Aquí me he sentado quieta
las manos en las rodillas
y la mirada a lo lejos
quieta callada secreta
pasiva cual los espejos
Musa enséñame el canto
inmanente y latente
quiero despacio escuchar
tu inesperado hablar
que me huye de repente
☛ Sophia de Mello Breyner Andresen. Musa (portaldaliteratura.com)
Trad. E. Gutiérrez Miranda 2023
∼
Musa
Aqui me sentei quieta
Com as mãos sobre os joelhos
Quieta muda secreta
Passiva como os espelhos
Musa ensina-me o canto
Imanente e latente
Eu quero ouvir devagar
O teu súbito falar
Que me foge de repente
24 de abril de 2023
Sophia de Mello Breyner Andresen
12 de agosto de 2022
Sophia de Mello Breyner Andresen
Lejos tiene el marinero
una serena playa de manos puras
mas perdido recorre las oscuras
calles de la ciudad sin piedad.
Todas las ciudades son navíos
cargados de perros aullando a la luna
cargados de enanos y muertos fríos
y él se balancea como un mástil
en sus hombros se apoyan las esquinas
va sin aves ni olas repentinas
tan solo sombras nadan en su estela.
En las confusas redes de su pensamiento
se enganchan oscuras medusas
muerta cae la noche con el viento
y sube por escaleras escondidas
y gira por calles sin nombre
por la misma oscuridad conducido
con pupilas transparentes y de vidrio
va por los continuos corredores
los pulpos de la sombra lo estrangulan
y luces como peces voladores
lo alucinan.
Porque tiene un navío aunque sin mástiles
porque el mar se ha secado
porque el destino ha borrado
su nombre de los astros
porque su camino se ha perdido
su triunfo fue vendido
y las manos tiene pesadas de desastres
y en vano se yergue entre las visiones
buscando la luz de la alborada pura
llamando al viento de los malecones
ningún mar lavará el asco de su rostro
las imágenes son eternas y precisas
en vano seguirá llamando al viento
que recto corre por las playas lisas
él morirá sin mar y sin navíos
sin rumbo lejano o mástiles altivos
morirá entre paredes cenicientas
pedazos de brazos y restos de cabezas
flotando en la penumbra de las auroras lentas.
Y al Norte y al Sur
y al Este y al Oeste
los cuatro caballos del viento
agitan ya sus crines
y el espíritu del mar pregunta:
«¿Qué fue de aquel
para el que yo guardaba un reino puro
de espacio y de vacío
de olas blancas y profundas
y de verde frío?»
Ya no dormirá en la arena lisa
entre medusas, conchas y corales
él dormirá en la podredumbre
y al Norte y al Sur
y al Este y al Oeste
los cuatro jinetes del viento
exactos y transparentes
lo olvidarán
porque se desvió de lo que era eterno
y separó su cuerpo de la unidad
y se entregó al tiempo dividido
de las calles sin piedad.
☛ Sophia de Mello Breyner Andresen. Marinheiro sem mar (escritas.org/pt)
☛ Sophia de Mello Breyner Andresen. Marinheiro sem mar (youtube)
Trad. E. Gutiérrez Miranda 2022
∼
Marinheiro sem mar
Longe o marinheiro tem
Uma serena praia de mãos puras
Mas perdido caminha nas obscuras
Ruas da cidade sem piedade.
Todas as cidades são navios
Carregados de cães uivando à lua
Carregados de anões e mortos frios
E ele vai baloiçando como um mastro
Aos seus ombros apoiam-se as esquinas
Vai sem aves nem ondas repentinas
Somente sombras nadam no seu rastro.
Nas confusas redes do seu pensamento
Prendem-se obscuras medusas
Morta cai a noite com o vento
E sobe por escadas escondidas
E vira por ruas sem nome
Pela própria escuridão conduzido
Com pupilas transparentes e de vidro
Vai nos contínuos corredores
Onde os polvos da sombra o estrangulam
E as luzes como peixes voadores
O alucinam.
Porque ele tem um navio mas sem mastros
Porque o mar secou
Porque o destino apagou
O seu nome dos astros
Porque o seu caminho foi perdido
O seu triunfo vendido
E ele tem as mãos pesadas de desastres
E é em vão que ele se ergue entre os sinais
Buscando a luz da madrugada pura
Chamando pelo vento que há no cais
Nenhum mar lavará o nojo do seu rosto
As imagens são eternas e precisas
Em vão chamará pelo vento
Que a direito corre pelas praias lisas
Ele morrerá sem mar e sem navios
Sem rumo distante e sem mastros esguios
Morrerá entre paredes cinzentas
Pedaços de braços e restos de cabeças
Boiarão na penumbra das madrugadas lentas.
E ao Norte e ao Sul
E ao Leste e ao Poente
Os quatro cavalos do vento
Sacodem as suas crinas
E o espírito do mar pergunta:
“Que é feito daquele
Para quem eu guardava um reino puro
De espaço e de vazio
De ondas brancas e fundas
E de verde frio?”
Ele não dormirá na areia lisa
Entre medusas, conchas e corais
Ele dormirá na podridão
E ao Norte e ao Sul
E ao Leste e ao Poente
Os quatro cavaleiros do vento
Exactos e transparentes
O esquecerão
Porque ele se perdeu do que era eterno
E separou o seu corpo da unidade
E se entregou ao tempo dividido
Das ruas sem piedade.
18 de marzo de 2020
Sophia de Mello Breyner Andresen
Antes ser en la tierra esclavo de un esclavo
que ser en el otro mundo rey de todas las sombras.
Homero, Odisea
Antes ser bajo tierra abolición y ceniza
que ser en este mundo rey de todas las sombras.
☛ Sophia de Mello Breyner Andresen. Paráfrase (escritas.org)
Trad. E. Gutiérrez Miranda 2020
∼
Paráfrase
«Antes ser na terra escravo de um escravo
Do que ser no outro mundo rei de todas as sombras»
Odisséia - Homero
Antes ser sob a terra abolição e cinza
Do que ser neste mundo rei de todas as sombras.
11 de marzo de 2020
Sophia de Mello Breyner Andresen
Lisboa
Digo:
«Lisboa»
cuando cruzo —venida del sur— el río
y la ciudad a la que llego se abre como si de su nombre naciera
se abre y se eleva en su extensión nocturna
en su amplio lucir de azul y río
en su cuerpo amontonado de colinas
La veo mejor porque la digo
todo se muestra mejor porque digo
todo muestra mejor su estar y su carencia
porque digo
Lisboa con su nombre de ser y de no-ser
con sus meandros de pasmo insomnio y lata
y su secreto relumbrar de cosa de teatro
su connivente sonrisa de intriga y máscara
en tanto el largo mar a Occidente se dilata
Lisboa oscilando como una gran barca
Lisboa cruelmente construida a lo largo de su propia ausencia
digo el nombre de la ciudad
Digo para ver1977
Las islas
I
Navegábamos hacia Oriente
La larga costa
era de un verde espeso y somnoliento
Un verde inmóvil bajo el ningún viento
hasta la blanca playa color de rosas
tocada por las aguas transparentes
Entonces surgieron las islas luminosas
de un azul tan puro y tan violento
que excedía al fulgor del firmamento
navegado por garzas milagrosas
y en nosotros se extinguieron memoria y tiempo
1977
II
Navegación abstracta
fijo como un pez el vuelo sigue la ruta
vista desde arriba se volvió la tierra un mapa
Pero súbitamente
atravesamos de Oriente la gran puerta
de azules zafiros en el mar luciente
1977
III
A la luz del aparecer la madrugada
iluminaba lo cóncavo de ausentes
velas requiriendo estos parajes
Aquí descendieron las anclas oscuras
de aquellos que llegaron buscando
el rostro real de todas las figuras
y osaron —aventura la más increíble—
vivir la entereza de lo posible
1977
IV
Dolce color d’oriental zaffiro
Dante, Purgatorio, Canto I, terceto 5
Aquí vio el surgir en flor de islas
quien viniendo por mar descendió al sur
y el cabo contorneó hacia levante
orientando el cortar de negras quillas
Y bajo altas nubes blancas liras
los ojos vieron verdaderamente
el dulce azul de Oriente y de zafiras
1977
V
Allí vimos la vehemencia de lo visible
el aparecer total expuesto entero
y aquello que siquiera osábamos soñar
era lo verdadero
1979
VI
Navegaban sin el mapa que hacían
(dejando atrás enredos y rumores
intrigas sordas de burdel y corte)
Los hombres sabios habían concluido
que solo podía haber lo ya sabido:
hacia adelante solo lo innavegable
bajo el clamor de un sol inhabitable
Indescifrada escritura de otros astros
en el silencio de zonas nebulosas
trémula brújula tanteando espacios
Después surgieron costas luminosas
silencio y palmerales frescor ardiente
y el brillo de lo visible frente a frente
1979
VII
Difícil es saber de frente tu muerte
y no esperarte nunca más en los espejos de la bruma
1979
Deriva
I
Deslizado silencio bajo alisios
—las velas todas blandamente hinchadas—
brillo de escamas sobre los grandes mares
y a babor en las costas avistadas
bajo el clamor de estáticos claros lunares
inmóvil silencio de palmerales
1982
II
Era la ruta del oro
aunque en los grandes mares
o en playas balanceadas por cocoteros
el asombro nos guiaba
Agua escurría de todas las imágenes
1982
III
Desnudos se bañaron en grandes playas lisas
otros se perdieron en el repentino azul de los temporales
1982
IV
Él sin embargo dobló el cabo y no encontró la India
y el mar lo devoró con el instinto de destino que hay en el mar
1982
V
De hombres negros desnudos contaré
y de cómo no habiendo entre nosotros
alguien que de su hablar algo entendiese
juntos bailamos para así entendernos
1982
VI
Yo os diré la gran playa blanca
y los hombres negros y desnudos que bailaban
para sostener el cielo con sus lanzas
1982
VII
Otros dirán señor las singladuras
yo os diré la playa donde lucía
la primitiva mañana de la creación
Os diré la desnudez recién-creada
la esquiva dulzura la leve rapidez
de hombres aún color de barro que juzgaron
que éramos sus antiguos dioses tutelares
que regresaban
1982
VIII
Vi las aguas los cabos vi las islas
y el largo balanceo de los cocotales
vi lagunas azules cual zafiras
rápidas aves furtivos animales
vi prodigios espantos maravillas
vi hombres desnudos bailando en arenales
y oí el sonido hondo de sus hablas
que nadie de nosotros entendía
vi hierros y vi flechas y vi lanzas
oro también a flor de olas finas
y el diverso fulgor de otros metales
y vi perlas y conchas y corales
desiertos fuentes trémulas campiñas
vi el rostro de Eurídice en las neblinas
vi el frescor de las cosas naturales
solo del Preste Juan no vi señales
Las órdenes que portaba no cumplí
y así contando todo cuanto vi
no sé si todo erré o descubrí
1982
IX
Ciudades y celadas
pero también
el pasmo de tan gran arquitectura
las sedas los perfumes la dulzura
de las voces y los gestos
Los grandes patios de la noche y su flor
de pánico y sosiego
1982
X
Sombríos dioses
señores del miedo antiguo
el soplo como estatuas suspendiéndose
en movediza luz de lamparillas
1982
XI
Ojos abiertos del navegador
cambian aquí la luz la sombra el color
y también caras y gestos se modulan
según elaboradas extrañezas
otro el recorte de la onda y el peñasco
colas de dragones siguen los barcos
1982
XII
Avidez royendo el verde emerger de islas a barlovento
avidez royendo el rostro desnudo del encuentro
1982
XIII
Canción junto a la nada
en el silencio quieto
de la noche parada
Como quien buscase
su rosto y lo errase
1982
XIV
A través de tu corazón pasó un barco
que no deja de seguir sin ti su camino
1982
XV
Inversa navegación
tedio ya sin Tajo
ceniciento hostil de los cuartos
calles desoladas
verso a verso
Lisboa anti-patria de la vida
1982
XVI
En el rey de Chipre
hay cierto misterio
no solo el ser griego
siendo tan asirio
sino algún sosiego
y un cierto reflujo
entre dos guerras
Su cuerpo de espiga
columna de treguas
mora en cierta pausa
que nunca encontré
Claridad de islas
que tanto busqué
1982
XVII
Estilo manuelino:
no nave románica en que la regla
de la semilla sube de la tierra
ni el fuste de espiga
de la columna griega
sino la flor de los acasos que la errancia
en su deriva agrega
1982
Notas
Las islas
1. Los poemas I y III son invocaciones de la voz de Camoens.
2. El VII es un poema sobre don Sebastián.
Deriva
3. El poema IV es una invocación de Bartolomé Díaz, el más grande de todos los navegantes.
4. El poema V es una glosa libre de la Carta de Pêro Vaz de Caminha.
5. El poema XIII es una invocación de Pessoa, que dijo pertenecer al número de aquellos portugueses que después del descubrimiento de la India se quedaron sin empleo.
6. El poema XIV es una invocación de Jorge de Sena.
7. El XV es un poema sobre las diversas cercanías de Lisboa, atroces y sin Tajo.
☛ Sophia de Mello Breyner Andresen. Navegações (assirio.pt)
Trad. E. Gutiérrez Miranda 2020
∼
Navegações
Lisboa
Digo:
«Lisboa»
Quando atravesso — vinda do sul — o rio
E a cidade a que chego abre-se como se do seu nome nascesse
Abre-se e ergue-se em sua extensão nocturna
Em seu longo luzir de azul e rio
Em seu corpo amontoado de colinas —
Vejo-a melhor porque a digo
Tudo se mostra melhor porque digo
Tudo mostra melhor o seu estar e a sua carência
Porque digo
Lisboa com seu nome de ser e de não-ser
Com seus meandros de espanto insónia e lata
E seu secreto rebrilhar de coisa de teatro
Seu conivente sorrir de intriga e máscara
Enquanto o largo mar a Ocidente se dilata
Lisboa oscilando como uma grande barca
Lisboa cruelmente construída ao longo da sua própria ausência
Digo o nome da cidade
— Digo para ver
As ilhas
I
Navegámos para Oriente —
A longa costa
Era de um verde espesso e sonolento
Um verde imóvel sob o nenhum vento
Até à branca praia cor de rosas
Tocada pelas águas transparentes
Então surgiram as ilhas luminosas
De um azul tão puro e tão violento
Que excedia o fulgor do firmamento
Navegado por garças milagrosas
E extinguiram-se em nós memória e tempo
II
Navegação abstracta
Fito como um peixe o voo segue a rota
Vista de cima tornou-se a terra um mapa
Porém subitamente
Atravessámos do Oriente a grande porta
De safiras azuis no mar luzente
III
À luz do aparecer a madrugada
Iluminava o côncavo de ausentes
Velas a demandar estas paragens
Aqui desceram as âncoras escuras
Daqueles que vieram procurando
O rosto real de todas as figuras
E ousaram — aventura a mais incrível —
Viver a inteireza do possível
IV
«Dolce color d’oriental zafiro»
Dante, Purgatorio, Canto I, terceto 5
Aqui viu o surgir em flor das ilhas
Quem vindo pelo mar desceu ao sul
E o cabo contornou para nascente
Orientando o cortar das negras quilhas
E sob as altas nuvens brancas liras
Os olhos viram verdadeiramente
O doce azul de Oriente e de safiras
V
Ali vimos a veemência do visível
O aparecer total exposto inteiro
E aquilo que nem sequer ousáramos sonhar
Era o verdadeiro
VI
Navegavam sem o mapa que faziam
(Atrás deixando conluios e conversas
Intrigas surdas de bordéis e paços)
Os homens sábios tinham concluído
Que só podia haver o já sabido:
Para a frente era só o inavegável
Sob o clamor de um sol inabitável
Indecifrada escrita de outros astros
No silêncio das zonas nebulosas
Trémula a bússola tacteava espaços
Depois surgiram as costas luminosas
Silêncios e palmares frescor ardente
E o brilho do visível frente a frente
VII
Difícil é saber de frente a tua morte
E não te esperar nunca mais nos espelhos da bruma
Deriva
I
Deslizado silêncio sob alísios
— As velas todas brandamente inchadas —
Brilho de escamas sobre os grandes mares
E a bombordo nas costas avistadas
Sob o clamor de estáticos luares
Um imóvel silêncio de palmares
II
Era a rota do oiro
Porém nos grandes mares
Ou em praias baloiçadas por coqueiros
O espanto nos guiava —
Água escorria de todas as imagens
III
Nus se banharam em grandes praias lisas
Outros se perderam no repentino azul dos temporais
IV
Ele porém dobrou o cabo e não achou a Índia
E o mar o devorou com o instinto de destino que há no mar
V
Dos homens nus e negros contarei
E de como não havendo já connosco
Quem de seu falar algo entendesse
Juntos dançámos pra nos entendermos
VI
Eu vos direi a grande praia branca
E os homens negros e nus que dançavam
P´ra sustentar o céu com as suas lanças
VII
Outros dirão senhor as singraduras
Eu vos direi a praia onde luzia
A primitiva manhã da criação
Eu vos direi a nudez recém-criada
A esquiva doçura a leve rapidez
De homens ainda cor de barro que julgaram
Sermos seus antigos deuses tutelares
Que regressavam
VIII
Vi as águas os cabos vi as ilhas
E o longo baloiçar dos coqueirais
Vi lagunas azuis como safiras
Rápidas aves furtivos animais
Vi prodígios espantos maravilhas
Vi homens nus bailando nos areais
E ouvi o fundo som das suas falas
Que nenhum de nós entendeu mais
Vi ferros e vi setas e vi lanças
Oiro também à flôr das ondas finas
E o diverso fulgor de outros metais
Vi pérolas e conchas e corais
Desertos fontes trémulas campinas
Vi o rosto de Eurydice das neblinas
Vi o frescor das coisas naturais
Só do Preste João não vi sinais
As ordens que levava não cumpri
E assim contando tudo quanto vi
Não sei se tudo errei ou descobri
IX
Cidades e ciladas
Mas também
O pasmo de tão grande arquitectura
As sedas os perfumes a doçura
Das vozes e dos gestos
Os grandes pátios da noite e sua flor
De pânico e sossego
X
Sombrios deuses
Senhores do medo antigo
O sopro como estátuas suspendendo
Na movediça luz das lamparinas
XI
Olhos abertos do navegador
Mudam aqui a luz a sombra a cor
E também faces e gestos se modulam
Segundo elaboradas estranhezas
Outro o recorte da vaga e do penedo
Caudas de dragões seguem os barcos
XII
Cupidez roendo o verde emergir das ilhas a barlavento
Cupidez roendo o rosto nu do encontro
XIII
Canção rente ao nada
No silêncio quieto
Da noite parada
Como quem buscasse
Seu rosto e o errasse
XIV
Através do teu coração passou um barco
Que não pára de seguir sem ti o seu caminho
XV
Inversa navegação
Tédio já sem Tejo
Cinzento hostil dos quartos
Ruas desoladas
Verso a verso
Lisboa anti-pátria da vida
XVI
Há no rei de Chipre
Um certo mistério
Não só o ser grego
Sendo tão assírio
Mas certo sossego
E certo recuo
Entre duas guerras –
Seu corpo de espiga
Coluna de tréguas
Mora em certa pausa
Que nunca encontrei
– Clareza das ilhas
Que tanto busquei
XVII
Estilo manuelino:
Não a nave românica onde a regra
Da semente sobe da terra
Nem o fuste de espiga
Da coluna grega
Mas a flor dos acasos que a errância
Em sua deriva agrega
NOTAS
As ilhas
1. Os poemas I e III são invocações da voz de Camões.
2. O poema VII é um poema sobre Dom Sebastiaõ.
Deriva
3. O Poema IV é uma invocação de Bartolomeu Dias, o maior de todos os navegadores.
4. O Poema V é uma glosa livre da Carta de Pêro Vaz de Caminha.
5. O Poema XIII é uma invocação de Pessoa, que disse pertencer ao número de aqueles portugueses que, depois a descoberta da Índia, ficaram sem emprego.
6. O poema XIV é uma invocação de Jorge de Sena.
7. O poema XV é um poema sobre as diversas Reboleiras de Lisboa, atrozes e sem Tejo.
10 de marzo de 2020
Sophia de Mello Breyner Andresen
Para que ella tuviera un cuello tan fino
para que sus muñecas tuviera un quebrar de tallo
para que sus ojos fueran tan frontales y limpios
para que su columna fuera tan recta
y ella llevara la cabeza tan erguida
con una tan simple claridad sobre la frente
fueron necesarias sucesivas generaciones de esclavos
de cuerpo doblado y gruesas manos pacientes
sirviendo a sucesivas generaciones de príncipes
todavía un poco toscos y groseros
ávidos crueles y fraudulentos
Fue un inmenso desperdicio de personas
para que ella fuera aquella perfección
solitaria exiliada sin destino
☛ Sophia de Mello Breyner Andresen. Retrato de uma princesa desconhecida (escritas.org)
Trad. E. Gutiérrez Miranda 2020
∼
Retrato de uma princesa desconhecida
Para que ela tivesse um pescoço tão fino
Para que os seus pulsos tivessem um quebrar de caule
Para que os seus olhos fossem tão frontais e limpos
Para que a sua espinha fosse tão direita
E ela usasse a cabeça tão erguida
Com uma tão simples claridade sobre a testa
Foram necessárias sucessivas gerações de escravos
De corpo dobrado e grossas mãos pacientes
Servindo sucessivas gerações de príncipes
Ainda um pouco toscos e grosseiros
Ávidos cruéis e fraudulentos
Foi um imenso desperdiçar de gente
Para que ela fosse aquela perfeição
Solitária exilada sem destino
16 de febrero de 2020
Sophia de Mello Breyner Andresen
El poema me llevará en el tiempo
cuando yo ya no sea yo
y transitaré sola
entre las manos de quien lee
El poema que alguien dirá
a los sembrados
Su paso se confundirá
con el rumor del mar con el pasar del viento
El poema habitará
el espacio más concreto y más atento
En el aire claro de las tardes transparentes
sus sílabas redondas
(Oh antiguas oh largas
eternas tardes lisas)
Aunque yo muera el poema encontrará
una playa donde romper sus olas
Y entre cuatro paredes densas
de honda y devorada soledad
alguien su propio ser confundirá
con el poema en el tiempo
☛ Sophia de Mello Breyner Andresen. O poema (escritas.org)
Trad. E. Gutiérrez Miranda 2020
∼
O poema
O poema me levará no tempo
Quando eu já não for eu
E passarei sozinha
Entre as mãos de quem lê
O poema alguém o dirá
Às searas
Sua passagem se confundirá
Com o rumor do mar com o passar do vento
O poema habitará
O espaço mais concreto e mais atento
No ar claro nas tardes transparentes
Suas sílabas redondas
(Ó antigas ó longas
Eternas tardes lisas)
Mesmo que eu morra o poema encontrará
Uma praia onde quebrar as suas ondas
E entre quatro paredes densas
De funda e devorada solidão
Alguém seu próprio ser confundirá
Com o poema no tempo
12 de febrero de 2020
Sophia de Mello Breyner Andresen
Para atravesar contigo el desierto del mundo
para enfrentar juntos el terror de la muerte
para ver la verdad para perder el miedo
al lado de tus pasos caminé
Por ti dejé mi reino mi secreto
mi rápida noche mi silencio
mi perla redonda y su oriente
mi espejo mi vida mi imagen
y abandoné los jardines del paraíso
Aquí fuera a la luz sin el velo del día duro
sin los espejos vi que estaba desnuda
y el descampado se llamaba tiempo
Entonces con tus gestos me vestiste
y aprendí a vivir a pleno viento
☛ Sophia de Mello Breyner Andresen. Para atravessar contigo o deserto do mundo (escritas.org)
Trad. E. Gutiérrez Miranda 2020
∼
Para atravessar contigo o deserto do mundo
Para atravessar contigo o deserto do mundo
Para enfrentarmos juntos o terror da morte
Para ver a verdade para perder o medo
Ao lado dos teus passos caminhei
Por ti deixei meu reino meu segredo
Minha rápida noite meu silêncio
Minha pérola redonda e seu oriente
Meu espelho minha vida minha imagem
E abandonei os jardins do paraíso
Cá fora à luz sem véu do dia duro
Sem os espelhos vi que estava nua
E ao descampado se chamava tempo
Por isso com teus gestos me vestiste
E aprendi a viver em pleno vento