cuando él pueda venir,
aunque triste cuando se haya de ir.



Nota
Cantiga V, venher: Ver nota → Pero García Burgalés.

☛ Universo Cantigas. Joan Nunez Camanez
☛ B. D. Lírica Profana Galego-Portuguesa. Johan Nunez Camanez
☛ Cantigas Medievais Galego Portuguesas. João Nunes Camanês
☛ Rip Cohen, 500 Cantigas d’ Amigo: Edição Crítica / Critical Edition
Trad. E. Gutiérrez Miranda 2014


∼

I

—Se eu, mha filha, for
voss’ amigo veer,
porque morre d’ amor
e non pode viver,
iredes comig’ i?
—Par Deus, mha madre, irei.

—Pois vos quer tan gran ben
que non pode guarir,
dizedem’ unha ren,
pois eu alá quero ir:
iredes comig’ i?
—Par Deus, mha madre, irei.

—Sempre lh’ eu coita vi
por vós, e mort’, ai,
filha, pois eu vou i
e mig’ outrén non vai,
iredes comig’ i?
—Par Deus, mha madre, irei.


II

Vistes, filha, noutro día
u vos dix’ eu que gran prazer
eu avía d’ irdes veer
voss’ amigo que morría;
non vo-lo dix’ eu por seu ben,
mais porque mi dissera quen
o viu que ja non guarría.

Por al vos non mandaría
veelo, mais oí dizer
a quen o viu assí jazer
que tan coitado jazía
que ja non guarira per ren;
mandeivo-lo veer por én,
por mal que vos del sería.

E, porque non podería
falarvos nen vos conhocer
nen de vós gasalhad’ aver,
pero vos gran ben quería,
mandeivo-lo veer entón
por aquesto, que por al non,
filha, par santa María.


III

Par Deus, amigo, muit’ á gran sazón
que vos non vi, e vedes porque non:
porque vos non quis mha madre veer.

Defendeumi que per nenunha ren
nunca vos visse, nen vos vi por én,
porque vos non quis mha madre veer.

Víravos eu, non fezera end’ al,
poi-lo roguei, mais estar m’ ía mal,
porque vos non quis mha madre veer.

Rogueilh’ eu que vos viss’, e non quis Deus
que vos vissen aquestes olhos meus,
porque vos non quis mha madre veer.

Non mi devedes vós culpa ponher,
amigo, ca vos non ousei veer.


IV

Id’, ai mha madre, vee-lo meu amigo
que é coitado porque non fala migo,
e irei eu convosco, se vós quiserdes.

Tan coitad’ é que morrerá se me non vir;
id’, ai mha madre, veelo, polo guarir,
e irei eu convosco, se vós quiserdes.

Porque el morr’ e me quer ben de coraçón
ide veelo, mha madr’, e guarrá entón
e irei eu convosco, se vós quiserdes.


V

Par Deus, donas, quando venher
meu amig’ e migo falar,
nunca no mund’, a meu cuidar,
foi outra tan leda molher
com’ eu serei, des que o vir,
mais pero triste serei d’ ir.




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