Cuidado, poeta
Cuidado, poeta: el tiempo hincha el alma.
Después de un cierto número de páginas
ya no hay ángeles entre las líneas.
Y hasta la lucidez, esa moderna,
también se gasta, como las monedas.
Tener qué decir es juego arriesgado;
no se resuelve en un lance de dados.
No basta con la precisión del gesto.
El más felino gesto es casi nada
sin la existencia en lastre, esa cansada,
con su textura demasiado densa
para traspasar la tímida criba
de la pálida poesía, esa antigua.
El diccionario es grueso; el tiempo, corto.
Cuidado: Todo silencio es poco.
☛ Paulo Henriques Britto. Cuidado, poeta (nsantand.wordpress.com)
Trad. E. Gutiérrez Miranda 2016
∼
Cuidado, poeta
Cuidado, poeta: o tempo engorda a alma.
Depois de um certo número de páginas
anjos não pousam mais nas entrelinhas.
E até a lucidez, essa moderna,
também se gasta, como qualquer moeda.
O ter o que dizer é jogo arriscado,
não se resolve com um só lance de dados.
Não basta a precisão do gesto apenas.
O gesto mais felino é quase nada
sem o lastro da existência, essa cansada,
com sua textura por demais espessa
pra traspassar a tímida peneira
da pálida poesia, essa antiga.
O tempo é escasso. O dicionário é gordo.
Cuidado: Todo silêncio é pouco.
De tal manera en el tiempo
de tal manera en el tiempo si es que se engañan de tal manera
siempre se engañan en cualquier cosa se engañan
en el poco tiempo que tienen para morir
de tal manera se engañan en las palabras que se engañan
en la cabeza que tienen
que tienen poca
y por eso cuando meten los dedos en la materia
se ve que la materia no estaba aún madura
¿qué prisa es esa? es la de que ya les huya enero y estén aún
en septiembre u octubre
¿de qué les valen las flores de la estación si cambian
rosas por margaritas silvestres?
de tal manera los aromas en las narinas de los búfalos
y las mariposas de plata se posan
apenas en nombres vagos no en corolas feroces
en las primaveras con grandes espacios entre palabras
¿pero qué buscan? ¿nombres?
¿apenas nombres entre tantos desastres?
yo no sé, yo tiemblo de dolor apenas
ante los nombres no vistos y tan aspirados que apetezca
morir por un nombre o dos o tres
juntos, exactos, repetidos,
como exactamente en pleno trance loco
entre las flores de los nombres como:
diccionario hoja tras hoja,
y aun así es como una especie de miedo,
con un temblor en el fondo de nuestra edad
que vamos a ver dónde están las personas que han huido
de nuestra vida, y cuándo fue que los tocamos,
o en la camisa o en el cabello o al azar en los dedos,
y qué nombres eran los nombres de ellos entre
todos los nombres de la tierra,
y cuándo fue: si fue en el descubrimiento
o en los fines de mes o
en medio de una tarea leve como peinarse,
o resucitar en plena luz por
primera vez
o por última vez, justo antes de salir de las tinieblas
hacia las grandes danzas entre el aire y el agua,
sal ahora: y corta el cordón,
y entre sangre, ojos cerrados, abre toda la boca,
y respira mucho hasta casi caer borracho o loco
por la voz: el nombre y sobre todo nombre a nombre
cada cosa alrededor hasta que lo alcance
la ciencia de todos los nombres,
cosa a cosa de la tierra al final tan pequeña
que incluso él la domina,
en el dominio de los nombres,
y entonces lo suspende todo con miedo a que acabe allí con un solo nombre
el múltiple mundo matricial,
el mundo de las madres locas
☛ Herberto Helder. De tal maneira no tempo... (folhadepoesia.blogspot.com)
Trad. E. Gutiérrez Miranda 2016
∼
De tal maneira no tempo
de tal maneira no tempo se é que se enganam de tal maneira
sempre se enganam em qualquer coisa enganam-se
no tempo que pouco têm para morrer —
de tal maneira se enganam nas palavras que se enganam
na cabeça que têm
que a têm pouca —
e por isso quando metem os dedos na matéria
vê-se que a matéria não estava madura ainda —
que pressa é essa? é a de já lhes fugir janeiro e estarem ainda
em setembro ou outubro —
de que lhes valem as flores da época se trocam
rosas por margaridas silvestres?
de tal maneira os aromas nas narinas dos búfalos
e as borboletas de prata pousam
apenas em nomes vagos não em corolas ferozes
nas primaveras com grandes espaços entre palavras —
mas que procuram eles? nomes?
apenas nomes entre tantos desastres?
eu não sei, eu tremo de dor apenas
perante os nomes não vistos e aspirados tanto que apeteça
morrer por um nome ou dois ou três
juntos, exactos, repetidos,
como exactamente em pleno transe louco
entre as flores dos nomes como:
dicionário folha atrás de folha,
e mesmo assim é como uma espécie de medo,
com um tremor no fundo da nossa idade
que vamos ver onde estão as pessoas que fugiram
da nossa vida, e quando foi que lhes tocámos,
ou na camisa ou no cabelo ou ao acaso nos dedos,
e que nomes eram os nomes deles entre
todos os nomes da terra,
e quando foi: se foi na descoberta
ou nos fins dos meses ou
a meio de uma tarefa leve como pentear-se,
ou ressuscitar em plena luz pela
primeira vez
ou pela última vez, logo antes de sair das trevas
para as grandes danças entre o ar e a água,
sai agora: e corta o cordão,
e entre sangue, olhos fechados, abre a boca toda,
e respira muito quase até cair bêbedo ou louco
pela voz: o nome e sobretudo nome a nome
cada coisa em torno até que o alcance
a ciência dos nomes todos,
coisa a coisa da terra afinal tão pequena
que mesmo ele a domina,
no domínio dos nomes,
e então suspende tudo com medo que ali acabe com um só nome
o múltiplo mundo matricial,
o mundo das mães loucas
Bicicleta
Allá va la bicicleta del poeta en dirección
al símbolo, en un día de verano
ejemplar. De pulmones en la espalda y boca
al aire, el poeta patilargo le da a la pata
en los pedales. Un gran recuerdo, las señales
de días sobrenaturales y la historia
secreta de la bicicleta. El símbolo es sencillo.
Los émbolos del corazón al ritmo de los pedales,
allá va el poeta en dirección a sus
señales. Le da a la pata
como los otros animales.
El sol es blanco, las flores legítimas, el amor
confuso. La vida es para siempre tenebrosa.
Entre las rimas y el sudor, aparece y des
aparece una rosa. En el día de verano,
violenta, la fantasía olvida. Entre
el nacimiento y la muerte, el movimiento de la rosa florece
sabiamente. Y la bicicleta se espacia
del milagro. El poeta aprieta el manillar y derrapa
en el instante de la gracia.
De pulmones a la espalda, la vida es para siempre
tenebrosa. La pata del poeta
apenas osa ahora pedalear. En mitad del aire
se distrae la flor perdida. La vida es corta.
Puta vida subdesarrollada.
La boca del poeta recorre los puntos cardinales.
El sol es blanco, el campo plano, la muerte
cierta. No hay sombra de señales.
Y el poeta le da a la pata como los otros animales.
Si la noche cae ahora sobre la rosa pasada,
y el día de verano se recoge
a su nada, ¿y la única dirección es la propia noche
hallada? De pulmones a la espalda, la vida
es tenebrosa. Muerte es transfiguración,
por la imagen de una rosa. Y el poeta patilargo
de rosa interior le da a la pata en los pedales
de la confusión del amor.
Por la noche secreta de los caminos iguales,
el poeta le da a la pata como los otros animales.
Si el sur es hacia atrás y el norte es hacia un lado,
es para siempre la muerte.
Agarrado al manillar y de pulmones a la espalda
como un neumático pinchado,
el poeta pedalea el corazón transfigurado.
En el recuerdo más antiguo la dirección de la muerte
es la misma que la del amor. Y el poeta,
al final más mortal que los otros animales,
le da a la pata en los pedales hacia un verano interior.
☛ Herberto Helder. Bicicleta (geocaching.com)
Trad. E. Gutiérrez Miranda 2016
∼
Bicicleta
Lá vai a bicicleta do poeta em direcção
ao símbolo, por um dia de verão
exemplar. De pulmões às costas e bico
no ar, o poeta pernalta dá à pata
nos pedais. Uma grande memória, os sinais
dos dias sobrenaturais e a história
secreta da bicicleta. O símbolo é simples.
Os êmbolos do coração ao ritmo dos pedais –
lá vai o poeta em direcção aos seus
sinais. Dá à pata
como os outros animais.
O sol é branco, as flores legítimas, o amor
confuso. A vida é para sempre tenebrosa.
Entre as rimas e o suor, aparece e desaparece
uma rosa. No dia de verão,
violenta, a fantasia esquece. Entre
o nascimento e a morte, o movimento da rosa floresce
sabiamente. E a bicicleta ultrapassa
o milagre. O poeta aperta o volante e derrapa
no instante da graça.
De pulmões às costas, a vida é para sempre
tenebrosa. A pata do poeta
mal ousa pedalar. No meio do ar
distrai-se a flor perdida. A vida é curta.
Puta de vida subdesenvolvida.
O bico do poeta corre os pontos cardeais.
O sol é branco, o campo plano, a morte
certa. Não há sombra de sinais.
E o poeta dá à pata como os outros animais.
Se a noite cai agora sobre a rosa passada,
e o dia de verão se recolhe
ao seu nada, e a única direcção é a própria noite
achada? De pulmões às costas, a vida
é tenebrosa. Morte é transfiguração,
pela imagem de uma rosa. E o poeta pernalta
de rosa interior dá à pata nos pedais
da confusão do amor.
Pela noite secreta dos caminhos iguais,
O poeta dá à pata como os outros animais.
Se o sul é para trás e o norte é para o lado,
é para sempre a morte.
Agarrado ao volante e pulmões às costas
como um pneu furado,
o poeta pedala o coração transfigurado.
Na memória mais antiga a direcção da morte
é a mesma do amor. E o poeta,
afinal mais mortal do que os outros animais,
dá à pata nos pedais para um verão interior.
me destropiezo y me yergo,
y, ergo,
vuelvo a excavar sin motivo,
cultivo
una utopía en tu pelo,
revelo
tu resplandor más oculto,
sepulto
mis perversiones contigo,
predigo
que he de volver a estar cuerdo,
recuerdo
que no habrá sol más profundo,
me hundo
en una nube de sarro,
desbarro
donde recaigo y tropiezo
y empiezo
otro poema sin hilo,
vacilo
ante el verdor de tu loto,
rebroto
y entre estas algas arraigo,
y caigo.
egm. 2016
me llama, dice:
Ve junto a ella;
sabes bien donde,
junto a la arena.
Le digo: Sigue
vuelo, agorera;
vete a graznar
a las bateas,
que aquí la roca
es dura y seca
y las borrascas
no son tan recias.
egm. 2016
Del deseo
¿Quién eres? Pregunté al deseo.
Respondió: Lava. Después polvo. Después nada.
I
Porque hay deseo en mí, es todo centelleo.
Antes, lo cotidiano era un pensar alturas
buscando a Aquel Otro decantado,
sordo a mi humano latido.
Viscosidad y sudor, pues nunca se hacían.
Hoy, de carne y hueso, laborioso, lascivo
tomas mi cuerpo. Y qué descanso me das
después de las luchas. Soñé peñascos
cuando tenía el jardín aquí al lado.
Pensé subidas donde no había rastros.
Extasiada, follo contigo
en vez de gemir ante la nada.
II
Verte. Tocarte. Qué fulgor de máscaras.
Qué dibujos y rictus en tu cara
como vehementes frisos en alfombras antiguas.
Que sombrío te vuelves si repito
el sinuoso camino que persigo: un deseo
sin dueño, un adorarte vívido pero libre.
Y qué oscura me hago cuando muerdes de mí
palabras y residuos. Me dan hambres,
agonías de grandes espesuras, empañadas lunas,
cuchillos, tempestad. Verte. Tocarte.
Cordura.
Crueldad.
III
Pegado a tu boca mi desorden.
Mi vasto querer.
Lo incomponible haciéndose orden.
Pegada a tu boca, pero descomedida,
ardua,
constructor de ilusiones te inspecciono ávida
como si fueras a morir pegado a mi boca.
Como si fuera a nacer
y tú fueras el día magnánimo,
yo te sorbo extremada a la luz del amanecer.
IV
Si yo dijese que he visto un pájaro
sobre tu sexo, ¿deberías creerlo?
Y si no fuese verdad, en nada cambiará el Universo.
Si yo dijese que el deseo es Eternidad
porque el instante arde interminable,
¿deberías creerlo? Y si no fuese verdad,
tantos lo han dicho que tal vez pueda ser.
En el deseo nos vienen pedanterías, adornos,
impudicia, rubor. Y ahora digo que hay un pájaro
volando sobre el Tajo. ¿Por qué no puedo
motear de inocencia y poesía,
huesos, sangre, carne, el ahora
y todo eso en nosotros que se hará disforme?
V
Existe la noche, y existe la brea.
Noche es el velado corazón de Dios,
ese que por pudor ya nunca busco.
Brea es cuando tú te alejas o dices
que viajas, y un sol de hielo
me petrifica la cara y me desobliga
de fidelidad y de conjura. El deseo
ese de la carne, a mí no me da miedo.
Así como me vino, tampoco me avasalla.
¿Sabes por qué? Luché con Aquel.
Y de Él tampoco fui lacaya.
VI
Aquel Otro no veía mi mucha amplitud.
Nada LE bastaba. Ni ígneas canciones.
Y ahora vana, te parezco soberbia, magnífica,
y follas como quien muere la última conquista
y ardes como deseé arder de santidad.
(Y hay luz en tu carne y tú palpitas).
Ay, ¿por qué me veo vasta e inflexible
deseando un deseo colindante
a un Hambre airada y obsesiva?
VII
Recuerda que hay un querer doloroso
y de hastío al que llaman amor.
Y otro de tulipas y de espejos,
licencioso, indigno, al que llaman deseo.
Tiene el caminar un descamino, un arrastrarse
en dirección a los vientos, a los azotes
y un único extraordinario torbellino.
¿Por qué me quieres siempre en los espejos,
en aquel descaminar, en el polvo de los imposibles
si solo me quiero viva en tus venas?
VIII
Si te ausentas hay paredes en mí.
Frialdad de calles duras
y un desvanecimiento trémulo de helechos.
Entonces ¿me amas? comienzas a preguntar.
Y yo repito que hay paredes, frialdad,
hay movimientos, y aun así no hay llama.
DESEO es un Todo lustroso de caricias,
una boca sin forma, en Caracol de Fuego.
DESEO es una palabra con la viveza de la sangre
y otra con la ferocidad de Un solo Amante.
DESEO es Otro. Vorágine que me habita.
IX
¿Y por qué habrías de querer mi alma
en tu cama?
Dije palabras líquidas, deleitosas, ásperas,
obscenas, porque era así como nos gustaba.
Pero no mentí gozo placer lascivia,
ni omití que el alma está más allá, buscando
a Aquel Otro. Y te repito: ¿por qué habrías
de querer mi alma en tu cama?
Retírate del recuerdo de coitos y aciertos.
O tiéntame de nuevo. Oblígame.
X
Lates como si fueran de carne las mariposas.
¿Y qué viene a ser eso? preguntas.
Digo que así tiene que empezar mi poema.
Entonces te quejas de que nunca estoy contigo,
que de improviso lanzo versos al aire
o hablo de los pinos escoceses, aquellos
que a Talleyrand le gustaba cuidar.
O incluso cuando grito o desfallezco
adivinas sonrisas, códigos, intrigas,
dices que debo tenerlos en mis reversos.
Pues puede ser.
Para pensar el Otro, yo deliro o verseo.
PensarLO es gozo. Entonces ¿no lo sabes? INCORPÓREO ES EL DESEO.
☛ Hilda Hilst. Do desejo. Obra poética reunida (aulasdathaisunitau.files.wordpress.com, pdf)
Trad. E. Gutiérrez Miranda 2016
∼
Do desejo
Quem és? Perguntei ao desejo.
Respondeu: lava. Depois pó. Depois nada.
I
Porque há desejo em mim, é tudo cintilância.
Antes, o cotidiano era um pensar alturas
Buscando Aquele Outro decantado
Surdo à minha humana ladradura.
Visgo e suor, pois nunca se faziam.
Hoje, de carne e osso, laborioso, lascivo
Tomas-me o corpo. E que descanso me dás
Depois das lidas. Sonhei penhascos
Quando havia o jardim aqui ao lado.
Pensei subidas onde não havia rastros.
Extasiada, fodo contigo
Ao invés de ganir diante do Nada.
II
Ver-te. Tocar-te. Que fulgor de máscaras.
Que desenhos e rictus na tua cara
Como os frisos veementes dos tapetes antigos.
Que sombrio te tornas se repito
O sinuoso caminho que persigo: um desejo
Sem dono, um adorar-te vívido mas livre.
E que escura me faço se abocanhas de mim
Palavras e resíduos. Me vêm fomes
Agonias de grandes espessuras, embaçadas luas
Facas, tempestade. Ver-te. Tocar-te.
Cordura.
Crueldade.
III
Colada à tua boca a minha desordem.
O meu vasto querer.
O incompossível se fazendo ordem.
Colada à tua boca, mas descomedida
Árdua
Construtor de ilusões examino-te sôfrega
Como se fosses morrer colado à minha boca.
Como se fosse nascer
E tu fosses o dia magnânimo
Eu te sorvo extremada à luz do amanhecer.
IV
Se eu disser que vi um pássaro
Sobre o teu sexo, deverias crer?
E se não for verdade, em nada mudará o Universo.
Se eu disser que o desejo é Eternidade
Porque o instante arde interminável
Deverias crer? E se não for verdade
Tantos o disseram que talvez possa ser.
No desejo nos vêm sofomanias, adornos
Impudência, pejo. E agora digo que há um pássaro
Voando sobre o Tejo. Por que não posso
Pontilhar de inocência e poesia
Ossos, sangue, carne, o agora
E tudo isso em nós que se fará disforme?
V
Existe a noite, e existe o breu.
Noite é o velado coração de Deus
Esse que por pudor não mais procuro.
Breu é quando tu te afastas ou dizes
Que viajas, e um sol de gelo
Petrifica-me a cara e desobriga-me
De fidelidade e de conjura. O desejo
Esse da carne, a mim não me faz medo.
Assim como me veio, também não me avassala.
Sabes por quê? Lutei com Aquele.
E dele também não fui lacaia.
VI
Aquele Outro não via minha muita amplidão.
Nada LHE bastava. Nem ígneas cantigas.
E agora vã, te pareço soberba, magnífica
E fodes como quem morre a última conquista
E ardes como desejei arder de santidade.
(E há luz na tua carne e tu palpitas.)
Ah, porque me vejo vasta e inflexível
Desejando um desejo vizinhante
De uma Fome irada e obsessiva?
VII
Lembra-te que há um querer doloroso
E de fastio a que chamam de amor.
E outro de tulipas e de espelhos
Licencioso, indigno, a que chamam desejo.
Há o caminhar um descaminho, um arrastar-se
Em direção aos ventos, aos açoites
E um único extraordinário turbilhão.
Porque me queres sempre nos espelhos
Naquele descaminhar, no pó dos impossíveis
Se só me quero viva nas tuas veias?
VIII
Se te ausentas há paredes em mim.
Friez de ruas duras
E um desvanecimento trêmulo de avencas.
Então me amas? te pões a perguntar.
E eu repito que há paredes, friez
Há ,olimentos, e nem por isso há chama.
DESEJO é um Todo lustroso de carícias
Uma boca sem forma, em Caracol de Fogo.
DESEJO é uma palavra com a vivez do sangue
E outra com a ferocidade de Um só Amante.
DESEJO é Outro. Voragem que me habita.
IX
E por que haverias de querer minha alma
Na tua cama?
Disse palavras líquidas, deleitosas, ásperas
Obscenas, porque era assim que gostávamos.
Mas não menti gozo prazer lascívia
Nem omiti que a alma está além, buscando
Aquele Outro. E te repito: por que haverias
De querer minha alma na tua cama?
Jubila-te da memória de coitos e acertos.
Ou tenta-me de novo. Obriga-me.
X
Pulsas como se fossem de carne as borboletas.
E o que vem a ser isso? perguntas.
Digo que assim há de começar o meu poema.
Então te queixas que nunca estou contigo
Que de improviso lanço versos ao ar
Ou falo de pinheiros escoceses, aqueles
Que apetecia a Talleyrand cuidar.
Ou ainda quando grito ou desfaleço
Advinhas sorrisos, códigos, conluios
Dizes que os devo ter nos meus avessos.
Pois pode ser.
Para pensar o Outro, eu deliro ou versejo.
Pensá-LO é gozo. Então não sabes? INCORPÓREO É O DESEJO.
La hermana gemela de Elvis
Are you lonesome tonight? Do you miss me tonight?
Elvis está vivo y es mujer: Madonna
En el convento, oigan,
cuido el huerto,
veo crecer las cosas,
rezo por el alma inmortal
del rock 'n' roll.
Me llaman
Hermana Presley aquí.
La Madre Superiora
cuenta que muevo las caderas
igual que mi hermano.
El canto gregoriano
se desliza sobre la hierba,
Pascha nostrum immolatus est…
Llevo un hábito sencillo
de tonos oscuros,
una toca con el ribete
de novicia, un rosario,
una cadena con llaves
y un par de buenos y robustos
zapatos de gamuza azul.
Pienso en ello como
si esto fuera Graceland,
una tierra de gracia.
Trae mi vieja sonrisa lenta y ladeada
de vuelta a mi cara.
Señor.
Estoy con vida y bien.
Hace ya tiempo que caminé
por Lonely Street
hacia el Heartbreak Hotel.
Nota. Traduzco 'y’all', en el primer verso, por 'oigan'; se trata de un equivalente del pronombre vosotros propio del sur de Estados Unidos. En la última estrofa 'Señor' es la traducción para 'Lawdy', una forma de Lord, aunque aquí se hace referencia a Lawdy Miss Clawdy, canción de Lloyd Price que Elvis cantó en 1956. 'Lonely Street' es parte de la letra de Heartbreak Hotel: Down at the end of Lonely Street at Heartbreak Hotel. La 'sonrisa lenta y ladeada' ('my trademark slow lopsided smile' en el original) es “marca registrada” de Elvis. Y, por supuesto, 'zapatos de gamuza azul' es como se tradujo en su momento el título de la canción de Carl Perkins Blue Suede Shoes en la versión del grupo mexicano Teen Tops. Para más referencias en este poema, en inglés, seguir el enlace de abajo.
☛ Carol Ann Duffy. Elvis's Twin Sister (worldswiferchk.weebly.com)
Trad. E. Gutiérrez Miranda 2016
∼
Elvis's Twin Sister
Are you lonesome tonight? Do you miss me tonight?
Elvis is alive and she’s female: Madonna
In the convent, y’all
I tend the gardens,
watch things grow,
pray for the immortal soul
of rock ‘n’ roll
They call me
Sister Presley here.
The Reverend Mother
digs the way I move my hips
just like my brother
Gregorian chant
drifts out across the herbs,
Pascha nostrum immolatus est…
I wear a simple habit,
darkish hues,
a wimple with novice-sewn
lace band, a rosary,
a chain of keys,
a pair of good and sturdy
blue suede shoes.
I think of it
as Graceland here,
a land of grace.
It puts my trademark slow lopsided smile
back on my face
Lawdy.
I’m alive and well.
Long time since I walked
down Lonely Street
towards Heartbreak Hotel.
El iceberg imaginario
Preferimos el iceberg al barco,
aunque signifique el final del viaje.
Aunque él sea inmóvil roca nublada
y todo el mar movible mármol.
Preferimos el iceberg al barco;
preferimos este llano de hielo
que respira, aunque las velas del barco
se hayan desplomado sobre el mar
como el hielo al que no diluye el agua.
Oh solemne, flotante campo,
¿sabes que el iceberg descansa en ti
y puede, al despertar, pacer sobre tus hielos?
Por esta escena un marino daría
sus ojos. Olvidando el barco. Emerge
el iceberg y se hunde de nuevo;
corrigen sus cristalinos pináculos
las elípticas en el cielo.
En esta escena recorrer las tablas
es ingenua retórica. El telón
es tan leve que sube en las finísimas
cuerdas que el etéreo hielo retuerce.
Las agudezas de estas blancas cimas
fintan al sol. Macizo, el iceberg ocupa
un cambiante escenario donde espera y observa.
Talla el iceberg sus facetas desde dentro.
Como las joyas de un sarcófago
se guardan eternamente y se adornan
solo a sí mismas, quizá así los hielos
que nos sorprenden yazgan sobre el mar.
¡Adiós, adiós! El barco aproa hacia
donde las olas ceden a otras olas
y las nubes corren cielos más cálidos.
Los icebergs estimulan al alma
a verlos (siendo ambos autoconstruidos
de elementos poco visibles)
así: corpóreos, puros, firmes e indivisibles.
☛ Elizabeth Bishop. The Imaginary Iceberg (poemhunter.com)
Trad. E. Gutiérrez Miranda 2016
∼
The Imaginary Iceberg
We'd rather have the iceberg than the ship,
although it meant the end of travel.
Although it stood stock-still like cloudy rock
and all the sea were moving marble.
We'd rather have the iceberg than the ship;
we'd rather own this breathing plain of snow
though the ship's sails were laid upon the sea
as the snow lies undissolved upon the water.
O solemn, floating field,
are you aware an iceberg takes repose
with you, and when it wakes may pasture on your snows?
This is a scene a sailor'd give his eyes for.
The ship's ignored. The iceberg rises
and sinks again; its glassy pinnacles
correct elliptics in the sky.
This is a scene where he who treads the boards
is artlessly rhetorical. The curtain
is light enough to rise on finest ropes
that airy twists of snow provide.
The wits of these white peaks
spar with the sun. Its weight the iceberg dares
upon a shifting stage and stands and stares.
The iceberg cuts its facets from within.
Like jewelry from a grave
it saves itself perpetually and adorns
only itself, perhaps the snows
which so surprise us lying on the sea.
Good-bye, we say, good-bye, the ship steers off
where waves give in to one another's waves
and clouds run in a warmer sky.
Icebergs behoove the soul
(both being self-made from elements least visible)
to see them so: fleshed, fair, erected indivisible.
a
nunca ha habido
ni
lo habrá
no ha mirado
ni
verá
nunca ha oído
y
nunca oirá
nada ha hallado
ni
hallará
b
nunca ha hablado
ni
hablará
no ha venido
ni
vendrá
nunca ha estado
ni
estará
nada ha habido
y
nada habrá
c
nunca ha ido
y
nunca irá
no ha andado
ni
andará
nunca ha ardido
ni
arderá
nada ha hablado
ni
hablará
d
nunca ha amado
ni
amará
no ha querido
ni
querrá
nunca ha atado
ni
atará
nada ha ido
y
nada irá
e
nunca ha sido
ni
será
no se ha alzado
ni
alzará
nunca ha asido
ni
asirá
nada ha amado
ni
amará
f
nunca ha hallado
ni
hallará
no ha tenido
ni
tendrá
nunca ha dado
ni
dará
nada ha sido
ni
será
egm. 2016
Finge. La esfinge finge
tener la respuesta al enigma; pero
ella también la ignora.
egm. 2016