18 de julio de 2017

Adiós, reina de las hadas,



Hoje sou verdadeiramente um poeta menor.
Álvaro de Campos

no volveremos a amarnos:
tus alas eran de luna
y mis pasos son de cieno.

Dejadme, pues, seguir
con mis banales bromas,
sin pretensión ni sentido,
sin sueño de trascendencia:

cuanto pudiera yo quizá
escribir sobre mí sensatamente
lo dejó ya escrito antes
algún heterónimo de un falsario,

algún gran poeta menor
—¡para y por siempre adiós,
oh reina de las hadas!—
en la vaga fiebre de un mal resfriado.

egm. 2017

☛ PyoZ ☚

14 de julio de 2017

Control de plagio (IX)



81
Agujas y alfileres
donde te veo
y un frío cosquilleo
cuando más hieres.

82
≈ La mayor amenaza para
una manada de lobos
es el ataque de otros lobos…

83
Puente en madera;
oculto, el mirlo canta
a las libélulas.

84
En verdad, rogad
por este Gutiérrez,
ávido de fuerza
y velocidad.

85
Un beso verbal
endulza el terror,
escrita erección
alivia el error;
el zumo glacial
contempla un sabor.
Rompió la estación:
me tienta el dolor.

86
Nací vestido
de sangre y llanto;
muero desnudo
en voz y canto.

87
≈ Si el aguijón   del escorpión
atraviesa la armadura,
la muerte es segura,
y también la digestión…

88
Si comprendieras
igual que huyes,
no dividieras
como destruyes.

89
Punzada y cosquilleo
con que me hieres
de agujas y alfileres
cuando te veo.

90
Toda mentira es solo una verdad
que ha llegado a su caducidad.


(continuará)

egm. 2017

☛ PyoZ ☚

11 de julio de 2017

Bruno Galluccio

Pitágoras

El aliento de la noche es venerado,
ahora va disminuyendo el esplendor de las estrellas.
Pitágoras duerme.

El paisaje le ayuda,
lo acompaña en su cauto descenso por las rocas
a la vista del mar.
El sueño nos viene de los árboles,
el aliento de la luz
que atraviesa una breve hendidura
y alta se expande.
Todo es número, dice él.
Incluso aquí, en la incomprensible noche.

Es cierto: ayer hubo un arrebato
de soberbia que ha ofuscado las mentes.
Pero en verdad reverenciamos a los dioses inmortales,
guardamos los juramentos, honramos a los héroes
como él nos enseña.
Y solemos retirarnos con modestia,
tratamos de no actuar sin razón
y sabemos bien que nuestro destino es la muerte.
El mundo nos confunde
pero tenemos confianza.
Nos abstenemos de comer animales ni habas,
renunciamos al placer de la comida y a la lujuria
y en lo posible sufrimos en paz.

Pitágoras duerme.
Los sueños le llegan de los antepasados.
Ahora en el cielo no hay desastres,
quien ha venido sabe que puede elegir.

Él es el cuadrado construido sobre la hipotenusa
y nosotros los cuadrados construidos sobre los catetos.
Generar conexiones es la más alta naturaleza humana.
Demostrar es poseer
una parte del mundo después de haberla observado,
compartir una región del lenguaje.
Las frases generan frases y la oscuridad se aclara.

No llevamos afuera la noche
porque de cosas pitagóricas sabemos,
no se debe sin luz conversar.
Todo se guarda en nuestras mentes
y en las facciones tranquilas de los rostros.

Todo es número —dice—.
Y establece las proporciones armónicas
de los sonidos y las estrellas.
Se sitúa detrás de un lienzo
porque todo está en pertenencia
como un viaje de abandono
o como en nuestros inviernos buscamos
nuestro movimiento en el espacio estelar.

Y nosotros le creemos.
Pues volveremos a dormir y a mirarnos dormir,
a dejar deslizarse entre nuestros dedos
esta misma arena en un ciclo futuro.



☛ Bruno Galluccio. Pitagora (lombradelleparole.wordpress.com)

Trad. E. Gutiérrez Miranda 2017


                    ∼

Pitagora

Il respiro della notte è onorato
ora va ad attenuarsi lo splendore degli astri.
Pitagora dorme.

Il paesaggio lo assiste
lo accompagna nello scendere cauto su rocce
in vista del mare.
Il sonno ci viene dagli alberi
il respiro dalla luce
che attraversa una lieve fenditura
e alta si espande.
Tutto è numero egli dice
anche qui nella incomprensibile notte.

È vero: ieri c’è stato uno scatto
di superbia che ha offuscato le fronti.
Ma noi di certo veneriamo gli dei immortali
serbiamo i giuramenti onoriamo gli eroi
come egli ci insegna.
E di solito ci siamo ritirati con modestia
abbiamo cercato di non agire senza ragione
e ben sappiamo come il nostro destino sia la morte.
Il mondo ci confonde
ma noi confidiamo.
Ci asteniamo da cibo animale da fave
rinunciamo a voluttà di cibo e lussuria
e per quanto possibile in pace soffriamo.

Pitagora dorme.
I sogni gli giungono dagli avi.
Ora il cielo è senza disastri
chi è arrivato sa di poter scegliere.
C’è il quadrato costruito sull’ipotenusa
e ci sono i quadrati costruiti sui cateti.
Generare collegamenti è la natura umana piú alta.
Dimostrare è possedere
una parte di mondo dopo averla osservata
condividere una regione del linguaggio.
Frase genera frase e il buio si dirada.

Non portiamo fuori la notte
perché di cose pitagoriche sappiamo
non si debba senza lume conversare.
Tutto è serbato nelle nostre menti
e nei lineamenti tranquilli dei volti.

Tutto è numero – dice.
E ci dispone le proporzioni armoniche
dei suoni e degli astri.
Si pone dietro un telo
perché tutto sia nell’appartenenza
come un viaggio di abbandono
o come i nostri inverni ci cercano
il nostro muoverci negli spazi stellari.
E noi gli crediamo.
Che torneremo a dormire e a guardarci dormire
a far scorrere tra le nostre dita
questa stessa sabbia in un ciclo futuro.



☛ PyoZ ☚

10 de julio de 2017

Control de plagio (VIII)



71
Suelta a tu animal
—ya cede el sol—:
compra más alcohol
y sexo anal.

72
≈ La vida de surfera
le ha durado poco
a la foca cangrejera…

73
Chuminante: no hay chumino,
se hace chumino al chingar;
al chingar se hace el chumino,
y al echar la churra atrás
se ve el chumino que nunca
se ha de volver a chingar.
Chuminante: hay más chumino
y más chungas sin chingar.

74
Pronto;
el tiempo finge.
Yo sé los días.
Pronto
ya será tarde.

75
No recojas del suelo
el poema
que alguien perdió.
Déjalo estar
—déjalo ir—. Alguien
lo encontrará.

76
Clara como una luz
quiero yo verte.
Clara, quiero lloverte
como un alud.

77
≈ Cuando dos elefantes se pelean,
el gran perjudicado es
el suelo bajo sus pies…

78
Hasta la puta entraña
te comería
si no fuera por la lasaña
de a mediodía.

79
El sistema solo falla
a aquellos que se tragan su quincalla;
las desilusiones son
para los que se mean de ilusión.

80
Es solo al regresar
cuando brilla   la maravilla
que no volverás a encontrar.


(continuará)

egm. 2017

☛ PyoZ ☚

8 de julio de 2017

Naiara Abigail



murió a los ocho años
tras una paliza y una metódica
e inhumana tortura.

Su peso fue leve para la tierra
y su vida, inapreciable al tiempo,
como la primera gota de lluvia
en un sereno estanque.

Recuerda a Naiara cuando medites,
inconsolable, sobre
tu triste e infortunada situación.



egm. 2017

☛ elpais.com


☛ PyoZ ☚

7 de julio de 2017

Materia oscura



Es demasiado inmensa.
Y cuanto logras vislumbrar
de ella es apenas

una mínima parte,
en los pocos idiomas
que puedes conocer,

y otra parte, más escasa aún,
en traducciones —tantas veces
tan desleales—

a las pocas lenguas
que puedas entender; todo
lo demás es invisible,

solo materia oscura
—inabarcablemente inmensa—
que jamás alcanzarás a leer.

egm. 2017

☛ PyoZ ☚

6 de julio de 2017

Control de plagio (VII)



61
En sueños
bebo contigo,
en sueños
nunca eres mía;
en sueños
sueñas conmigo,
en sueños
no hay otro día.

62
≈ Y había más pastizales
y más manadas de animales…

63
Mañana en ceño,
el día muerde;
de tarde ardiendo:
la noche es mucha.

64
¿A qué dios rezar,
a qué demonio invocar?
¿En qué idioma orar,
en qué lengua blasfemar?
¿A qué chamán oír?
¿A qué dios maldecir?

65
Nidio, croa el cenagal,
y es antigua la bebida:
sabes que te haces banal
en la rima y la medida.

66
Cuando se fue la becaria
puse en su silla un melón
y trasplanté la muscaria
del balcón.

67
≈ Buscar el lado salvaje
te hace sentir más libre…
Y las chicas negras van:
du-du, du-du, du-du da-da-du.

68
No me gusta, niña lista
—porque soy coleccionista—,
que falten cromos en tu lista.

69
Nadie me lee,
nadie me escucha;
nadie se cree
que escribo en la ducha.

70
Pero nunca es tarde
mientras el cirio arde.


(continuará)

egm. 2017

☛ PyoZ ☚

3 de julio de 2017

Control de plagio (VI)



51
Tabas serán mis huesos,
mi cráneo, el nido de un ratón,
cuando termine el tiroteo,
cuando la bala regrese al tambor.

52
≈ No es su supervivencia
sino la de su descendencia
la que el cocodrilo asegurará…

53
Insectos, abyectos;
reptiles, febriles;
veloces rapaces, feroces;
y simios eximios,
tan nimios.

54
Avanza y te invade con calma,
y casi sin dolor,
pero una vez dentro del alma,
te sojuzga, el amor.

55
He escuchado
—sí—
cantar a las sirenas
—yo huía alzando
mis dentadas pinzas—
y no una a otra:
sí,
cantaban para mí.

56
Liara, gozosa Liara:
no es que no te quiera, es que eres
una putita demasiado cara.

57
≈ Un destello de color
es el preludio del dolor;
es la defensa letal
de la víbora nauyaca…

58
Si todo has de probar
—sin avidez—,
al menos una vez
prueba a chupar.

59
—Nunca entiendo una mierda
cuando leo algo de lo que escribes.
—Ya me lo imaginaba;
es mejor no implicarse demasiado.

60
Escribir poesía: inevitable;
leer poesía: inexplicable.


(continuará)

egm. 2017

☛ PyoZ ☚

2 de julio de 2017

Control de plagio (V)



41
Sólo en el desierto —en voz alta— digo
mi verdadero nombre,
porque aquí no hay nadie —mujer o hombre—
que pueda arder conmigo.

42
≈ El cadáver de un venado
ha sido arrastrado   a lo alto de un árbol:
es la presa de un leopardo
de Sri Lanka
…

43
El chamán concibió a los dioses,
y uno de ellos pensó al Hombre.
Ahora es el Hombre quien cree
que fue él quien creó a Dios.

44
Nadie me lee,
nadie me escucha;
nadie se mete
conmigo en la ducha.

45
Tengo, ahora, un plan diferente:
consiste en seguir haciendo lo mismo
para que todo siga siendo igual.

46
¿Qué es poesía?, dices, mientras juntas
y abres tus piernas arqueando una ceja.
¿Qué es poesía? ¿Y tú me lo preguntas?
Poesía es… tu almeja.

47
≈ Y así las sepias usan su sifón
para crear propulsión
…

48
Deja que los días vengan, olvida
que los días se van:
no podrás (ni) sospechar de tu vida
—si es que lo hay— el plan.

49
Las bicicletas son
—eh— para todo el año;
el amor, el amor
sí es para el verano.

50
Mitad torero, mitad cowboy:
eso era lo que era,
por eso aún soy quien soy.


(continuará)

egm. 2017

☛ PyoZ ☚

30 de junio de 2017

Hilda Hilst

Alcohólicas

a
Goffredo da Silva Telles Júnior
Ignacio da Silva Telles
José Aristodemo Pinotti
por las aguas intensas de la amistad



Drink we till we prove more, not lesse, then men,
And turn not beasts, but Angels
…and forget to dy.
Richard Crashaw (poeta y santo)

I
a Jamil Snege

Es cruda la vida. Asa de tripa y metal.
En ella deshojo: piedra demora herida.
Es cruda y dura la vida. Cual mordisco de víbora.
Me la como en la lividez de la lengua.
Sucia, te lavo los antebrazos, Vida; me lavo
en el estrecho-poco
de mi cuerpo; lavo las vigas de los huesos, mi vida,
tu uña plúmbea, mi abrigo rosa,
y rondamos distinguidas por la calle,
rojas, góticas, altas de cuerpo y copas.
La vida es cruda. Hambrienta como el pico del cuervo.
Y puede ser tan generosa y mítica: arroyo, lágrima,
manantial, bebida. La vida es líquida.


II

También son crudas y duras las palabras y las caras
antes de sentarnos a la mesa, tú y yo, Vida,
delante del coruscante oro de la bebida. Poco a poco
van haciéndose remansos, lentejas de agua, diamantes,
sobre los insultos del pasado y del ahora. Poco a poco
somos dos señoras, empapadas de risa, rosadas,
de un color mora, uno que entreví en tu aliento, amigo,
cuando me permitiste el paraíso. Lo siniestro de las horas
va haciéndose tiempo de conquista. Languidez y sufrimiento
van haciéndose olvido. Después de acostadas, la muerte
es un rey que nos visita y nos cubre de mirra.
Susurras: Ah, la vida es líquida.


III

Alturas, tiras, las subo, las recorto
y nos cernimos las dos, yo y la Vida,
en el carmín de la borrasca. Embriagadas
nos zambullimos nítidas en un cenagal que croa.
Qué elegante broma. Qué desencorvados
serafines. Nosotras dos en los vapores,
lobotómicas líricas, y la cuneta
se transforma en cúspide, y es traslúcido
el fango y es ardorosa la Nada.
Descascaro lo desquiciado cotidiano
y su rito pastoso de parábolas.
Pacientes, canónicas, muy bien educadas,
aguardamos al tibio poniente, la copa, la casa.


IV

Ah, el todo se dignifica cuando la vida es líquida
y bebiendo, Vida, rechazamos lo sólido,
lo nudoso, el frior-artimaña
de algún rostro sobrio, cierta voz
que se amplía, cierta mirada que condena
nuestra mirada vaporosa: Así que, ¿bebiendo?
Y respondemos, lasas labias lúdicas,
lo lunar de las lagartijas, lo lustrado
de las quillas, barcas, gaviotas, drenajes,
y se aleja de nosotras lo sólido de fruncido ceño.
Se regocijan nuestras coronarias. Me regocijo
en la noche navegada, y río, río, y remiendo
mi abrigo rosa tejido de azucenas.
Si deductiva y líquida, la Vida es plena.


V

Te amo, Vida, líquida estera en la que me acuesto,
granada baba regaliz, tu trenzado rosado
salpicado de negro, de dulzuras y de iras.
Te amo, Líquida, desciendo escurriéndome
por la víscera, y así olvido

Hambres
País
La risa suelta
La dentadura etérea
Bollo
Miseria.


Bebiendo, Vida, invento casa, comida
y un Más que se agiganta, un Más
conquistando un fulcro poderoso en la garganta,
un látigo, una llama, un canto. Ámame.
Embriagada. Interdicta. Ámame. Soy menos
cuando no soy líquida.


VI

Ven, señora, estoy sola, me dice la Vida.
Mientras te demoras en los textos elocuentes,
aquellos donde meditas la carne, esa cosa
que gime sufre y muere, quedan vacías las copas,
queda en reposo la bebida, y tú sabes que ella es más viva
en tanto se vierte. Si te demoras, empiezas a pensar
en todo lo que se evapora, y cantarás: Cómo es de triste
el poniente. Y la casa, cómo es de antigua. Ya ves
que te haces banal en la rima y la medida.

Corre. El abrigo y las botas están en su sitio.
Encarminadas y altas, vamos a revisar las calles,
y como decía aquel: los ojos en las nonadas.
Como tú dices siempre: los ojos en lo absurdo.

Ven. Haz líquido el mundo.


VII

Mandíbulas. Hombros. Frente y anverso.
La Vida hace resonar las botas en la acera.
Estoy más que viva: embriagada.
Borrachos y locos son quienes meditan la carne y el cuerpo,
vastedad y cenizas. Conceptos y palabras.
Como conviene a los borrachos, grito lo inarticulado,
la garganta candente, invadida.
Algunos se ofenden. Las caras son paredes. Acuéstame.
La noche es un infinito que se aleja. Embudo. Galaxia.
Líquida y bienaventurada, sobrevuelo. Yo, y el abrigo rosa
que no tengo, pero que cada noche recreo
sobre los hombros.


VIII

El abrigo rosa me espía. La lana
deshecha por el mal trato
está gastada y rugosa en las axilas.
El frente revela manchas vivas,
irregulares, distintas,
porque cuando me quito las botas
en la alborada, o cuando me las pongo rápida
en el crespúsculo, siempre me caigo de bruces.
La Vida es lo que me pone en pie. Y la sed.
Y la saliva. La lengua busca aquel sabor,
aquel seco dorado, y acaricia los labios
babeando impúdica en el abrigo.

Es bueno y manso mi abrigo rosa.
A veces grita: Ay, si te acordaras de mí
cuando prolija. Lávame, Hilda.


IX

Si un día te alejaras de mí, Vida, —cosa que no creo,
porque algunas intensidades tienen la apariencia de la bebida—
bebe por mí pasión y turbulencia, camina
por donde haya uvas y amapolas negras (invéntalas).
Recuérdame, Vida: pasea mi abrigo, acuéstate
con aquel que sin mí ha de sentir un prolongado vacío.
Préstale mis botas y mi abrigo rosa: comprenderá
el porqué de buscar conocimiento en la embriaguez de la vía manifiesta.
Deambula. Acuéstate conmigo. Aprehende la experiencia lésbica:
El éxtasis de acostarte contigo. Bebe.
Despedaza tu propia medida.



☛ Hilda Hilst. Alcoólicas (poetasnosingular.blogspot.com)

Trad. E. Gutiérrez Miranda 2017


                    ∼

Alcoólicas

a
Goffredo da Silva Telles Júnior
Ignacio da Silva Telles
José Aristodemo Pinotti
pelas águas intensas da amizade

Drink we till we prove more, not lesse, then men,
And turn not beasts, but Angels.
... and forget to dy.
Richard Crashaw (poet e saint)

I
a Jamil Snege

É crua a vida. Alça de tripa e metal.
Nela despenco: pedra mórula ferida.
É crua e dura a vida. Como um naco de víbora.
Como-a no livro da língua
Tinta, lavo-te os antebraços, Vida, lavo-me
No estreito-pouco
Do meu corpo, lavo as vigas dos ossos, minha vida
Tua unha púmblea, me casaco rosso
E perambulamos de coturno pela rua
Rubras, góticas, altas de corpo e copos.
A vida é crua. Faminta como o bico dos corvos.
E pode ser tão generosa e mítica: arroio, lágrima
Olho d’água, bebida. A vida é liquída.


II
Também são cruas e duras as palavras e as caras
Antes de nos sentarmos à mesa, tu e eu, Vida
Diante do coruscante ouro da bebida. Aos poucos
Vão se fazendo remansos, lentilhas d’água, diamantes
Sobre os insultos do passado e do agora. Aos poucos
Somos duas senhoras, encharcadas de riso, rosadas
De um amora, um que entrevi no teu hálito, amigo
Quando me permitiste o paraíso. O sinistro das horas
Vai se fazendo olvido. Depois deitadas, a morte
É um rei que nos visita e nos cobre de mirra.
Sussuras: ah, a vida é liquída.

III
Alturas, tiras, subo-as, recorto-as
E pairamos as duas, eu e a Vida
No carmim da borrasca. Embriagadas
Mergulhamos nítidas num borraçal que coaxa.
Que estiola galhofa. Que desempenados
Serafins. Nós duas nos vapores
Lobotômicas líricas, e a gaicagem
Se transforma em galarim, e é translúcida
A lama e é extremoso o Nada.
Descasco o dementado cotidiano
E seu rito pastoso de parábolas.
Pacientes, canonisas, muito bem-educadas
Aguardamos o tépido poente, o copo, a casa.

Ah, o todo se dignifica quando a vida é liquída.

IV
E bebendo, Vida, recusamos o sólido
O nodoso, a friez-armadilha
De algum rosto sóbrio, certa voz
Que se amplia, certo olhar que condena
O nosso olhar gasoso: então, bebendo?
E respondemos lassas lérias letícias
O lusco das lagartixas, o lustrino
Das quilhas, barcas, gaivotas, drenos
E afasta-se de nós o sólido de fechado cenho.
Rejubilam-se nossas coronárias. Rejubilo-me
Na noite navegada, e rio, rio, e remendo
Meu casaco rosso tecido de acuçena.
Se dedutiva e líquida, a Vida é plena.

V
Te amo, Vida, líquida esteira onde me deito
Romã baba alcaçuz, teu trançado rosado
Salpicado de negro, de doçuras e iras.
Te amo, Líquida, descendo escorrida
Pela víscera, e assim esquecendo
Fomes
País
O riso solto
A dentadura etérea
Bola
Miséria.
Bebendo, Vida, invento casa, comida
E um Mais que se agiganta, um Mais
Conquistando um fulcro potente na garganta
Um látego, uma chama, um canto. Ama-me.
Embriagada. Intedita. Ama-me. Sou menos
Quando não sou líquida.

VI
Vem, senhora, estou só, me diz a Vida.
Enquanto te demoras nos textos eloqüentes
Aqueles onde meditas a carne, essa coisa
Que geme sofre e morre, ficam vazios os copos
Fica em repouso a bebida, e tu sabes que ela é mais viva
Enquanto escorre. Se te demoras, começas a pensar
Em tudo que se evola, e cantarás: como é triste
O poente. E a casa como é antiga. Já vês
Que te fazes banal na rima e na medida.

Corre. O casaco e o coturno estão em seus lugares.
Carminadas e altas, vamos rever as ruas
E como dizia o Rosa: os olhos nas nonadas.
Como tu dizes sempre: os olhos no absurdo.

Vem. Liquidifica o mundo.

VII
Mandíbulas. Espáduas. Frente e avesso.
A Vida ressoa o coturno na calçada.
Estou mais do que viva: embriagada.
Bêbados e loucos é que repensam a carne o corpo
Vastidão e cinzas. Conceitos e palavras.
Como convém a bêbados grito o inarticulado
A garganta candente, devassada.
Alguns se ofendem. As caras são paredes. Deitam-me.
A noite é um infinito que se afasta. Funil. Galáxia.
Líquida e bemaventurada, sobrevôo. Eu, e o casaco rosso
Que nào tenho, mas que a cada noite recrio
Sobre a espádua.

VIII
O casaco rosso me espia. A lã
Desfazida por maus tratos
É gasta e rugosa nas axilas.
A frente revela nódoas vivas
Irregulares, distintas
Porque quando arranco os coturnos
Na alvorada, ou quando os coloco rápida
Ao crespúsculo, caio sempre de bruços.
A Vida é que me põe em pé. E a sede.
E a saliva. A língua procura aquele gosto
Aquele seco dourado, e acaricia os lábios
Babando impudente no casaco.

É bom e manso o meu casaco rosso.
Às vezes grita: ah, se te lembrasses de mim
Quando prolixa. Lava-me, Hilda.

IX
Se um dia te afastares de mim, Vida - o que não creio
Porque algumas intensidades têm a parecença da bebida -
Bebe por mim paixão e turbulência, caminha
Onde houver uvas e papoulas negras (inventa-as)
Recorda-me, Vida: passeia meu casaco, deita-te
Com aquele que sem mim há de sentir um prolongado vazio.
Empresta-lhe meu coturno e meu casaco rosso : compreenderá
O porquê de buscar conhecimento na embriaguês da via manifesta.
Pervaga. Deita-te comigo. Apreende a experiência lésbica:
Estilhaça a tua própria medida




☛ PyoZ ☚