23 de julio de 2016

Mário Cesariny de Vasconcelos

El navío de espejos

El navío de espejos
no navega, cabalga

Su mar es la selva
que le sirve de nivel

Al crepúsculo espeja
sol y luna en los flancos

(Por eso el tiempo gusta
de acostarse con él)

Los armadores no aman
su ruta clara

(Vista del movimiento
se diría que para)

Cuando llega a la ciudad
ningún muelle lo abriga

(Su bodega no trae nada
nada lleva a la partida)

Voces y aire pesado
es todo lo que transporta

(Y en el mástil reflejado
una especie de puerta)

Sus diez mil capitanes
tienen el mismo rostro

(La misma faja oscura
el mismo grado y puesto)

Cuando uno se subleva
hay diez mil insurrectos

(Como los ojos de la mosca
reflejan los objetos)

Y cuando uno de ellos hala
el cuerpo sobre los mástiles
y escruta el mar al fondo

Toda la nave cabalga
(como en el espacio los astros)

Del principio del mundo
hasta el fin del mundo



Mário Cesariny de Vasconcelos. O navio de espelhos (archive.org)

Trad. E. Gutiérrez Miranda 2016


                    ∼

O navio de espelhos

O navio de espelhos
não navega, cavalga

Seu mar é a floresta
que lhe serve de nível

Ao crepúsculo espelha
sol e lua nos flancos

(Por isso o tempo gosta
de deitar-se com ele)

Os armadores não amam
a sua rota clara

(Vista do movimento
dir-se-ia que pára)

Quando chega à cidade
nenhum cais o abriga

(O seu porão traz nada
nada leva à partida)

Vozes e ar pesado
é tudo o que transporta

(E no mastro espelhado
uma espécie de porta)

Seus dez mil capitães
têm o mesmo rosto

(A mesma cinta escura
o mesmo grau e posto)

Quando um se revolta
há dez mil insurrectos

(Como os olhos da mosca
reflectem os objectos)

E quando um deles ala
o corpo sobre os mastros
e escruta o mar do fundo

Toda a nave cavalga
(como no espaço os astros)

Do princípio do mundo
até ao fim do mundo


☛ PyoZ ☚

20 de julio de 2016

Carlos Drummond de Andrade

El miedo

En realidad tenemos miedo.
Nacemos a oscuras.
Las existencias son pocas;
cartero, dictador, soldado.
Nuestro destino, incompleto.

Y fuimos educados para el miedo.
Olemos flores de miedo.
Vestimos telas de miedo.
De miedo, ríos púrpuras
vadeamos.

Somos apenas hombres y la naturaleza
nos ha traicionado.
Hay árboles, hay fábricas,
enfermedades galopantes, hambres.

Nos refugiamos en el amor,
ese célebre sentimiento,
y el amor no vino: llovía,
ventaba, hacía frío en Sao Paulo.

Hacía frío en Sao Paulo…
Nevaba.
El miedo, con su capa,
nos encubre y nos acuna.

Me quedé con miedo de ti,
mi compañero moreno.
De nosotros, de vosotros, y de todo.
Tengo miedo del honor.

Así nos hacen burgueses.
Nuestro camino: trazado.
¿Por qué morir en conjunto?
¿Y si todos viviéramos?

Ven, armonía del miedo,
Ven, oh terror de los caminos,
espanto en la noche, recelo
de aguas contaminadas. Muletas

del hombre solo. Ayudadnos,
lentos poderes del láudano.
Hasta la canción medrosa
se marcha, transita y se calla.

Haremos casas de miedo,
duros ladrillos de miedo,
medrosos tallos, surtidores,
calles solo de miedo, y calma.

Y con alas de prudencia,
con resplandores cobardes,
alcanzaremos la cumbre
de nuestra cauta subida.

El miedo con su física
produce mucho: carceleros,
edificios, escritores,
este poema, otras vidas.

Tengamos el mayor temor.
Los más viejos lo entienden.
El miedo los ha cristalizado.
Estatuas sabias, adiós.

Adiós: vamos hacia adelante,
reculando con ojos encendidos.
Nuestros hijos tan felices…
fieles herederos del miedo,

ahora pueblan la ciudad.
Después de la ciudad, el mundo.
Después del mundo, las estrellas,
bailando la danza del miedo.



Carlos Drummond de
Andrade. O medo (pensador.com)

Trad. E. Gutiérrez Miranda 2016




                    ∼

O medo

Em verdade temos medo.
Nascemos escuro.
As existências são poucas:
Carteiro, ditador, soldado.
Nosso destino, incompleto.

E fomos educados para o medo.
Cheiramos flores de medo.
Vestimos panos de medo.
De medo, vermelhos rios
vadeamos.

Somos apenas uns homens
e a natureza traiu-nos.
Há as árvores, as fábricas,
Doenças galopantes, fomes.

Refugiamo-nos no amor,
este célebre sentimento,
e o amor faltou: chovia,
ventava, fazia frio em São Paulo.

Fazia frio em São Paulo…
Nevava.
O medo, com sua capa,
nos dissimula e nos berça.

Fiquei com medo de ti,
meu companheiro moreno,
De nós, de vós: e de tudo.
Estou com medo da honra.

Assim nos criam burgueses,
Nosso caminho: traçado.
Por que morrer em conjunto?
E se todos nós vivêssemos?

Vem, harmonia do medo,
vem, ó terror das estradas,
susto na noite, receio
de águas poluídas. Muletas

do homem só. Ajudai-nos,
lentos poderes do láudano.
Até a canção medrosa
se parte, se transe e cala-se.

Faremos casas de medo,
duros tijolos de medo,
medrosos caules, repuxos,
ruas só de medo e calma.

E com asas de prudência,
com resplendores covardes,
atingiremos o cimo
de nossa cauta subida.

O medo, com sua física,
tanto produz: carcereiros,
edifícios, escritores,
este poema; outras vidas.

Tenhamos o maior pavor,
Os mais velhos compreendem.
O medo cristalizou-os.
Estátuas sábias, adeus.

Adeus: vamos para a frente,
recuando de olhos acesos.
Nossos filhos tão felizes…
Fiéis herdeiros do medo,

eles povoam a cidade.
Depois da cidade, o mundo.
Depois do mundo, as estrelas,
dançando o baile do medo.


☛ PyoZ ☚

16 de julio de 2016

Guindas



Brindo, mierda, brindo
por tu jodida sonrisa de ángel
en mi puto cielo.

egm. 2016

☛ PyoZ ☚

14 de julio de 2016

Sinéad Morrissey

Migraña

Y aún sucede otra vez:
hay vándalos sueltos con afiladísimos cuchillos
en la sala de los tapices. Escenas tan bellas
como las blanqueadas nubes de este día
y la conmoción de floraciones púrpura
al otro lado del descampado

que parece bruscamente maltrecho,
apuñalado por la espalda, de modo
que surgen al azar una docena de brillantes agujeros
del tamaño de alfileres. Y después se ensanchan.
Pronto ni siquiera la hierba ha sido segada
ni el tojo cortado.

Ya no puedo ver tu cara.
En pie con las mangas caídas
y el encaje oculto, he renunciado
a toda esperanza de lo que estaba entero…
el mono al lado del naranjo,
el ruiseñor despedazado.



Sinéad Morrissey. Migraine (longhousepoetry.blogspot.com)

Trad. E. Gutiérrez Miranda 2016


                    ∼

Migraine

And it's happening yet again:
vandals set loose in the tapestry room
with pin-sharp knives. Such lovely scenes
as this day's scrubbed-white clouds
and shock of scarlet blooms
across the wasteground

looking abruptly damaged —
stabbed-through from the back
so that a dozen shining pin-sized
holes appear at random. Then widen.
Soon even the grass has been unpicked,
the gorse hacked open.

I can no longer see your face.
Posed in unravelling sleeves
and disappearing lace,
I have given up all hope for what was whole —
the monkey under the orange tree,
the tatterdemalion nightingale.


☛ PyoZ ☚

11 de julio de 2016

La actual evolución del clima



Nuestro muy refinado y elegante
sesgo de la belleza primitiva
no reconoce el idioma olvidado

de los exclusivos refinamientos,
de las musas de antaño, la mitad
de todas las veces que hemos ido

por el nuevo texto, pensando fuerte,
danzando lejos, las plantas y flores
en el algo ventoso día azul,

los árboles y nubes con diseño
de hoja de ginkgo, conceptual arte
climático, obteniendo los recursos

cuando sean necesarios, oh chica,
artista contemporánea, este tipo
de ideologías nihilistas son

como un reiterativo interrogante,
roba literalmente cada verso
de una fuente diferente y después

intercala otros al azar desde
los más prestigiosos laboratorios
de mecánica cuántica del mundo,

un debate entre estilos degenera
rápidamente en vanguardia y convierte
a simpáticos y cultos amigos

de larga duración en agrios críticos
que afirman que la creatividad
nunca llega a través de un recorrido

por los sustratos socioculturales
más esquivos y les causa aprensión
dejar sin marco las fotografías,

al final de la obra el alfabeto
nos rechaza y la prosa recupera
un poema que no adelanta al tordo

que reflexiona a la sombra del tilo
que si sigues leyendo al pie del letra
no te curarás tu aversión al verso,

la mitad de las veces —te lo he dicho—
que hemos intentado aproximarnos
el tiempo se rompía en sus urdimbres

—el urdidor del tiempo no descansa
ni tan solo un solo zeptosegundo—
y a pesar del pesimismo climático

la tendencia al consumo es contagiosa
y ahora el clima en la industria artística
evoluciona muy cínicamente.

egm. 2016

☛ PyoZ ☚

7 de julio de 2016

Hilda Hilst

De la noche

I

Vi a las yeguas de la noche galopando entre las viñas
y buscando mis sueños. Eran soberbias, altas.
Algunas tenían manchas azuladas
y su lomo relucía igual que la noche,
y las mañanas morían
bajo sus patas encarnadas.
Las vi sorbiendo las uvas que colgaban
y sus belfos eran negros y orvallados.
Unísonas, resollaban.
Vi a las yeguas de la noche entre los escombros
del paisaje que fui. Vi sombras, elfos y celadas.
Lazos de piedra y paja entre las alfombras
y, vasto, un pozo engullendo mi nombre y mi retrato.
Las vi tumultuosas. Intensas.
Y en una de ellas, insomne, me vi.


II

¿Qué canto ha de cantar lo que perdura?
La sombra, el sueño, el laberinto, el caos,
el vértigo de ser, el ala, el grito.
Qué mitos, mi amor, entre las sábanas:
Lo que tú crees gozo es tan finito,
y lo que crees amor lo es mucho más.
Cómo cubrirte de pájaros y plumas
y al mismo tiempo decirte adiós,
porque imperfecto eres carne y perecedero,
y lo que yo deseo es luz e inmaterial.
¿Qué canto ha de cantar lo indefinible?
El tantear sin tocar, el mirar sin ver,
el alma, amor, entrelazada de indescriptibles.
¿Cómo amarte sin nunca merecerlo?


III

Viene de los valles la voz. Del pozo.
De los peñascos. Viene honda y fría,
reblandecida y tierna, anémonas que he visto:
Corfú. En el mar Egeo. En Creta.
Viene revestida a veces de aspereza,
viene con brillos de dolor y madreperla,
pero resuena cruel y abyecta
si me propongo oírla. Viene de la Nada.
De los vínculos disueltos. Viene de la Nada.
De los vínculos disueltos. Viene del resentimiento.
Y sibilante y lisa
se hace pasión, serpiente, y nos habita.


IV

¿Dirás que sueño el demencial sueño de un poeta
si digo que me he visto en otras vidas
entre claustros, pájaros de marfil, unos barcos?
¿Dirás que sueño una reina persa
si digo que me he visto doliente e inaudita
entre moras negras, nísperos, siemprevivas?
Pero no. Alguien gritaba: despierta, despierta Vida.
Y si te digo que estabas a mi lado,
y elocuente y amante y de palabras ávido,
¿dirás que mentí? Pero no. Alguien gritaba:
Palabras... apenas ecos y arena. Despierta.
Despierta Vida.


V

Aguas. En las que solo los tigres mitigan su sed.
También yo en ti, feroz, arrinconada,
atravesé las orladuras raras
y me hice máscara, mujer y conjetura.
Aguas que no bebí. Crespusculares. Hondas.
Códigos que descifré y donde me vi mil veces
inconexa, parca. Ah, tómame de nuevo,
antíquisima, nueva. Como si fueras el tigre
bebiendo aquellas aguas.


VI

¿Qué es la carne? Qué es ese Eso
que recubre el hueso,
este ovillo liso y convulso,
este desorden de placer y roce,
este caos de dolor doble y viscoso.
La carne. No sé este Eso.
¿Qué es el hueso? Este vigor luciente,
deseoso de envoltorio y tierra.
Lucido rostro.
Huesos. Carne. Dos Esos sin nombre.


VII

Dunas y cabras. Y mi alma vuelta
hacia el mate profundo de Tu Cara.
Recorro mi camino de piedra, leche y pelo.
Soy esto: un alguien-nada que te busca.
Una cáscara. Un olor. Vacíame de preguntas.
De itinerario. Que yo apenas suba.


VIII

Me coso el infinito sobre el pecho.
Y sin embargo soy agua huidiza y amarga.
Y soy creíble y antigua como aquello que ves:
Piedras, frontones en el Todo inamovible.
Terrena, me adivino montaña algunas veces.
Reciente, inhumana, inexpresable,
me coso el infinito sobre el pecho,
como aquellos que aman.


IX

Pienso vendas y ungüentos
para el corazón herido de Tiempo.
Pienso cántaros y patios
por la conmoción de contemplarlos.
(Y de verte allí,
a la luz de la geometría de tus actos).
Te pienso
pensándome en agonía. Y no estoy.
Estoy apenas densa,
recogiendo aroma, dejo
lo refulgente de ti que me ha quedado.


X

Que te demores, que me persigas,
como algunos persiguen los tulipanes
para proveer el olvido de sí mismos.
Que te demores
cubriéndome de jugos y de tintas
en mi noche de hambres.
Refléjame. Soy tu destino y poniente.
Duerme.



Hilda Hilst. Da noite. Obra poética reunida (docplayer.com.br)

Trad. E. Gutiérrez Miranda 2016


                    ∼

Da noite

I

Vi as éguas da noite galopando entre as vinhas
E buscando meus sonhos. Eram soberbas, altas.
Algumas tinham manchas azuladas
E o dorso reluzia igual à noite
E as manhãs morriam
Debaixo de suas patas encarnadas.
Vi-as sorvendo as uvas que pendiam
E os beiços eram negros e orvalhados.
Uníssonas, resfolegavam.
Vi as éguas da noite entre os escombros
Da paisagem que fui. Vi sombras, elfos e ciladas.
Laços de pedra e palha entre as alfombras
E vasto, um poço engolindo meu nome e meu retrato.
Vi-as tumultuadas. Intensas.
E numa delas, insone, me vi.

II
Que canto há de cantar o que perdura?
A sombra, o sonho, o labirinto, o caos
A vertigem de ser, a asa, o grito.
Que mitos, meu amor, entre os lençóis:
O que tu pensas gozo é tão finito
E o que pensas amor é muito mais.
Como cobrir-te de pássaros e plumas
E ao mesmo tempo te dizer adeus
Porque imperfeito és carne e perecível
E o que eu desejo é luz e imaterial.
Que canto há de cantar o indefinível?
O toque sem tocar, o olhar sem ver
A alma, amor, entrelaçada dos indescritíveis.
Como te amar, sem nunca merecer?

III
Vem dos vales a voz. Do poço.
Dos penhascos. Vem funda e fria
Amolecida e terna, anêmonas que vi:
Corfu. No mar Egeu. Em Creta.
Vem revestida às vezes de aspereza
Vem com brilhos de dor e madrepérola
Mas ressoa cruel e abjeta
Se me proponho ouvir. Vem do Nada.
Dos vínculos desfeitos. Vem do Nada.
Dos vínculos desfeitos. Vem dos ressentimentos.
E sibilante e lisa
Se faz paixão, serpente, e nos habita.

IV
Dirás que sonho o dementado sonho de um poeta
Se digo que me vi em outras vidas
Entre claustros, pássaros, de marfim uns barcos?
Dirás que sonho uma rainha persa
Se digo que me vi dolente e inaudita
Entre amoras negras, nêsperas, sempre-vivas?
Mas não. Alguém gritava: acorda, acorda Vida.
E se te digo que estavas a meu lado
E eloqüente e amante e de palavras ávido
Dirás que menti? Mas não. Alguém gritava:
Palavras... apenas sons e areia. Acorda.
Acorda Vida.

V
Águas. Onde só os tigres mitigam a sua sede.
Também eu em ti, feroz, encantoada
Atravessei as cercaduras raras
E me fiz máscara, mulher e conjetura.
Águas que não bebi. Crespusculares. Cavas.
Códigos que decifrei e onde me vi mil vezes
Inconexa, parca. Ah, toma-me de novo
Antíquissima, nova. Como se fosses o tigre
A beber daquelas águas.

VI
O que é a carne? O que é esse Isso
Que recobre o osso
Este novelo liso e convulso
Esta desordem de prazer e atrito
Este caos de dor dobre o pastoso.
A carne. Não sei este Isso.
O que é o osso? Este viço luzente
Desejoso de envoltório e terra.
Luzidio rosto.
Ossos. Carne. Dois Issos sem nome.

VII
Dunas e cabras. E minha alma voltada
Para o fosco profundo da Tua Cara.
Passeio meu caminho de pedra, leite e pêlo.
Sou isto: um alguém-nada que te busca.
Um casco. Um cheiro. Esvazia-me de perguntas.
De roteiro. Que eu apenas suba.

VIII
Costuro o infinito sobre o peito.
E no entanto sou água fugidia e amarga.
e sou crível e antiga como aquilo que vês:
Pedras, frontões no Todo inamovível.
Terrena, me adivinho montanha algumas vezes.
Recente, inumana, inexprimível
Costuro o infinito sobre o peito
Como aqueles que amam.

IX
Penso linhos e ungüentos
Para o coração machucado de Tempo.
Penso bilhas e pátios
Pela comoção de contemplá-los.
(E de te ver ali
À luz da geometria de teus atos)
Penso-te
Pensando-me em agonia. E não estou.
Estou apenas densa
Recolhendo aroma, passo
O refulgente de ti que me restou.

X
Que te demores, que me persigas
Como alguns perseguem as tulipas
Para prover o esquecimento de si.
Que te demores
Cobrindo-me de sumos e de tintas
Na minha noite de fomes.
Reflete-me. Sou teu destino e poente.
Dorme.


☛ PyoZ ☚

5 de julio de 2016

Matsuo Bashō


Más bebo


Más bebo
y menos duermo;
noche en nieve.



Matsuo Bashō. Haiku
Imagen y versión de E. Gutiérrez Miranda




☛ PyoZ ☚

3 de julio de 2016

José Saramago

Science-fiction I

Quizá a este nuestro mundo lo convexe
la matriz positiva de otra esfera.

Quizá en el interespacio que media
se permuten secretas migraciones.

Quizá la cogujada, cuando sube,
otros nidos busque, u otro sol.

Quizá la cierva blanca de mi sueño
del cóncavo rebaño se perdiese.

Quizá del eco de un distante canto
nació la poesía que hacemos.

Quizá solo es amor lo que tenemos,
quizá nuestra corona, nuestro manto.



José Saramago. Science-fiction I (books.google.es)

Trad. E. Gutiérrez Miranda 2016



                    ∼

Science-fiction I

Talvez o nosso mundo se convexe
Na matriz positiva doutra esfera.

Talvez no interspaço que medeia
Se permutem secretas migrações.

Talvez a cotovia, quando sobe,
Outros ninhos procure, ou outro sol.

Talvez a cerva branca do meu sonho
Do côncavo rebanho se perdesse.

Talvez do eco dum distante canto
Nascesse a poesia que fazemos.

Talvez só amor seja o que temos,
Talvez a nossa coroa, o nosso manto.


☛ PyoZ ☚

29 de junio de 2016

Carlos Drummond de Andrade

Disolución

Oscurece, y no me seduce
tantear siquiera una lámpara.
Ya que le agrada al día acabar,
la noche acepto.

Y con ella acepto que brote
un otro orden de seres
y cosas no figuradas.
Brazos cruzados.

Huero de cuanto amábamos,
más vasto es el cielo. Poblaciones
surgen del vacío.
¿Habito alguna?

Y ni diferencio mi piel
de la confluente oscuridad.
Un fin unánime se concentra
y posa en el aire. Vacilando.

Y aquel agresivo espíritu
que el día carga consigo,
ya no oprime. Así la paz,
destrozada.

¿Va a durar mil años, o
a extinguirse al color del gallo?
Esta rosa es definitiva,
aunque pobre.

Imaginación, falsa demente,
ya te desprecio. Y a ti, palabra.
En el mundo, perenne tránsito,
callamos.

Y sin alma, cuerpo, eres suave.



Carlos Drummond de Andrade. Dissolução (companhiadasletras.com.br, Claro enigma, pdfp, 15)

Trad. E. Gutiérrez Miranda 2016


                    ∼

Dissolução

Escurece, e não me seduz
tatear sequer uma lâmpada.
Pois que aprouve ao dia findar,
aceito a noite.

E com ela aceito que brote
uma ordem outra de seres
e coisas não figuradas.
Braços cruzados.

Vazio de quanto amávamos,
mais vasto é o céu. Povoações
surgem do vácuo.
Habito alguma?

E nem destaco minha pele
da confluente escuridão.
Um fim unânime concentra-se
e pousa no ar. Hesitando.

E aquele agressivo espírito
que o dia carreia consigo,
já não oprime. Assim a paz,
destroçada.

Vai durar mil anos, ou
extinguir-se na cor do galo?
Esta rosa é definitiva,
ainda que pobre.

Imaginação, falsa demente,
já te desprezo. E tu, palavra.
No mundo, perene trânsito,
calamo-nos.

E sem alma, corpo, és suave.


☛ PyoZ ☚

28 de junio de 2016

Anne Archet

Tercera ola de calor

Piernas piernas piernas piernas pese a los polis
Tengo el impudor tatuado por los ministerios
Y no me gusta nada más que tus olores
Callejuelas caninas y amorosas

Quiero tu lengua rizomatosa
Soy fácil pero no simple
No soy mejillón sino medusa
Oculta en una montaña de azúcar moreno

Zumo de melocotón zumo de órganos
Zumo de pera tus senos como sopapos
Quiero ver mi oro líquido hundirse en el vórtice
Del lago de fuego de tu boca charcutera

Es la gran noche
El verano es amarillo en mi corazón de queso
Picadora de carne este pavimento ardiente
De la vil ciudad de los viragos purgados

Prueba la gota del odre de mis pestañas tan lisas
Soy el bacalao volante de las secretarias
Y disfruto llorando
Cuando caen las niñas muertas



Anne Archet. Troisième vague de chaleur (archet.net)

Trad. E. Gutiérrez Miranda 2016


                    ∼

Troisième vague de chaleur

Rédigé sur une serviette de table en papier

Jambes jambes jambes jambes malgré les flics
J’ai l’impudeur tatouée par les ministères
Et je n’aime que tes odeurs
De ruelles canines et amoureuses

Je veux ta langue rhizomique
Je suis facile mais pas simple
Je ne suis pas une moule mais une méduse
Cachée dans une montagne de sucre roux

Jus de pêche jus d’organes
Jus de poire tes seins comme des gifles
Je veux voir mon or liquide sombrer au vortex
Du lac de feu de ta bouche charcutière

C’est le grand soir
L’été est jaune dans mon coeur de fromage
Moulin à viande ce trottoir brûlant
De la vile ville des viragos vidangées

Goûte la goutte de l’outre de mes cils si lisses
Je suis la morue volante des secrétaires
Et je jouis en pleurant
Quand tombent les filles mortes


☛ PyoZ ☚