Cuenta Caxton en su prólogo a Le Morte D'Arthur que hay nueve grandes héroes, los mejores de todos los tiempos, que merecen ser por siempre recordados. Tres son paganos: Héctor de Troya, Alejandro el Grande, y Julio César. Tres son judíos: Josué, David, y Judas Macabeo. Tres son cristianos: Arturo, Carlomagno, y Godofredo de Bouillon. En ese excelente prefacio a la vasta compilación de las novelas de Sir Thomas Malory —que desde su editio princeps antecede a la larga versión en prosa inglesa de las aventuras y maravillas artúricas— afirma que es el rey Arturo el primero y más valioso e importante de los tres mejores reyes de la Cristiandad, así como el más renombrado y digno de recordación, especialmente entre los ingleses, sus compatriotas.
Ese tema de los nueve paladines heroicos era, como Caxton mismo dice, un tópico bien divulgado desde mucho tiempo antes entre los doctos. La mejor ilustración plástica del mismo la constituye su representación en el grupo de esculturas de la Fuente Hermosa de Nuremberg. Construida entre 1385 y 1392, es decir, un siglo antes de la edición de Malory por Caxton (1485), este espléndido monumento del gótico tardío nos ofrece unas imágenes de los nueve héroes universales, alternando con las figuras de los siete príncipes alemanes, y los profetas y los evangelistas, como un testimonio brillante de su gloria y ejemplaridad. En la amplia plaza del mercado de esta antigua e imperial ciudad alemana puede verse aún la estatua del buen rey Arturo, espejo de príncipes cristianos. Con su barba recortada y bífida, con su noble y ensimismada expresión, esta imagen de Arturo es una de las más atractivas del fabuloso y trágico monarca de Bretaña, estilizada a la moda del otoño medieval.
La más antigua representación de Arturo se encuentra en una famosa arquivolta de la “Porta della Pescheria” en la Catedral de Módena, en el norte de Italia. En el espacio semicircular de la arquivolta se halla representada una escena que podría estar sacada de cualquier relato artúrico, porque evoca un episodio épico: seis caballeros —tres a cada lado— asedian un castillo defendido por tres guerreros que tienen prisionera a una dama. Los personajes tienen grabados sus nombres al lado y así se les identifica bien. La dama es Winlogee (una forma del nombre bretón de Ginebra); los defensores del castillo, Burmaltus, Carrado y Marrok (Durmart, Caradoc, y Mardoc); los atacantes, Artus de Bretania, Isdernus, Galvaginus, Galvariun, Che, y otro más sin nombre. Junto a Arturo están ya algunos de sus más famosos camaradas de aventuras: Ider, Galván, Ganelón y Cay. La escena grabada alude a un episodio que podemos interpretar fácilmente: los caballeros acaudillados por Artur acuden a rescatar a la reina, raptada por el felón señor del castillo. Pero esta escena esculpida, con los nombres latinos de sus figurantes, tiene un especial interés por su fecha temprana: entre 1100 y 1120, unos cincuenta años antes que la primera novela artúrica que hayamos conservado. Seguramente fue un conteor bretón que viajaba con la tropa del Duque de Normandía en la Primera Cruzada el que aportó su relato para que un cantero italiano lo recordara en la piedra de la Catedral, donde quedó como muestra perenne de la temprana difusión de la “materia de Bretaña”.
Contrastemos por un momento las dos imágenes: la del Arturo de este relieve románico y la de Arturo como el mejor rey de la Cristiandad —codeándose con Carlomagno y con el conquistador de Jerusalén—, imágenes que distan largo trecho en el tiempo y su recepción histórica. Entre la una y la otra discurre el caudaloso río de las leyendas artúricas, una fabulosa literatura de ficción que ha convertido su figura en el centro de un universo mítico de universal resonancia, de extraña y perdurable fascinación.
Por obra y gracia de esa literatura Arturo de Bretaña se aparece como el más prestigioso monarca medieval, rodeado de una fastuosa corte de caballeros, los paladines de la Tabla Redonda, los defensores del orden y la cortesía en un mundo enigmático, en los limites de la realidad y la magia. (…) El espejismo del mundo artúrico encandiló a una gran parte de la Europa medieval, porque el mítico Arturo es mucho más que un héroe nacional británico. Muchos contribuyeron a la difusión de las leyendas de Arturo y con muchas hebras se tejió la trama de su historia novelesca. Los conteors bretones difundieron y tradujeron los episodios fantásticos, los “cuentos de aventuras” en los que se expresaba la fantasía y la degradada mitología céltica, una literatura épica oral de extrañas y antiguas raíces. Los novelistas franceses recogieron esas narraciones y las pusieron en verso y las escribieron en la pauta cortés y romántica de la época. La propaganda con la que los reyes normandos de Inglaterra, los Plantagenet establecidos tras la conquista a mediados del siglo XI, quisieron glorificar su pasado para competir en prestigio con otros soberanos europeos, apoyó decididamente la entronización de Arturo como el magnífico rey de un tiempo pasado de perdurable esplendor. Algunos grandes poetas alemanes tradujeron y reinterpretaron, ahondando en sus simbolismos, los relatos de los novelistas franceses. También se tradujeron pronto al galés esos textos novelescos, cruzándose con ecos de otros relatos perdidos, con remotos cuentos familiares de Irlanda y Gales. De los juglares las historias pasaron a los novelistas cortesanos, y luego algunos sagaces clérigos retocaron las novelas para infundirles un sentido más espiritual y trascendente.
Como vehículo de la ideología de los caballeros —una clase social amenazada por el decurso histórico— la literatura artúrica estilizó su moral e idealizó una visión romántica de la sociedad caballeresca y cortés. Construyó un brillante mundo de ficción, que fue acogido con un sorprendente éxito en toda la Europa medieval y perduró como un mágico y misterioso ámbito romántico durante siglos.
Carlos García Gual. Historia del Rey Arturo y de los nobles y errantes caballeros de la Tabla Redonda, capítulo primero, 'La invención de Arturo, fabuloso monarca’, fragmento (Alianza Editorial 1983)
20 de julio de 2012
Carlos García Gual
De don Artús de Bretaña
☛ PyoZ ☚
15 de julio de 2012
4 de julio de 2012
La pulpa no es la hembra del pavo
(Panorama indeciso del otro lado del río Pedras)
No queda más silencio
que el que manan las estrellas,
predicen las mareas
plenilunios de tormento,
por mi pulpa, por mi pulpa.
Alejan los idiomas
poco más que las palabras
flotando con las algas
y las letras de la sopa,
por mi pulpa, mi gran pulpa.
Lagartos, lagartijas
enzarzados en la acequia,
los humos de la guerra
se ensortijan en la brisa,
por tu pulpa, por tu pulpa.
Fermentan infectados
organismos en la masa,
hormigas en la playa,
cementerios del verano,
por tu pulpa, tu gran pulpa.
De hielo precipicios
asomados a las sombras,
los mohos de la mofa
desafilan los cuchillos,
por mi pulpa, por tu pulpa.
Aíslame con besos
de tu rabia y de mi saña,
lacérame en tu jaula
a la luna del silencio,
mi gran pulpa, tu gran pulpa.
egm. 2012
☛ PyoZ ☚
27 de junio de 2012
Mentiras del capitán Titanio
Solo mi subrazón subsiste,
entre la genialidad y la triste
mediocridad yace un espacio
en el que es más incómodo vivir,
élitros licúo, me sacio
de verdades que no dejan mentir,
habló el profeta a los tordos,
y el insomnio nunca ayuda a dormir,
id a escuchar a los sordos,
todos tan testarudos,
enviad a observar a los ciegos
y dad la palabra a los mudos,
y que entre ellos se laman los egos,
meted a cada muerto en su ataúd,
así dijo el chamán,
y que la moira les toque el laúd,
oteando el yermo bajo el volcán,
y cuando seas más urbano
manda la puta poesía al guano,
mientras en el balcón verde, el gandul
pero prodigioso hombre azul
de los azules nervios de titanio,
con muy deliberada dejadez
riega las hojas del geranio,
líquidos élitros fricciono,
recordando que aquella vez,
cuando contemplaba el ozono,
halló que cantaba un grillo su espera
sobre la iluminada lobreguez
añil de la carretera,
el capitán Titanio considera
mucho a las niñas feas
que saben cómo hacer cosas bonitas,
alga cimbreante de mis mareas,
no le digas nada a mamá
de cuánto y cuándo gritas,
hay no pocas, por cierto, por acá,
personas para las que la mentira
es solo sarmiento en la pira
de la verdad, ¿no es verdad?
venid, cotovías, lembrad,
o panoco avogado silveirento
abriu bufete
no vedramio e puxo un barrete
de toxo e fento,
y exprimiendo la forma extensa
de la licuefactible realidad
convirtió la mentira en blanda y densa
difracción de la verdad,
alga que a la rompiente hiere,
pero el capitán Titanio prefiere
a las niñas bonitas
que saben hacer las cosas más feas,
no le digas a papi que te quitas
hasta sus mohosas ideas,
aguardando a que el vuelo salga
no puedo aquí jamás ser cosmonauta,
rompiente que ahoga al alga,
aquí, ni deducir la pauta
de la apelmazadora gravedad,
aquí, entre el protozoo y la estrella,
si no me deja dormir la verdad,
entre la sal, aquí, y su huella,
aunque lo miro
y en dos miradas lo veo,
no creo
en tal creencia y me piro,
si los sueños no me dejan soñar,
porque, aún, aquí, o luego,
entre el bentos y la grava lunar,
sé cómo se juega a este antiguo juego,
cocodrilo en el río
turbio, empantanado y sombrío,
oso acechando la banquisa
helada, vasta y lisa,
y que la única regla no es más
que ser más tramposo que los demás,
después pagarán los justos con creces
por los santos desajustados
y cobrarán aun los peces
de los pescadores ahogados,
colgando el laúd, con gran lasitud,
la calva clava el ataúd,
y sé que pronto se apagará el mar,
solo, mi sola subrazón subsiste,
sé lo que debiera ignorar,
sé que miento por vivir, ay, si existe,
la realidad te hará libre,
y si la llegas a desentrañar
con tu cerebro de alto calibre,
allí habló la sibila
refractando el volcán en su pupila,
como la nova fulgura ante ti
chisporroteando aún ahí,
y, ¿descifrarás al grillo que frota
sus élitros en una sola nota
tras la confusión de la red? acaso
líquidamente respiro,
y paso
de tu inverdad y me piro.
egm. 2012
* 'el necio abogado picapleitos / abrió bufete / en el matorral y se puso un birrete / de tojo y helecho'.
☛ PyoZ ☚
9 de junio de 2012
John Donne
Canción
Ve y atrapa una estrella fugaz, coge
con un niño una raíz de mandrágora,
dime dónde están los años pasados
o quién hendió el pie del Diablo; enséñame
a escuchar el canto de las sirenas
o a alejar la punzada de la envidia
y encuentra
cuál es el viento
que hace avanzar a una mente honesta.
Si has nacido para extrañas visiones,
cosas invisibles al ojo,
cabalga por diez mil días y noches
hasta que la edad nieve sobre ti
blancas canas; y al volver contarás
las raras maravillas que encontraste,
jurando
que en parte alguna
vive mujer sincera y también bella.
Si encontraste una, házmelo saber:
dulce fuera tal peregrinación;
aun así, yo nunca la haría,
aunque en la puerta de al lado estuviera:
aunque sincera fuese, si la hallaras,
al fin, cuando tú le escribas tu carta
ya ella
te habrá engañado,
antes de que yo llegue, con dos o tres.
☛ John Donne. Song (poetryfoundation.org)
Trad. E. Gutiérrez Miranda 2012
∼
Song
Go and catch a falling star,
Get with child a mandrake root,
Tell me where all past years are,
Or who cleft the devil's foot,
Teach me to hear mermaids singing,
Or to keep off envy's stinging,
And find
What wind
Serves to advance an honest mind.
If thou be'st born to strange sights,
Things invisible to see,
Ride ten thousand days and nights,
Till age snow white hairs on thee,
Thou, when thou return'st, wilt tell me,
All strange wonders that befell thee,
And swear,
No where
Lives a woman true, and fair.
If thou find'st one, let me know,
Such a pilgrimage were sweet;
Yet do not, I would not go,
Though at next door we might meet;
Though she were true, when you met her,
And last, till you write your letter,
Yet she
Will be
False, ere I come, to two, or three.
☛ PyoZ ☚
6 de junio de 2012
Luis Cernuda
Diré como nacisteis
Diré como nacisteis, placeres prohibidos,
como nace un deseo sobre torres de espanto,
amenazadores barrotes, hiel descolorida,
noche petrificada a fuerza de puños,
ante todos, incluso el más rebelde,
apto solamente en la vida sin muros.
Corazas infranqueables, lanzas o puñales,
todo es bueno si deforma un cuerpo;
tu deseo es beber esas hojas lascivas
o dormir en esa agua acariciadora.
No importa;
ya declaran tu espíritu impuro.
No importa la pureza, los dones que un destino
levantó hacia las aves con manos imperecederas;
no importa la juventud, sueño más que hombre,
la sonrisa tan noble, playa de seda bajo la tempestad
de un régimen caído.
Placeres prohibidos, planetas terrenales,
miembros de mármol con sabor de estío,
jugo de esponjas abandonadas por el mar,
flores de hierro, resonantes como el pecho de un hombre.
Soledades altivas, coronas derribadas,
libertades memorables, mantos de juventudes;
quien insulta esos frutos, tinieblas en la lengua,
es vil como un rey, como sombra de rey
arrastrándose a los pies de la tierra
para conseguir un trozo de vida.
No sabía los límites impuestos,
límites de metal o papel,
ya que el azar le hizo abrir los ojos bajo una luz tan alta,
adonde no llegan realidades vacías,
leyes hediondas, códigos, ratas de paisajes derruidos.
Entonces extender la mano
es hallar una montaña que prohíbe,
un bosque impenetrable que niega,
un mar que traga adolescentes rebeldes.
Pero si la ira, el ultraje, el oprobio y la muerte,
ávidos dientes sin carne todavía,
amenazan abriendo sus torrentes,
de otro lado vosotros, placeres prohibidos,
bronce de orgullo, blasfemia que nada precipita,
tendéis en una mano el misterio,
sabor que ninguna amargura corrompe,
cielos, cielos relampagueantes que aniquilan.
Abajo, estatuas anónimas,
sombras de sombras, miseria, preceptos de niebla;
una chispa de aquellos placeres
brilla en la hora vengativa.
Su fulgor puede destruir vuestro mundo
☛ PyoZ ☚
3 de junio de 2012
Enri by the city blues
Oh, mamá,
debo ir a la ciudad.
Cuando llegué a Madrid
era joven y llegué a creer
que esa era mi puta ciudad,
oh, mamá,
debo ir a la ciudad
a jugar
a lo que no debo jugar,
y lo creí durante un tiempo,
hasta que el viento me arrastró
a las orillas del miedo ancestral.
Oh, mamá.
Cuando llegué a Barcelona
sabía muchas más cosas,
oh, mamá,
yo sé que tú sabrás,
trucos y mentiras,
que jamás
entenderé la realidad,
no me engañan los farsantes,
oh, mamá,
y supe desde el principio
que esa jamás sería mi ciudad.
Oh, mamá,
debo dejar la ciudad.
Y en la hora de irme sé
que ninguna ciudad es tu ciudad.
Créeme,
oh, mamá.
Todas las ciudades del mundo
cuando las conoces parecen
la mejor amante del mundo, pero
oh, mamá,
créeme,
en la hora de irte aprendes
que ninguna ciudad es tu ciudad.
Oh, mamá,
debo ir a la ciudad
a buscar
a quien no debo encontrar
y a jugar
a ese juego al que jamás
acabarás de aprender a jugar.
Oh, mamá,
debo dejar la ciudad.
Oh, mamá,
tú sabías en realidad
que ninguna ciudad es tu ciudad.
Oh, mamá,
he visto los ojos del tiempo
y el juego de la falsa realidad.
Ay mamá,
lo que sufrí nadie sabrá,
yo me vi rodeando el mundo,
oh mamá.
Oh, mamá,
tuve que ir a la ciudad
y aprender
a jugar
al juego al que jamás
nadie acaba de aprender a ganar.
Oh, mamá,
ya no me sirve de nada rezar;
oh, mamá,
cuando llegué a Madrid
nadie me enseñó a bailar,
oh, mamá,
en Barcelona quizá
le enseñé a más de dos a bailar.
Oh, mamá.
Y no me sirve de nada rezar.
Oh, mamá,
era joven y llegué a creer
que un hombre puede vivir la ciudad,
oh, mamá.
Oh, mamá,
era joven y llegué a pensar
que navegaba los mares del mundo
en mi paleta ciudad;
oh, mamá,
solo un hombre de pueblo sabe
qué paleta es la gente de ciudad.
Ay, mamá,
debo dejar la ciudad.
Sabes, mamá,
puedo ver la realidad;
oh mamá,
no es mi culpa
si soy capaz de ver la realidad.
Oh, mamá,
he hallado los ojos del miedo
y el fuego de la falsa realidad.
Oh, mamá,
debo dejar la ciudad.
Oh, oh mamá,
tú no puedes ayudarme a cantar
the fucking Enri by the city blues,
nadie sabe ni sabrá
el puto blues de Enrique en la ciudad.
Oh, oh mamá,
debo dejar la ciudad.
egm. 2012
☛ PyoZ ☚
18 de mayo de 2012
Si vis pacem
En el hemiciclo sus señorías
se comen las lenguas,
en los despachos los rateros limpian
sus guantes blancos
y en las calles policías de negro
juegan al tiro al rojo;
si quieres paz
haz el amor y prepara la guerra.
Las ondas repiten necias el mantra
de la deuda a cero,
los diarios ríen el advenimiento
del nuevo régimen
y en los programas los especialistas
se chupan las pollas:
si quieres paz
haz el amor y no olvides la guerra.
Las marionetas mostrencas se ahorcan
en sus propios hilos,
el loco hace limpios trucos de magia
con su gorra de béisbol,
y el payaso está enterrando a las víctimas
de la gran broma.
Si quieres paz
haz el amor y disponte a la guerra.
egm. 2012
☛ PyoZ ☚
11 de mayo de 2012
Plegaria al dios de la Nada
Me ignorarán los fatuos,
gota ten piedad de mí;
me censurarán los necios,
vaho ten piedad de mí;
me perseguirán los lerdos,
chispa ten piedad de mí;
me descubrirán los bobos,
mota ten piedad de mí;
me denunciarán los sandios,
lluvia ten piedad de mí;
me prenderán los torpes,
viento ten piedad de mí;
me encerrarán los memos,
rayo ten piedad de mí;
me acusarán los ñoños,
roca ten piedad de mí;
me culparán los simples,
charco ten piedad de mí;
me juzgarán los lelos,
soplo ten piedad de mí;
me condenarán los cortos,
pira ten piedad de mí;
me lincharán los listos,
mármol ten piedad de mí.
Me olvidarán los días;
tiempo, oh tiempo, ten piedad de mí.
egm. 2012
☛ PyoZ ☚
1 de mayo de 2012
Cantigas de Gutierre da Mirandela (Ⅱ)
ⅩⅣ
Quen de amores fala
moito cala,
canta o merlo namalva,
meu amigo.
Quen amores tivo
certo estivo,
canta o merlono acivro,
meu amigo.
Quen xa amores minte
se arrepinte,
canta o merlo nos vimes,
meu amigo.
Quen a amores serve
arde e ferve,
canta o merlo na sebe,
meu amigo
Quen amores conta
non remonta,
canta o merlo na horta,
meu amigo
Quen de amores sabe
ben precave,
canta o merlo na laxe,
meu amigo
Quen xa amores foxe
brúa e roxe
canta o merlo na fonte,
meu amigo
Quen amores cala
pouco fala,
canta o merlo nas canas,
meu amigo
Quen amores houbo
ben o soubo,
canta o merloentre os toxos,
meu amigo.
ⅩⅤ
Venta outro airiño no meu eirado
e nos plantíos da verde leira,
eu amigo hei,
non volo negarei
Sopra outro vento na miña eira
e nas plantiñas do verde eixido,
eu amigo hei,
non volo negarei
Venta no eido reverdecido,
sopran airiños no verde prado,
eu amigo hei,
non volo negarei.
ⅩⅥ
Eu vou buscala,
e vou collela,
a fita dos cabelos
levouma meu amigo
Ai que é vermella,
ai que é encarnada,
a fita dos cabelos
meu amigo colleuma
I era encarnada,
i era vermella,
a fita dos cabelos
levouma meu amigo
E vou por ela,
eu vou quitarlla,
a fita dos cabelos
meu amigo colleuma
E vou sacarlla,
eu vou por ela,
a fita dos cabelos
roubouma meu amigo.
ⅩⅦ
Baixaran os cabalos beber á fonte,
vinde miñas amigas a xunta a ponte,
pasa meu amigo
i eu ca vista non o sigo
Corrían os poldriños pola ribeira,
imos miñas meniñas onda a abeleira,
pasa meu amigo
i eu cos ollos non o sigo
Vinde meniñas ghopas beira da fonte,
cómpre falar dos mozos de hoxe e onte,
pasa meu amigo
i eu ca vista non o sigo
Imos nenas bonitas baixo a abeleira,
vinde dicir de amores na randeeira,
pasa meu amigo
i eu cos ollos non o sigo
Cómpre dicir dos días de agora e onte,
foran os cabaliños choupar na fonte,
pasa meu amigo
i eu ca vista non o sigo
Imos contar das noites na randeeira,
ían poldros salvaxes pola ribeira,
pasa meu amigo
mais eu co maxín o sigo.
ⅩⅧ
As aves todas do aire
viñeran voar
onda a beiramar
e meu amigo
non quería acordar
Os peixes todos do mar
viñeran nadar
á orela da ría
e meu amigo
espertar non quería
As bestas todas da terra
viñeran andar
ribeira do mar
e meu amigo
non quería espertar
Tódolos seres do mundo
viñeran estar
á beira da ría
e meu amigo
acordar non quería
Tódolos bicos do mundo
viñéralle eu dar
beiriña do mar
e meu amigo
houbo alí espertar.
ⅩⅨ
Vou mira-lo alto mar
e mais na praia nadar
con meu amigo
Vou mira-las augas fondas
e mais nadar entre as ondas
con meu amigo
Cedo vou nadar á praia
con retranca e mais sen saia
con meu amigo
Entre as ondas vou nadar
amodiño e devagar
con meu amigo
E sen saia e con retranca
hei nadar na praia branca
con meu amigo
Amodiño polas ondas
vou nada-las augas fondas
con meu amigo
Na praia branca hei nadar
e mais mira-lo alto mar
con meu amigo.
ⅩⅩ
Na mañanciña de calma morna
o mariñeiro vén na súa dorna,
devala a maré
i el meu amigo é
Cando as gaivotas saen dos niños
trae bo peixe e á casa torna,
devala a maré
i el meu amigo é
Pra os cons da ría corvos mariños
e mais gaivotas voan dos niños,
devala a maré
i el meu amigo é
Ca mañanciña na calma morna
van pola ría corvos mariños,
devala a maré
i el meu amigo é
Trae bo peixe e á casa torna
o meu mariñeiro na súa dorna
e enche a maré
i el meu amigo é.
ⅩⅪ
Chía o moucho no piñeiral
e a curuxa voa no val,
leda axúntome eu
con meu amigo
Pasa a lúa sobre a montaña,
vai baixando no fío a araña,
leda quedara eu
con meu amigo
Trila o merlo contra a silveira
e sube o sol pola ribeira,
leda érgome eu
con meu amigo.
ⅩⅫ
Díxenche que a ninguén lle importa
quen vén bater na miña porta,
meu amigo
inda cedo foi no caxigo
Dígoche que ninguén debate
quen vén á miña porta e bate,
meu amigo
inda antes veu ó poxigo
Díxenche que a ninguén lle ten
quen bate á miña porta e vén,
meu amigo
inda hoxe comeu pantrigo
Dígoche que ninguén bufiña
quen vén bater na porta miña,
meu amigo
inda agora lambeu no figo.
ⅩⅫⅠ
O cervo na ría da auga escapaba
i eu, coitadiña, choraba a porfía,
meu amigo vai no mar
e non hai lume no lar
O cervo na praia a auga fuxía
i eu, malpocada, doía e penaba,
meu amigo vai no mar
e non hai lume no lar
Ai eu, coitadiña, que tanto choraba,
ó lonxe o arroaz brincaba na ría,
meu amigo vai no mar
e non hai lume no lar
Ai eu, malpocada, penaba e doía
ó lonxe o arroaz na auga choutaba,
meu amigo vai no mar
e non hai lume no lar
Ai eu, coitadiña, que tanto penaba,
ai eu, malpocada, choraba a porfía,
meu amigo vai no mar
e non hai fume no lar
O cervo na praia a auga fuxía,
na ría o arroaz pra lonxe escapaba,
meu amigo vai no mar
e non hei lume no lar.
ⅩⅩⅣ
Levantouse a fermosa,
ergueuse ca alborada
e foi lava-las coitas,
alá no río, ai meu amigo,
fun ca alborada
Erguérase a ben feita,
levantouse ca alba
e foi lava-las penas,
alá no río, ai meu amigo,
fun ca alborada
Levantouse a ben dada,
erguérase co abrente
e foi lava-las mágoas,
alá no río, ai meu amigo,
fun ca alborada
E foi lava-las coitas
e a auga llas levaba,
leváballe cas mágoas,
alá no río, ai meu amigo,
fun ca alborada
E a auga llas levaba,
leváballe cas penas
e xa nunca tornaban,
alá no río, ai meu amigo,
fun ca alborada.
ⅩⅩⅤ
A aguia sobre o cavanco
fixo un debuxo branco,
e meu amigo, ulo?
O raposo no trebello
puxo un sinal vermello,
e meu amigo, ulo?
O lobo, do meu tesouro
deixou un fío mouro,
ai meu amigo, ulo?
ⅩⅩⅥ
Ten a ribeira baixa un cheiro acerbo
onde antes augas claras bebía o cervo,
o río vén doente,
ai meu amigo
Corren nas abas verdes de xesta e toxo
frascas e reboutallos que meten noxo,
o monte está doente,
ai meu amigo
Lixos e porcalladas enchen a praia
e o arroaz polas ondas bagoa e laia,
o mar está doente,
ai meu amigo
Ti e mais eu, meu amigo, nus sobre a area
somos outra merdiña que dá a marea,
o mundo vai doente,
ai meu amigo.
egm. 2012
☛ PyoZ ☚
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